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26 may 2014

Ciudades Habitables

publicado en La Jornada Morelos el 26 de mayo de 2014


En varias ocasiones hemos definido a las ciudades como sistemas complejos, donde la unión de los elementos produce mayores ganancias que la suma de cada uno. Existe una vinculación exitosa que permite la creación de empleos y el crecimiento económico, en el marco de un desarrollo sustentable. Buenas estrategias de planeación urbana son la base para tener ciudades donde convivan y trabajen adecuadamente los ciudadanos. Sin embargo, es necesario incorporar al conocimiento en todas las actividades de una ciudad para lograr que ésta sea habitable; es decir, adaptativa, colaborativa, eficiente, segura, acogedora y sustentable.
Gerard M. Mooney, de IBM Corporation, escribió el capítulo “Urban Challenges: The Way Forward”, en el documento “LIVABLE CITIES OF THE FUTURE: Proceedings of a Symposium Honoring the Legacy of George Bugliarello”, editado por Mohammad Karamouz and Thomas F. Budinger (National Academy of Engineering and NYU Polytechnic School of Engineering, ISBN
978-0-309-30009-4, Copyright 2014 by the National Academy of Sciences). Los objetivos del documento son presentar las mejores prácticas y estrategias innovadoras para el desarrollo sustentable de zonas urbanas, así como impulsar la evolución de la Ciudad de Nueva York como un laboratorio real de innovación urbana.
            La ciudad es normalmente las mayores contribuyentes al producto interno bruto de un país y, debido a su importancia, es fundamental que se definan con precisión las inversiones necesarias para convertirla en una de clase mundial y poder competir globalmente, señala el autor. Se puede identificar al motor económico de una ciudad por el tipo y calidad de su infraestructura. Los miembros de la ciudad deben decidir lo que ésta debe ser: identificar su marca. El primer paso en este proceso es articular los objetivos principales de la ciudad en términos de competitividad económica y social al identificar las fortalezas diferenciadas que atraerán habilidades, conocimiento y creatividad; elaborar una estrategia que enfatice estas fortalezas al mismo tiempo que se crean las capacidades potenciales; y priorizar inversiones en aspectos centrales como transporte, servicios públicos, educación, seguridad pública, salud, energía, sostenibilidad ambiental y planeación urbana, todas alineadas por la estrategia.
            Las políticas públicas de la ciudad deben estar sostenidas en las habilidades, creatividad y conocimiento que impulsen su desarrollo, plantea el autor. Estos tres atributos son de creciente importancia en la economía global y es crítico que se cree un ambiente que los apoye y promueva. Un ambiente así atrae talento internacional al incrementar la calidad de los servicios y que se adecuen a los cambios en la demanda; crea una base de talentos doméstica al ofrecer servicios educativos y de capacitación e invierte en infraestructura educativa; permite mejores oportunidades de trabajo y crecimiento económico para los ciudadanos al usar la recolección de información para identificar los cambios en la oferta y demanda de la fuerza laboral y de sus habilidades; promueve la creación de empresas e inversiones que incrementen la capacidad económica para generar, absorber y comercializar innovación y creatividad; y retiene la base de talentos existente para minimizar la “fuga de cerebros” y, al contrario, impulsa el flujo neto de inmigrantes con calificaciones profesionales de calidad.
            Las ciudades que invierten en educación y capacitación tienen un mayor número de personas con habilidades, talento y conocimiento que realmente mejoran las posibilidades de incrementar la prosperidad. Asegura el autor que existe una fuerte relación positiva entre la inversión en educación superior y el nivel de prosperidad y pujanza económica: estima que en Estados Unidos un año adicional en el nivel de educación implica una ganancia en ingresos del 10 por ciento, aproximadamente. También, sugiere la existencia de evidencia empírica que vincula a la educación, la investigación, el desarrollo tecnológico, la innovación industrial y el crecimiento económico.
            Existen varios casos en el mundo donde las industrias, las universidades y los gobiernos han trabajado juntos para lograr aumentar el número de empleos bien remunerados e impulsar un desarrollo económico real en ciudades y regiones, indica el autor. El gobierno invierte en la infraestructura, actual y futura, de un proyecto que es compartido por varias empresas con experiencia innovadora en el tema, y la o las universidades aportan al grupo de investigación y desarrollo con el conocimiento básico y aplicado necesario. En estos casos fueron creados miles de empleos altamente calificados. Es imprescindible una sólida vinculación entre industria, universidad y gobierno.
En Morelos, debemos enfrentar decididamente los retos y amenazas que tienen nuestras ciudades para su desarrollo. Es fundamental modernizar la infraestructura y establecer pactos de colaboración entre los diferentes sectores para lograr que nuestras ciudades sean habitables.

