24 may. 2010

Incertidumbre en el pasado, presente y futuro

Son realmente importantes las Jornadas de reflexión sobre el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución que se están llevando a cabo en nuestro país y, en particular, las organizadas en el estado de Morelos por la Universidad del Sol, la Universidad Fray Luca Paccioli, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y el Comité Ciudadano Por siempre Morelos, ya que como ciudadanos debemos conocer dónde están nuestras raíces y qué tan arraigadas están, si queremos influir en el desarrollo de nuestro Estado de Morelos.
Adicionalmente, este tipo de jornadas nos permite saber que no sólo hay incertidumbre en el futuro que vendrá, sino que hay muy diferentes versiones de los hechos del pasado y de la situación actual. Dar a conocer las –a veces excluyentes–versiones de ciertos aspectos, fundamentales o no, de nuestra Independencia según el relator. Además, ¿quien tuvo el mayor impacto en el resultado de nuestra Revolución? ¿Carranza, Villa, Zapata o, incluso, Porfirio Díaz? Realmente, ¿qué significa “nuestra”?
Sobre el presente, ¿qué dice el gobierno? Bueno, ¿qué gobierno, el federal o el de qué estado? ¿Qué dicen las diferentes agrupaciones patronales o los diferentes sindicatos? Y, si quiere mayor variedad, ¿qué dice el vocero de cada partido político?
No podemos escoger una sola versión y ya, debemos continuar nuestra educación y conocer el mayor número de facetas para tomar una decisión y sostener una posición razonada.
Casi todos los días aparecen noticias o declaraciones en los periódicos que nos deberían hacer reflexionar sobre los futuros que podemos tener, a niveles tanto personal como de sociedad. Sin lugar a dudas, todos queremos el mejor futuro posible, pero hay distintas opiniones sobre cuál es el mejor, y eso es válido, es aceptable, es deseable, ya que es parte de la afortunada diversidad cultural y social en que nos encontramos, claro hasta ciertos límites. En Morelos, la inmensa mayoría de los ciudadanos queremos hacer algo que nos permita modificar la situación tendencial por la que nos estamos deslizando hacia peores estadíos.
¿Cuál es el mejor futuro posible que podamos alcanzar?, depende de nosotros y depende de que nos pongamos de acuerdo. Propongo adoptemos como reglas de convivencia la Declaración Universal de los Derechos Humanos, según la estableció la Asamblea General de las Naciones Unidas, ya el 10 de diciembre de 1948. Y empecemos por el Artículo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Felicito a las instituciones e individuos que han organizado estas Jornadas de reflexión sobre el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, ya que sin duda están enriqueciendo la cultura social y humanística en el Estado de Morelos.

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