30 dic. 2013

Las matemáticas en 2025

publicado en La Jornada Morelos el 30 de enero de 2013

Las matemáticas son fundamentales para conocer y entender el mundo en que vivimos y también a nosotros mismos.  La investigación en esta disciplina se enfoca a entender conexiones y patrones, cómo el mundo está unido y cuál es su orden y estructura. La lógica matemática y la filosofía son una. Las matemáticas son el lenguaje que unifica y permite entender a la física, la química, la biología, la medicina, la ingeniería, la economía, la administración y, sí también, a las ciencias sociales. Las personas que dicen “no entiendo matemáticas” o “las matemáticas son muy difíciles” es que tuvieron malos maestros.
            El Consejo Nacional de Investigación (NRC), de Estados Unidos, publicó recientemente el reporte de un Comité creado exprofeso para analizar el estado en que deberían estar las matemáticas en el año 2025 (National Research Council. 2013. The Mathematical Sciences in 2025. Washington, D.C.: The National Academies Press. Copyright 2013 by the National Academy of Sciences. Printed in the United States of America). Thomas E. Everhart, Presidente Emérito y Profesor Emérito de Ingeniería Eléctrica y Física Aplicada, en el Instituto Tecnológico de California, en Estados Unidos, dirigió a este Comité con un encargo definido: examinar al campo actual de las matemáticas y establecer una visión de cómo debería desarrollarse para producir el mayor valor agregado posible para el país en el año 2025. Como es costumbre en este tipo de estudios organizados por el NRC, los Comités no son dirigidos por expertos en el tema para evitar posibles sesgos.
            El Comité reporta que el campo de las matemáticas en Estados Unidos tiene una vitalidad excelente. En la última década se han realizado avances sorprendentes e identifican, como ejemplos: la demostración de la “Conjetura de Poincaré y su lema fundamental”; avances en la cuantificación de incertidumbres en modelos complejos; nuevos métodos para modelar y analizar sistemas complejos en las redes sociales o para obtener información de cantidades masivas de datos en biología, astronomía e internet; y el desarrollo de la adquisición y recuperación de señales dispersas. Además, las matemáticas, cada vez más, juegan un papel de mayor relevancia en otras áreas científicas, ingeniería, medicina, negocios y defensa nacional; ya que, afirma el reporte, proveen la herramienta fundamental para llevar a cabo las simulaciones numéricas por computadora y el análisis de un número creciente de datos. La ciencia y la ingeniería de este siglo se construirán sobre la base de las matemáticas, y esta base debe desarrollarse y ampliarse de manera continua.
            El reporte plantea una conclusión principal: en este siglo, las matemáticas tienen una oportunidad única de consolidarse como el lazo entre la ciencia y la tecnología, manteniendo su propia fortaleza, que es el elemento fundamental de su existencia, ahora y en el futuro. Un nuevo modelo está emergiendo, diferente al del siglo pasado; una nueva disciplina mucho más amplia y con un enorme potencial de impacto. El valor de las matemáticas para las ciencia, la ingeniería y el país aumentará significativamente, según el reporte, si se aumenta el número de matemáticos con las siguientes características: con conocimientos amplios más allá de su expertez; se comuniquen bien con investigadores en otras disciplinas; entiendan el papel de las matemáticas en otras áreas de conocimiento, y tengan experiencia en computación. Por supuesto que no es necesario que todo matemático presente todas las características, pero la comunidad debe trabajar para incrementar la fracción que sí las tenga.
            El Comité establece varias recomendaciones para obtener el mayor valor posible de las matemáticas para Estados Unidos en el 2025:
            Primera, los departamentos de matemáticas y estadística, junto con las administraciones universitarias, deben analizar a profundidad los diferentes tipos de estudiantes que están atrayendo y los que quisieran atraer e identificar los temas prioritarios para educarlos. Este análisis debe ser realizado a niveles de licenciatura y posgrado, y en consulta con profesores de otras disciplinas relevantes.
            Segunda, los maestros deben explicar a los alumnos de secundaria y bachillerato cómo las matemáticas que están enseñando son fundamentales para todo el abanico de posibles carreras. Esto ayudará también a atraer y retener alumnos en los propios cursos de matemáticas.
            Tercera, más científicos matemáticos profesionales se deben involucrar en divulgar la naturaleza propia de la disciplina y los benéficos extraordinarios que aporta a las sociedades modernas. Se deben publicitar a la comunidad los avances científicos y el impacto de los modelos y sus aplicaciones.
            Cuarta, todo departamento académico de matemáticas debe hacer esfuerzos explícitos para contratar y retener a más mujeres y a más personas de grupos minoritarios. Se deben encontrar incentivos y corregir desincentivos para lograr un ambiente igualitario.
            Quinta, el gobierno federal debe establecer un programa nacional que detecte de manera temprana y provea de amplias oportunidades de desarrollo a alumnos con talento excepcional en matemáticas para que continúen una carrera en esta disciplina.
            En Morelos, se debe repensar el proceso de enseñanza de las matemáticas para alcanzar los máximos beneficios a nuestra sociedad. Identificar los nichos en que se realice investigación en la frontera del conocimiento y se amplíe el número de éstos. Utilizar plenamente todas sus herramientas en las ciencias de la salud, la ingeniería, el desarrollo social y la innovación en las empresas.