24 mar 2014

Laboratorios virtuales para ciencias sociales

publicado en La Jornada Morelos el 24 de marzo de 2014

Desde el punto de vista de las ciencias físicas, biológicas y de la ingeniería, se percibe un lento avance de las ciencias sociales, probablemente debido a la dificultad en sus aspectos teóricos, la obtención de datos observacionales relevantes y la manipulación experimental de organizaciones sociales de gran tamaño. Sin embargo, la reciente revolución en el ámbito de la computación tiene el potencial de revitalizar a las ciencias sociales tradicionales, en un posible nuevo paradigma llamado “ciencias sociales computacionales”; que incluye el análisis de datos observacionales en la escala de la web, experimentos virtuales de tipo laboratorio y el modelaje.
            Duncan J. Watts, investigador principal en el Centro de Investigación de Microsoft, escribió un artículo sobre “Ciencias Sociales Computacionales: Progreso excitante y direcciones futuras” (The Bridge, Volume 43, Number 4, Winter 2013. © 2013 by the National Academy of Sciences), donde discute el progreso y los retos en este tema, que cubren el estudio de sistemas sociales complejos por medio del modelaje computacional y otras técnicas relacionadas.
            El autor establece tres asuntos principales: primero, que los problemas sociales casi siempre son más difíciles de lo que aparentan; segundo, que la recolección de los datos requeridos por los científicos sociales es difícil de realizar; y tercero, que el análisis de los problemas sociales complejos requieren la aplicación conjunta de varias técnicas tradicionales, como modelaje estadístico y simulación, teorías sociales y económicas, experimentos de laboratorio, encuestas, trabajo de campo etnográfico, investigación histórica o de archivos, y experiencia empírica.
            El fenómeno social es, según el autor, no sobre el comportamiento de los individuos, sino sobre una colección de individuos en grupos, aglomeraciones, organizaciones, mercados, clases o sociedades, que interaccionan entre ellos por medio de redes de información y de influencia que, a su vez, cambian con el tiempo. Como resultado, los sistemas sociales –al igual que los sistemas complejos en física y biología- exhiben comportamientos “emergentes”; entendidos como que el comportamiento de las entidades a una escala de realidad no son fácilmente ligadas a las propiedades de las entidades a una escala menor. Por ejemplo, las compañías pueden exhibir identidades y culturas totalmente estables aun cuando algunos de los empleados cambien totalmente en el tiempo, así como uno permanece igual cuando nuestras células se reciclan a gran velocidad. Y, al contrario, como en el colapso repentino de un mercado de valores, la economía o un régimen político, las personas siguen casi igual.
            Dado que los fenómenos sociales son multiescala, complejos y de naturaleza emergente, no es de extrañar que las teorías de comportamiento y cambio social sean muy difíciles de analizar en detalle, afirma el autor. Existen además dos dificultades empíricas. Primero, ha sido imposible recolectar datos observacionales de individuos en escala de cientos de millones o aun de decenas de miles. Segundo, que son necesarios los estudios experimentales ya que puede ser difícil inferir la causa y el efecto de sólo las observaciones. Por ejemplo, el funcionamiento de una organización con una estructura particular o la popularidad de una canción en cierta etapa de un mercado cultural representan el comportamiento colectivo de cientos o miles de individuos pero cuyo diseño es imposible de implantar en un laboratorio físico.