23 dic. 2013

Energéticos en Canadá al 2035


La planeación energética de largo plazo es una actividad ineludible de todas las naciones, así como de las compañías petroleras, transnacionales o no. Ningún gobierno ha dejado, ni dejará, al libre mercado la solución a sus necesidades de energía, así como la de sus alimentos. El tamaño de los sistemas energéticos nacionales es de gran envergadura comprado con las propias economías; no hay insumo de mayor importancia que los energéticos para el desarrollo nacional. Cualquier cambio en el balance entre la oferta y la demanda de energía de un país debe ser previsto con el tiempo suficiente para resolverlo antes de que se convierta en una crisis social. Las proyecciones y estrategias nacionales deben considerarse como un elemento base de discusión, como un marco de referencia, para comparar posibles eventos disruptivos, no como una predicción de lo que sucederá.
            El Consejo Nacional de Energía de Canadá (NEB, por sus siglas en inglés) publicó recientemente un reporte sobre las perspectivas de la producción y el consumo de energéticos en Canadá, con una visión al año 2035. (Canada’s Energy Future 2013: Energy Supply and Demand Projections to 2035.  Cat. No. NE2-12/2013E-PDF. ISSN 2292-1710. © Her Majesty the Queen in Right of Canada as represented by the National Energy Board 2013). Este reporte es una de las evaluaciones periódicas que NEB realiza por mandato de Ley sobre la oferta, la demanda y los mercados de la energía en Canadá, y presenta una visión sobre las tendencias de los requerimientos energéticos y de las necesidades de descubrimientos y de producción de petróleo y gas natural.
            El reporte considera diversos escenarios. Sin embargo, en este artículo sólo mencionaremos al de referencia, que asume un desarrollo tendencial del país del presente al 2035 y establecen tres resultados clave.
            El primero es que la producción total de energía en Canadá crecerá sustancialmente en este lapso. El petróleo será el responsable de este crecimiento, ya que la producción de aceite de las arenas alquitranadas se duplicará en este periodo. También, los desarrollos tecnológicos recientes en la perforación horizontal de pozos y la fractura hidráulica de zonas multicapas, han permitido una mucha mayor producción de hidrocarburos provenientes de reservas de lutitas y a menores costos; incrementado enormemente las reservas comerciales de este país. Estiman que al final del lapso de estudio, la producción de gas natural será 25 por ciento mayor a la actual. De igual forma, la oferta de electricidad se incrementa continuamente a causa de los bajos precios del gas natural. Disminuirá la capacidad instalada de plantas de generación que utilizan carbón, como resultado de la aplicación de reglamentos federales que serán más estrictos contra las emisiones de bióxido de carbono. La participación de las energías renovables, sin considerar a la hidroelectricidad, se incrementará de 6 por ciento en la actualidad a 13 en 2035, impulsada por los avances de las energías solar y del viento.
            El segundo resultado clave es que el consumo de energía crecerá moderadamente en Canadá, debido a un aumento sólido en las industrias de recursos naturales (petróleo, gas y minería) y un incremento lento en el sector del transporte. Se proyecta que la energía de uso final se incrementará a una tasa anual media de 1.1 por ciento entre 2012 y 2035, cifra que es ligeramente menor a la tendencia reciente. Los sectores residencial, comercial y transporte crecerán debajo de la tendencia. También, consideran una declinación notable en la energía consumida por pasajero-vehículo de 0.6 por ciento anual, debida a un menor crecimiento macroeconómico y a la inclusión de nuevos estándares en la emisión de contaminantes que mejorarán la eficiencia en el consumo de combustibles. Aunque la demanda total de energía incrementará en Canadá, la intensidad energética global de la economía, medida como la energía utilizada por dólar del Producto Interno Bruto, declinará a una tasa promedio anual del 1.0 por ciento en el periodo considerado, debido al éxito de programas de eficiencia energética.
            El tercer resultado clave es la disponibilidad de energía para exportar, aunque existe incertidumbre en las tendencias de la infraestructura y del mercado de los energéticos; ya que continua en aumento la producción y en incremento lento la demanda nacionales de energía. Sin embargo, la disponibilidad de gas natural para exportación declinará en el mediano plazo, debido a una disminución en su producción y una fuerte demanda en la demanda interna. También, la disponibilidad neta de electricidad para exportar disminuirá con relación a los altos valores ocurridos en 2012.
            El análisis presentado en este reporte asume que la infraestructura necesaria para el transporte de energía se irá construyendo según aparezcan las necesidades y que los mercados de exportación absorberán la producción de energéticos que no sea utilizada en Canadá. También se establece que es imprescindible reconocer y dar seguimiento al aumento en la producción de petróleo y gas natural de los Estados Unidos que ha reducido las oportunidades de exportación de Canadá y que, probablemente, lo hará aún más en el futuro.
            El mercado natural de exportación de hidrocarburos, convencionales o no, de Canadá era Estados Unidos. Sin embargo, se deberán de expandir los excedentes petroleros canadienses a otros mercados, por lo que ya existen cuellos de botella para su transportación por barco. Adicionalmente, los avances tecnológicos en la producción de hidrocarburos no convencionales en Estados Unidos han tenido un efecto a la baja de los precios del gas natural y en menor medida del petróleo que han resultado en una disminución en la perforación y producción de hidrocarburos en Canadá en los años recientes.
            El comercio de electricidad entre Canadá y Estados Unidos también ha sido impactado por el crecimiento en la producción del gas natural y por la reducción en el crecimiento de la demanda de electricidad en los Estados Unidos, lo que ha causado una disminución en el precio de la electricidad al mayoreo.
            En Morelos, debemos establecer una visión de largo plazo con estrategias específicas que logre romper con la importación total de energéticos que padecemos y, con base en la energía solar y un uso eficiente de la energía, nos permita ofertar electricidad y calor de proceso a nuestros sectores residencial, industrial, agropecuario y de transporte que nos asegure un crecimiento económico sostenido y también impulse un desarrollo sustentable.