            La ciencia social computacional debe enfrentar un número de retos importantes si quiere estudiar cuestiones de relevancia y de manera significativa en las ciencias sociales, plantea el autor. Por ejemplo, la solución de problemas organizacionales o inter-organizacionales, acciones colectivas y toma de decisiones, la relación entre deliberación, gobernanza y democracia, la emergencia de tecnologías disruptivas, y el nacimiento de nuevos movimientos políticos o culturales son preguntas centrales en las ciencias sociales, pero no han sido tratadas seriamente por las ciencias sociales computacionales debido a los límites actuales en las fuentes de información, las plataformas o los métodos.
            Existen tres retos importantes a superar en este campo, propone el autor. Primero, el modelo dominante de recolección de información impone limitaciones importantes en el tipo de preguntas de investigación que pueden ser contestadas, ya que muchas de las preguntas de interés en las ciencias sociales requieren de analizar la relación entre diferentes modos de acción e interacción sociales; por ejemplo, diferentes tipos de datos (de investigación para inferir intenciones, de redes para inferir relaciones, de comercio electrónico para inferir selecciones y de medios sociales para inferir opiniones) son recopilados y archivados separados y por diversas entidades. Así, una ruptura importante en este campo sería la puesta en marcha de una institución que fuera la versión social del Gran Colisionador de Hadrones (presentado en esta columna el siete de octubre de 2013, bajo el encabezado de Innovación en Ciencia); es decir, que combinara múltiples canales de datos, creando una visión más realista y completa de identidades y comportamientos individuales, manteniendo los beneficios de la escala masiva. Segundo, continuar con el desarrollo de la macro-sociología experimental; es decir, cómo superar el problema logístico de juntar una cantidad muy grande de individuos de manera confiable y a bajo costo. Así, la construcción de paneles con cientos o miles de individuos que participen simultáneamente durante meses o años cambiaría de manera fundamental los tipos de experimentos que se podrían realizar. Tercero, a pesar de los miles de artículos publicados en temas relacionados con redes sociales, crisis financieras, fuentes y tipos de aglomeraciones, influencia y adopción, o formaciones de grupos, sólo unos cuantos han sido en revistas de ciencias sociales o con interacción fuerte entre científicos naturales y sociales.
            El progreso significativo de las ciencias sociales requiere no sólo de nuevos datos y métodos, sino de nuevas instituciones que sean diseñadas de origen para impulsar la investigación social en la solución de problemas de largo plazo, a gran escala, multidisciplinarios y multi-método, considera el autor. Esta institución debe tener la prioridad y los presupuestos equivalentes a los dedicados a la mente, el cerebro y el comportamiento, a la ciencia genómica o al cáncer, así como una cooperación activa entre el gobierno, la industria y la academia.
En Morelos, debemos avanzar no sólo en la investigación social de tipo tradicional, sino en el modelo de la investigación en “laboratorios virtuales” con nuevas fuentes de información, plataformas para organizarla y arreglos institucionales para impulsar la interdisciplinariedad. Ciertamente tenemos enormes problemas sociales pero nuestro mayor capital es la investigación de calidad: innovemos en ciencias sociales.