16 dic. 2013

Complejidad y reforma educativa

Publicado en La Jornada Morelos el 16 de diciembre de 2013


Los sistemas de educación son normalmente conducidos de manera central, que cada vez más se encuentra confrontada por actores no muy bien definidos y cuyas demandas pueden ser demasiado ambiguas. Además, las herramientas de control disponibles se han reducido ya que se ha descentralizado parte de la toma de decisión al nivel local. La educación moderna se ha desarrollado en ecosistemas evolutivos que no pueden ya ser gobernados con políticas verticales. Tratar de resolver los grandes problemas de la humanidad requiere de una diversidad curricular, de más profesiones y sobre todo la conjunción, hibridación y unificación de las disciplinas. La teoría de la complejidad puede ayudar a lograr la gobernanza de un sistema holístico reactivo con procedimientos de colaboración y retroalimentación bien definidos.
Sean Snyder, del Programa Internacional de Desarrollo Educativo, en la Universidad de Pennsylvania, Estados Unidos, escribió el artículo “Lo sencillo, lo complicado y lo complejo: reforma educativa a través del lente de la teoría de la complejidad”. (Snyder, S. (2013), “The Simple, the Complicated, and the Complex: Educational Reform through the Lens of Complexity Theory”, OECD Education Working Papers, No. 96, OECD Publishing. http://dx.doi.org/10.1787/5k3txnpt1lnr-en). Propone un cambio en el proceso de reforma de la gobernanza educativa, del modelo con un centro común a uno con visión desde la periferia que presente una mayor humildad de todos los actores y un esfuerzo consciente de incluir las voces y opiniones de los actores en todos los niveles, con la finalidad de alcanzar una situación en la que todos ganen.
            Para alcanzar el cambio, el autor considera que todos los interesados deben ampliar su visión para reconocer la importancia de los asuntos y sistemas en las diferentes áreas horizontales: política, finanzas y salud. Éstas tienen efectos significativos para el desarrollo del sistema educativo y no deben ser sobre simplificadas y frenar las reformas, conduciendo a una parálisis. No se deben ver los asuntos de gobernanza de manera aislada y puntual, buscar caminos reduccionistas que apuntan a áreas específicas de políticas o cambios pedagógicos no llevará a cambios sostenibles de gran envergadura. Para ser efectivo en la solución de problemas complejos es necesario entender la teoría de la complejidad.
El autor describe con ejemplos la diferencia entre sencillo, complicado y complejo. Lo sencillo es seguir una receta: debemos tener una, la podemos replicar, la expertez es útil pero no indispensable, obtenemos productos estándar y las mejores recetas siempre dan buenos resultados. Lo complicado es enviar un cohete a la luna: las fórmulas son críticas, enviar a un cohete aumenta la seguridad de que el siguiente estará bien, son necesarios altos niveles de expertez en múltiples campos, todos los cohetes son muy similares en muchos aspectos y hay un alto grado de certidumbre en el resultado una vez que los temas originales se han resuelto. Lo complejo es criar a un niño: las fórmulas tienen aplicación limitada, educar a uno niño da experiencia pero no asegura el éxito de educar a otro, la expertez contribuye pero no es ni necesaria ni suficiente para el éxito, cada niño es único y debe ser tratado de manera individual y siempre permanece incertidumbre en el resultado.
            Los responsables de las políticas públicas pueden utilizar las propiedades de un sistema complejo para reformar a la educación, al identificar los retos y los caminos de colaboración y retroalimentación, asegura el autor. Propone los siguientes elementos claves para operar este método:
            Impulsar un ambiente de colaboración en todo el sistema al crear activamente oportunidades de interacción. Comisiones de estudiantes, rotación de directivos y profesores, y reuniones semanales de todos los actores son ejemplos de procesos orientados al cambio que incrementan la retroalimentación y la auto-organización que no requieren inversiones grandes;
            Diseñar procesos continuos de colaboración e interacción. Conferencias o seminarios anuales no permiten un nivel suficiente de familiaridad y confianza para construir y permitir un flujo libre de ideas;
            Hacer reformas iterativas, experimentales y flexibles. No sólo se impulse un producto terminado, sino se presente una idea para consideración. Al incrementar la calidad y la frecuencia de las interacciones, las reformas o las buenas prácticas pueden ser ajustadas a los contextos locales;
            Evitar el supuesto de que la disfuncionalidad del sistema es por sus individuos. Abrir las posibilidades de que el aprendizaje institucional crezca a partir del nivel local;
            Enfocarse a unos pocos problemas claves y analizarlos de manera colaborativa. No se debe intentar resolver todas las enfermedades sistémicas, sino identificar las más importantes y estudiarlas vigorosamente, permitiendo que las propiedades auto-organizativas de la teoría de la complejidad alineen otros aspectos del sistema por medio del proceso de retroalimentación;
            Promover un sistema de mentores de largo plazo. Al establecer áreas de investigación colaborativa donde los profesores se puedan estimular y apoyar mutuamente, y
            Considerar las estructuras y mecanismos de gestión de otros sectores. Aumentar la interacción con otras áreas de la sociedad como medicina, construcción, protección civil, finanzas y ecología, entre otras, permitirá reconocer que la solución de problemas en el sistema educativo complejo no es responsabilidad de un sólo individuo.
            En Morelos, debemos reconocer que sólo al mejorar todas las escuelas podemos alcanzar buenos resultados en una escuela. Las políticas públicas deben impulsar el avance de todo el sistema educativo con colaboración y retroalimentación, en una red compleja.