30 dic 2013

Las matemáticas en 2025

publicado en La Jornada Morelos el 30 de enero de 2013

Las matemáticas son fundamentales para conocer y entender el mundo en que vivimos y también a nosotros mismos.  La investigación en esta disciplina se enfoca a entender conexiones y patrones, cómo el mundo está unido y cuál es su orden y estructura. La lógica matemática y la filosofía son una. Las matemáticas son el lenguaje que unifica y permite entender a la física, la química, la biología, la medicina, la ingeniería, la economía, la administración y, sí también, a las ciencias sociales. Las personas que dicen “no entiendo matemáticas” o “las matemáticas son muy difíciles” es que tuvieron malos maestros.
            El Consejo Nacional de Investigación (NRC), de Estados Unidos, publicó recientemente el reporte de un Comité creado exprofeso para analizar el estado en que deberían estar las matemáticas en el año 2025 (National Research Council. 2013. The Mathematical Sciences in 2025. Washington, D.C.: The National Academies Press. Copyright 2013 by the National Academy of Sciences. Printed in the United States of America). Thomas E. Everhart, Presidente Emérito y Profesor Emérito de Ingeniería Eléctrica y Física Aplicada, en el Instituto Tecnológico de California, en Estados Unidos, dirigió a este Comité con un encargo definido: examinar al campo actual de las matemáticas y establecer una visión de cómo debería desarrollarse para producir el mayor valor agregado posible para el país en el año 2025. Como es costumbre en este tipo de estudios organizados por el NRC, los Comités no son dirigidos por expertos en el tema para evitar posibles sesgos.
            El Comité reporta que el campo de las matemáticas en Estados Unidos tiene una vitalidad excelente. En la última década se han realizado avances sorprendentes e identifican, como ejemplos: la demostración de la “Conjetura de Poincaré y su lema fundamental”; avances en la cuantificación de incertidumbres en modelos complejos; nuevos métodos para modelar y analizar sistemas complejos en las redes sociales o para obtener información de cantidades masivas de datos en biología, astronomía e internet; y el desarrollo de la adquisición y recuperación de señales dispersas. Además, las matemáticas, cada vez más, juegan un papel de mayor relevancia en otras áreas científicas, ingeniería, medicina, negocios y defensa nacional; ya que, afirma el reporte, proveen la herramienta fundamental para llevar a cabo las simulaciones numéricas por computadora y el análisis de un número creciente de datos. La ciencia y la ingeniería de este siglo se construirán sobre la base de las matemáticas, y esta base debe desarrollarse y ampliarse de manera continua.
            El reporte plantea una conclusión principal: en este siglo, las matemáticas tienen una oportunidad única de consolidarse como el lazo entre la ciencia y la tecnología, manteniendo su propia fortaleza, que es el elemento fundamental de su existencia, ahora y en el futuro. Un nuevo modelo está emergiendo, diferente al del siglo pasado; una nueva disciplina mucho más amplia y con un enorme potencial de impacto. El valor de las matemáticas para las ciencia, la ingeniería y el país aumentará significativamente, según el reporte, si se aumenta el número de matemáticos con las siguientes características: con conocimientos amplios más allá de su expertez; se comuniquen bien con investigadores en otras disciplinas; entiendan el papel de las matemáticas en otras áreas de conocimiento, y tengan experiencia en computación. Por supuesto que no es necesario que todo matemático presente todas las características, pero la comunidad debe trabajar para incrementar la fracción que sí las tenga.
            El Comité establece varias recomendaciones para obtener el mayor valor posible de las matemáticas para Estados Unidos en el 2025:
            Primera, los departamentos de matemáticas y estadística, junto con las administraciones universitarias, deben analizar a profundidad los diferentes tipos de estudiantes que están atrayendo y los que quisieran atraer e identificar los temas prioritarios para educarlos. Este análisis debe ser realizado a niveles de licenciatura y posgrado, y en consulta con profesores de otras disciplinas relevantes.
            Segunda, los maestros deben explicar a los alumnos de secundaria y bachillerato cómo las matemáticas que están enseñando son fundamentales para todo el abanico de posibles carreras. Esto ayudará también a atraer y retener alumnos en los propios cursos de matemáticas.
            Tercera, más científicos matemáticos profesionales se deben involucrar en divulgar la naturaleza propia de la disciplina y los benéficos extraordinarios que aporta a las sociedades modernas. Se deben publicitar a la comunidad los avances científicos y el impacto de los modelos y sus aplicaciones.
            Cuarta, todo departamento académico de matemáticas debe hacer esfuerzos explícitos para contratar y retener a más mujeres y a más personas de grupos minoritarios. Se deben encontrar incentivos y corregir desincentivos para lograr un ambiente igualitario.
            Quinta, el gobierno federal debe establecer un programa nacional que detecte de manera temprana y provea de amplias oportunidades de desarrollo a alumnos con talento excepcional en matemáticas para que continúen una carrera en esta disciplina.
            En Morelos, se debe repensar el proceso de enseñanza de las matemáticas para alcanzar los máximos beneficios a nuestra sociedad. Identificar los nichos en que se realice investigación en la frontera del conocimiento y se amplíe el número de éstos. Utilizar plenamente todas sus herramientas en las ciencias de la salud, la ingeniería, el desarrollo social y la innovación en las empresas.

16 sept 2013

Manufactura nanométrica


Eric Drexler es llamado el fundador de la nanotecnología por su libro “Motores de creación: la próxima era de la nanotecnología” (Engines of Creation: The Coming Era of Nanotechnology, Anchor, 1986). Definió el concepto de nanotecnología con dos componentes fundamentales: manufactura que utiliza máquinas basadas en dispositivos con tamaños a nanoescalas (es decir, de uno a cien nanómetros o millonésimas de milímetro) y productos construidos con precisión atómica. Ambas características están íntimamente ligadas, ya que la manufactura átomo por átomo depende de dispositivos en tamaños de nanoescala, que también se construyen átomo por átomo. Desafortunadamente, su concepto se diluyó sólo en términos de la muy pequeña escala y se eliminó toda menciona a la precisión atómica. Esto ha frenado su verdadero desarrollo tecnológico al impulsar el estudio de las nanopartículas y no él de las nanomáquinas.
            Ahora, Eric Drexler ha publicado el artículo “Un futuro radical para la Nanotecnología” (A Radical Future for Nanotechnology, The Futurist, September-October 2013, Vol. 47, No. 5), donde ejemplifica el uso restringido del concepto de nanotecnología definido originalmente por él y promueve el empleo radical de la nanotecnología en la manufactura de nuevos materiales, dispositivos y sistemas que cambiarán los métodos de operación de toda la industria.
            La transformación que se avecina en el área de la nanotecnología fue retrasada por los investigadores que trabajaban en construir, estudiar y aplicar las propiedades de partículas, ya que recibían un financiamiento extremadamente reducido antes de 1986 y después por mencionar que hacían nanotecnología ya elevaron drásticamente su nivel de apoyo, asegura el autor.
            Sin embargo, el enorme impacto que tendrá la nanotecnología se puede entender mejor si se compara con las tecnologías industriales actuales, considera el autor. El contraste principal emerge de las dos características básicas de las tecnologías para la Manufactura con Precisión Atómica (APM, por sus siglas en inglés): el tamaño nanométrico de los componentes y la precisión atómica en los procesos y productos. De éstas se desprenden implicaciones fundamentales desde la perspectiva de las aplicaciones, según el autor. En primer lugar, el tamaño nanométrico permite una productividad extremadamente grande como consecuencia de las leyes de escalamiento mecánico. Además, esta maquinaria muy pequeña, versátil y altamente productiva puede colapsar la cadena industrial global de abasto a unos cuantos eslabones, de materiales primarios a conjuntos de materiales refinados, a micro bloques estandarizados y a productos que pueden tener diferentes roles, como celdas solares, aeronaves, motores de coches, concreto, computadoras e instrumentos médicos. También, las cadenas cortas de abasto y la producción flexible pueden favorecer una descentralización drástica de la manufactura. En segundo lugar, la precisión atómica empieza con la construcción de pequeños bloques de moléculas, átomo por átomo y disponibles a bajo costo por kilogramo, que se pueden procesar secuencialmente para obtener estructuras de materiales y componentes, que finalmente se conviertan en productos con una productividad aumentada por factores que pueden ir de 10 a más de un millón de veces. Finalmente, como los productos y subproductos son fabricados con precisión atómica, los sistemas APM no producen desechos peligrosos.
            La revolución informática nos provee un modelo alternativo de producción industrial, plantea el autor. La producción de patrones usando tecnologías basadas en APM se parece al uso de bits en las tecnologías de la información: producción rápida con propósitos múltiples; plataformas escalables; independencia de largas cadenas especializadas; descentralización radical potencial; el rol central de software y datos en línea; nuevos productos sin capital físico nuevo y costoso; costos marginales bajos de producción y distribución, y el rápido abasto mundial de nuevos productos. Estas características contrastan radicalmente con las de la industria moderna.
            Un impacto natural de gran envergadura de la producción basada en APM será la reducción en los costos de compra y operación de los bienes de capital en áreas como, propone el autor: materiales de construcción, como aerogeles porosos en lugar de fibras de vidrio para aislar; transporte, materiales súper ligeros y económicos; energía, conversión directa y eficiente entre energías eléctrica y química; materia prima, substitución de elementos escasos (cobre, níquel y cobalto, entre otros) por elementos abundantes (hidrógeno, nitrógeno y oxígeno, entre otros) en la mayoría de las aplicaciones; agua, desalación de agua de mar, y agricultura, materiales para invernaderos.
            La transformación de la base material de nuestra civilización puede, tal vez, mejorar el impacto que los seres humanos tenemos sobre la Tierra. Aunque la reducción en costos puede producir un aumento en la cantidad de desechos, el autor considera que tecnologías más limpias y de bajo impacto ambiental pueden llevar a situaciones ecológicas más favorables. La posibilidad de expandir ampliamente la producción mundial y simultáneamente reducir su impacto negativo al ambiente nos da la oportunidad de resolver nuestros más complejos problemas sociales y establecer un nuevo modelo de coexistencia entre la civilización humana y el resto del mundo. El objetivo que presenta el autor no es convencer de una abundancia generalizada, sino de hacer una gran cantidad de preguntas urgentes, dar algunas respuestas claras y pensar de manera científica en nuestros futuros.
            En Morelos, debemos investigar e innovar en la fabricación con precisión atómica, analizar como sociedad, de manera sobria y urgente, las implicaciones revolucionarias que nos puede traer e impulsar las aplicaciones benéficas para la humanidad y el planeta. Los retos y beneficios de la nanotecnología, en sus dos vertientes, son enormes.