9 dic. 2013

Eficiencia energética en América Latina.

publicado en La Jornada Morelos el 9 de diciembre de 2013

El uso eficiente de la energía consiste en la producción de bienes y servicios con reducción de costos, contaminación y uso de recursos naturales, e incremento en la eficiencia, calidad y productividad. Esto se puede lograr a través de la implantación de diversas medidas e inversiones a nivel tecnológico, de gestión y de hábitos culturales. También, se puede considerar a la eficiencia energética como la fuente de energía convencional más importante del futuro ya que, en general, la reducción del consumo de un barril de petróleo es más económica que producirlo y transportarlo. Además, todo plan para llevar a cabo una transición a energéticos renovables está sustentado en el establecimiento previo de un programa que reduzca el consumo de combustibles y electricidad en los sectores del transporte, industrial, doméstico, servicios y agropecuario.
Claudio Carpio, consultor de la División de Recursos Naturales e Infraestructura, elaboró con la colaboración y bajo la supervisión de Manlio F. Coviello, Jefe de la Unidad de Recursos Naturales y Energía, ambos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el documento intitulado “Eficiencia energética en América Latina y el Caribe: avances y desafíos del último quinquenio”, que fue preparado para el cuarto Diálogo Político Regional en Eficiencia Energética, celebrado en noviembre de 2013, en México, D.F. y organizado por la CEPAL en conjunto con el Gobierno de México, gracias a la contribución del Ministerio Federal para el Desarrollo Económico de Alemania (BMZ) y la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GIZ) -LC/W.562. Copyright © Naciones Unidas, noviembre de 2013. Éste tiene como objetivo analizar la evolución de los programas y acciones nacionales, tanto de la situación como de las perspectivas, avances y desafíos de la problemática de la eficiencia energética, relacionadas a la promoción y desarrollo de la eficiencia energética en los 27 países de América Latina y el Caribe miembros de la Organización Latinoamericana de la Energía (OLADE).
            En términos generales, el documento establece que se percibe una clara mejora en la atención y dedicación de la mayoría de los países acerca de la problemática de la eficiencia energética. Buena parte de esto se debe al convencimiento de que el cambio climático es una realidad y que una de las formas más eficaces para contribuir a la mitigación de sus efectos es aplicar políticas costo–efectivas de eficiencia energética. La amplia gama y la capacidad efectiva de actores públicos y privados relacionados a la promoción y desarrollo de programas de eficiencia energética en países de la región es función de cuatro variables principales: a) apoyo político de los gobiernos, b) continuidad en el esfuerzo y en las estructuras que atienden el tema, c) capacidad de acceder a financiamiento y d) capacidad de informar acerca de “qué se puede hacer” en cada sector de consumo para desarrollar acciones de eficiencia energética. En materia de recursos y mecanismos de financiación de los programas de eficiencia energética, en la mayoría de los países gran parte de los fondos aplicados a la promoción y desarrollo de la eficiencia energética proviene principalmente de los presupuestos nacionales, lo que supone en general importantes limitaciones en su cometido.
            Del análisis de la información, el documento plantea que la calidad de las estadísticas e indicadores de desempeño que permiten cuantificar resultados de los programas nacionales de eficiencia energética continúa siendo, a la fecha, insuficiente. Sin embargo, para superar esta carencia, CEPAL está trabajando en el tema de los indicadores de eficiencia energética en el ámbito del programa regional BIEE (Base de Indicadores de Eficiencia Energética para América Latina y el Caribe), siguiendo el proceso técnico–político y la lógica de funcionamiento del programa ODYSSEE de la Comisión Europea, con la expectativa de generar un conjunto de indicadores específicos que permitan determinar la evolución de los programas nacionales de eficiencia energética, analizar los resultados y —como consecuencia— tomar las decisiones de política que correspondan.
            En cuanto a las barreras que dificultan el desarrollo sistemático de actividades y programas de eficiencia energética en la Región, el documento identifica las siguientes: falta de continuidad de las instituciones relacionadas; perfil muy bajo del sector encargado; asignación de mayor importancia institucional a los sectores relacionados al medio ambiente y al cambio climático; insuficiente conocimiento en todos los estratos sociales acerca de qué acciones pueden realizarse, qué beneficio económico se obtendría y qué tecnologías podrían aplicarse para mejorar el uso de la energía; precios poco accesibles de tecnologías; insuficiencia de regulaciones efectivas; subsidios a las tarifas de la energía; decisiones relacionadas a invertir o no en proyectos considerando únicamente el costo inicial de un equipo o producto; ineficiencias de control aduanero en el impedimento del ingreso de equipos, productos y vehículos de baja eficiencia; desconfianza del mundo financiero sobre la rentabilidad de las inversiones en este tipo de proyectos; ausencia de un mercado financiero preparado para manejar este tipo de contratos; e insuficiente desarrollo en la implementación masiva de la ISO 50001 sobre gestión de la energía.
            En Morelos, debemos considerar que la mera existencia de normas y recomendaciones sobre eficiencia energética no garantiza de manera alguna su mejor uso. Es necesario un desarrollo y aplicación sistemática de actividades, proyectos y programas adaptados a la realidad de nuestro estado, que además consideren las razones culturales y sociales que dificulta contar con un sistema eficaz de control y fiscalización.