11 jun 2013

Conocimientos cotidiano y científico


La apropiación social de la ciencia y la técnica es un tema fundamental de la política educativa y de la cultura del conocimiento. También, es un tema crucial en los foros de discusión sobre la gobernanza de la ciencia y en los debates sobre ética y ciencia, donde se encuentra la necesidad de una adecuada alfabetización y divulgación de conocimientos científicos y técnicos, y de una actualización en los programas de educación formal. Por lo anterior es imprescindible la necesidad de proyectar procesos de actualización del conocimiento que operen en contextos sociales amplios como instrumento para el logro de una ciudadanía calificada para evaluar la deseabilidad social de tecnologías que se están incorporando a la vida cotidiana, como pueden ser algunos aspectos de la nanotecnología o de la biotecnología.
            Clara Barroso, profesora titular de la Universidad de La Laguna, España, escribió el artículo intitulado “Lo que sabemos e ignoramos: del conocimiento cotidiano a la comprensión de la tecnociencia”, publicado por la Organización de los Estados Iberoamericanos en su Revista CTS, Selección 2012, páginas 127 a 139. Este trabajo reflexiona sobre el análisis de los componentes cognitivos que hacen posible la comprensión de las nuevas teorías y de las realizaciones tecnológicas que de ellas se derivan y que conforman el entorno científico actual; buscando claves que impulsen propuestas de formación, actualización y apropiación social de los conocimientos tecno-científicos.
            El conocimiento cotidiano se asienta en las representaciones abstractas de las percepciones de objetos que pertenecen a la realidad de nuestra experiencia vivida. Así, establece la autora que el primer escalón del conocimiento lo constituye las oportunidades del entorno físico en que cada individuo se desarrolla, con los estímulos que pueden procesarse orgánicamente. Se necesitan experiencias e interacción física con el mundo real para obtener percepciones sensoriales y asignando significado a éstas comprendemos el mundo real en que estamos inmersos. El segundo escalón está vinculado a la capacidad (que es en parte intrínseca y en parte inducida por el contexto en que cada individuo comienza su desarrollo cognitivo) que cada individuo posee para compartir significados de los estímulos físicos que puede procesar cerebralmente. En este nivel, el proceso de construcción de significados está fuertemente mediatizado por el contexto cultural (significados compartidos) en que cada individuo experimenta los estímulos físicos. La percepción es imposible sin experiencias físicas; el significado viene determinado por el entorno en que la percepción tiene lugar y dicho significado no se construye al margen de la experiencia social del contexto físico.
            La educación formal está vinculada al acceso a los conocimientos que la sociedad, a través de los expertos y responsables políticos, decide que son los necesarios para comprender el mundo en que este individuo ha de vivir. La autora considera que así se inicia un nuevo proceso en que experiencias indirectas (contenidos) han de entrar a formar parte de su acervo de conocimientos y se inicia el proceso que hará posible dotar de significado a realidades que no se perciben ni forman parte de la experiencia cotidiana: se accede al conocimiento científico. Así surge lo que la autora denomina el conocimiento cotidiano de lo no cotidiano.
            La mayor parte de las realidades sobre las que reflexiona la ciencia son, según la autora,  realidades que no forman parte de las experiencias que, como organismos y miembros de una sociedad, podemos percibir: las formas de vida microscópicas o no vinculadas a nuestro entorno (bacterias, formas de vida en los fondos oceánicos o en cráteres); entidades abstractas como teoremas o reglas lingüísticas; realidades macroscópicas, como las galaxias, o ínfimas, como los elementos atómicos; procesos que se producen en escalas temporales lentas (crecimiento, evolución de especies) o rápidas (reacciones químicas), y propiedades que se pueden medir indirectamente pero que no son sensorialmente perceptibles (conductividad de la electricidad o del calor). Todo ello son ejemplos que, formando parte del conocimiento científico, exceden los límites de percepción que se posee en la experiencia inmediata del medio en que se desarrolla nuestra vida cotidiana.
            En Morelos, debemos de estar comprometidos con los procesos que hagan posible la construcción de significados por la sociedad sobre los procesos y productos científicos. Es necesario ir más allá de la adquisición de determinadas informaciones o conocimientos para favorecer el desarrollo de competencias cognitivas que permitan y estimulen la continua actualización en la comprensión de los conocimientos científicos. La divulgación científica debe entenderse como el instrumento de actualización y fortalecimiento de dicha compresión. Si no existe un compromiso, los discursos sobre la gobernanza y la participación social en actividades científicas seguirán siendo acotaciones marginales del quehacer científico.