2 dic. 2013

Cultura, desarrollo y buen vivir

publicado en La Jornada Morelos el 2 de diciembre de 2013

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés) considera que la cultura, a través de sus distintas expresiones y prácticas, en especial la lengua, representa, vincula, enriquece, mezcla y consolida la estructura que sostiene y hace funcionar la formación socioeconómica de una sociedad determinada, y puede transformar el contexto local a favor de un cambio económico, medioambiental y social equilibrado. También, que es un proceso activo mediante el cual los grupos humanos responden a sus necesidades colectivas presentes, involucra la lengua, los valores, las conductas, las normas e instituciones; las memorias personales y colectivas que dan sentido y sin las cuales no hay existencia humana; los saberes y capacidades humanas.
Myrna Cunningham, Ex Presidenta y actual miembro del Foro Permanente de Naciones Unidas para Cuestiones Indígenas, escribió el artículo “La cultura: pilar del desarrollo para el buen vivir”, en la revista Cultura y Desarrollo, No. 9, 2013. Este texto aborda dos cuestiones. La primera se centra en el concepto y la praxis del buen vivir y, la segunda, trata las diferentes dimensiones de la vida y de la economía comunitaria en la que participan las mujeres indígenas, haciendo real y posible este concepto.
            Los pueblos indígenas apuntan hacia el desarrollo sustentable con identidad étnica y cultural. En el concepto occidental de desarrollo, prevaleciente en la economía global, se apuntala el desarrollo en tres pilares: social, económico y medioambiental, dejando por fuera y obviando la diversidad étnica, lingüística y cultural, sostiene la autora. En su perspectiva y cosmovisión, la cultura y la lengua son el vehículo principal que significa, define, crea, vincula y comunica, proporciona coherencia, sustentabilidad y desarrollo, en consecuencia, el Vivir Bien. La visión del buen vivir tiene que ver con las condiciones de vida social, perspectivas y calidad de vida de los pueblos indígenas, atendiendo a los principios de la reciprocidad, complementariedad y redistribución en los distintos espacios de la vida social, económica, cultural y política. La base fundamental para la sustentabilidad es el respeto a la madre naturaleza, respeto observado y garantizado por los pueblos indígenas en sus territorios.
            ¿Qué elementos hay en las culturas que posibilitan el desarrollo sostenible, el Bien Común y el Vivir Bien? La autora pregunta y contesta. En primer lugar el ser; no hay cultura que no sea humana. Cultura es todo lo que hemos aprendido y hacemos los humanos en la cotidianeidad, en la vida diaria. Las lenguas maternas, las cosmovisiones, los saberes, el agua, los cultivos o la vida silvestre son elementos vitales en el desarrollo y las políticas públicas, como herramientas para el desarrollo sustentable las cuales deben incluir la cultura como elemento central. Además, enfatiza que los factores culturales propios de cada pueblo representan la fuente principal de su desarrollo económico y social porque entiende la cultura como una estructura conformada a partir de la producción social y la transmisión de identidades, representaciones, significados, conocimientos, creencias, valores, aspiraciones, memorias, propósitos y actitudes. En la forma de vida, en la cultura de un pueblo particular, están presentes costumbres, creencias, códigos de conducta, de vestimenta, lenguaje, arte, cocina, ciencia, tecnología, religión, tradiciones e instituciones.
            Para Vivir Bien - Buen Vivir se aspira a tener una sociedad con equidad y sin exclusión. Este es un proyecto, una propuesta, una agenda diaria en la que para Vivir Bien se deben conciliar visiones y saberes que estén vivos, que funcionen, sean comprendidos y practicados cotidianamente, plantea la autora. La solidaridad, reciprocidad, colectividad, resiliencia y auto-sustentabilidad son prácticas sociales cotidianas y lógicas de producción reales. Estos son algunos de los valores, racionalidades y filosofías propuestos por el pensamiento indígena contemporáneo ante el momento histórico que vivimos, ante la crisis de la humanidad y la naturaleza, urgidas de superar los modelos económicos, políticos, culturales, discursivos y éticos que las han devastado.
            Al esbozar el paisaje de ese locus que definimos como Buen Vivir traza la autora en primer lugar los temas transversales: género y pautas demográficas. A continuación ubica los elementos
esenciales en el pensamiento indígena contemporáneo: seguridad jurídica de tierra, territorio y recursos naturales; integridad del patrimonio cultural; respeto a la identidad y no discriminación; educación culturalmente adecuada; salud intercultural; control del destino; participación plena, informada y efectiva; acceso a infraestructura y servicios básicos; grado de amenazas externas; y bienestar material.
            En Morelos, debe ser una prioridad absoluta la buena gestión y probidad en función del interés comunitario, y demandarse recuperar valores y una ética para la gestión sustentable e íntegra de los recursos y territorios, contando para ello con la fortaleza cultural de nuestros pueblos.