4 mar 2013

Estrategias de innovación

publicado en La Jornada Morelos el 4 de marzo de 2013

El concepto de innovación, en términos generales, se asocia sólo con productos de la tecnología y la industria, lo cierto es que debe relacionarse también con cambios estructurales que incluyan toda la cadena de valor y con modificaciones en procesos o prácticas existentes. Estos cambios pueden realizarse de manera gradual o disruptiva. Todas las reformas que han presentado y seguirán presentando los Gobiernos Federal y Estatal en los próximos meses deberían tienen un elemento fundamental en común, la innovación. No tendrán éxito las reformas en pobreza, seguridad alimentaria, energía y salud, si no existe un cambio en la forma en que se han venido planteando los objetivos y realizando las tareas en esas áreas.
            La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó un trabajo titulado “La Estrategia de Innovación de la OCDE: Empezar hoy el mañana” (© OCDE-FORO CONSULTIVO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO 2012, en su versión en español). En este informe la OCDE pone a disposición su análisis y orientación en materia de política pública sobre una amplia gama de asuntos que va desde la educación y la capacitación hasta el medio ambiente, la infraestructura y las acciones de negocios efectuadas para promover la creación y difusión del conocimiento. Tales elementos apoyan a los gobiernos en el desarrollo de estrategias de innovación efectivas para alcanzar los objetivos clave económicos y sociales. Se promueve un enfoque que considera la interacción entre diversas esferas de política pública y las vincula a través de mecanismos de apoyo al gobierno a nivel local, regional, nacional e internacional.
            Para ser efectiva, la política de innovación debe considerar la manera en la que ésta se desarrolla hoy en día, plantea el informe. La innovación engloba una amplia gama de actividades. Incluye investigación y desarrollo, cambios organizacionales, capacitación a nivel de empresas, pruebas, comercialización y diseño. También, la innovación ocurre rara vez de manera aislada; es un proceso altamente interactivo que involucra una red creciente y cada vez más diversa de participantes, instituciones y usuarios en todo el mundo. Se mencionan cuatro prioridades que pueden fortalecer el desarrollo de las estrategias nacionales y colectivas para hacer que la innovación funcione para las personas y ayude a responder los retos más importantes del siglo XXI.
            Uno, empoderamiento de las personas para innovar: los sistemas de educación y capacitación deben preparar a las personas con las bases para el aprendizaje y el desarrollo de un amplio rango de habilidades que se requieren para la innovación en todas sus formas, y con la flexibilidad para actualizar las habilidades y adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado, para fomentar un lugar de trabajo innovador y asegurar que las políticas de empleo faciliten el cambio organizacional eficiente; asegurar que los consumidores sean participantes activos en el proceso de innovación; y fomentar una cultura empresarial al inculcar las habilidades y actitudes necesarias para llevar a cabo una empresa creativa.
            Dos, desencadenamiento de innovaciones: asegurar que las condiciones de competitividad sean confiables y apoyen la competencia, conducentes a la innovación, y mutuamente fortalecedoras; movilizar el financiamiento privado para la innovación, fomentando mercados financieros que funcionen correctamente y facilitando el acceso al financiamiento para las empresas nuevas, especialmente en las etapas iniciales de innovación, y promover la difusión de las mejores prácticas en el informe de inversiones intangibles, y desarrollar enfoques afines al mercado para el apoyo de la innovación; fomentar los mercados abiertos y un sector empresarial competitivo y dinámico y una cultura de toma de riesgos calculados y actividad creativa; y fomentar la innovación en las pequeñas y medianas empresas, especialmente las empresas nuevas y jóvenes.
            Tres, creación y aplicación de conocimientos: proveer suficiente inversión en un sistema de investigación pública efectivo, mejorar la gobernanza de las instituciones de investigación, y asegurar la coherencia entre las fuentes de niveles múltiples y el financiamiento para investigación y el desarrollo; asegurar que esté en operación una estructura de conocimiento moderna y confiable que apoye la innovación, acompañada de marcos reglamentarios que apoyen el acceso abierto a las redes y la competencia en el mercado, y crear una política adecuada y un ambiente regulatorio que permita el desarrollo responsable de las tecnologías; facilitar los flujos eficientes de conocimiento y promover el desarrollo de las redes y los mercados que faciliten la creación, circulación y difusión del conocimiento, junto con un sistema eficiente de derechos de propiedad intelectual; y promover la innovación en el sector público, en todos los niveles de gobierno, para mejorar la entrega de servicios públicos, la eficiencia, la cobertura y la igualdad.
            Cuatro, mejorar la gobernanza y la medición de las políticas de innovación: asegurar la coherencia de las políticas públicas al tratar la innovación como un componente central de la política del gobierno, con un fuerte liderazgo en los niveles políticos más altos; facilitar que los actores regionales y locales fomenten la innovación, mientras se asegura la coordinación entre regiones y con esfuerzos nacionales; y fomentar la toma de decisiones basada en la evidencia y la rendición de cuentas de las políticas al reconocer la medición como un factor central de la agenda de innovación.
            El enfoque más amplio de la innovación, que se describe en el presente trabajo, resalta especialmente la importancia del equilibrio entre las políticas dirigidas hacia la creación de nuevos conocimientos e innovaciones y aquéllas dirigidas a la promoción para su absorción y difusión en la economía. La innovación sólo se puede mejorar de manera continua y optimizada para cumplir con las necesidades de la sociedad a través de un enfoque integral y coherente, que empareje la oferta de conocimientos e innovación con la demanda de las empresas y los individuos.
            En Morelos, debemos tener ya un enfoque más estratégico del papel de las políticas públicas para la innovación, con la finalidad de: proporcionar un crecimiento más fuerte, más limpio y más justo; reconocer que la innovación involucra un amplio rango de inversiones de activos intangibles y de actores; empoderar a las personas de toda la sociedad a ser creativas; crear innovaciones de vanguardia con nuevos empleos; fomentar la difusión y aplicación del conocimiento; enfrentar los retos globales y repartir los costos y los riesgos, y establecer marcos para la medición de un concepto de innovación más amplio.

3 sept 2012

Universidades y Desarrollo

publicado en La Jornada Morelos el 3 de septiembre de 2012

Existen diferentes tipos de instituciones de educación superior y cada uno tiene sus fines y beneficios específicos para la sociedad. Las llamadas universidades de investigación, dedicadas a la educación con énfasis en el posgrado y la investigación, son las que mayor responsabilidad tienen para que un país alcance competitividad a nivel de clase mundial y transite de una sociedad de la información a una sociedad del conocimiento. La innovación incremental permite a las empresas y a los países mejorar de forma continua pero lenta su eficiencia y eficacia. Sin embargo, los cambios radicales que se han producido en las áreas tecnológicas y económicas en los últimos años se deben a la innovación basada en conocimiento, que es la que lleva una idea a su explotación comercial cada vez en un tiempo más corto. Esta innovación basada en conocimiento no se puede llevar a cabo sin una vinculación estrecha entre las universidades de investigación y las empresas, en especial las de alta tecnología.

            El Consejo Nacional de Investigación de los Estados Unidos, a través de su Comité sobre Universidades de Investigación, elaboró en septiembre de 2012 un reporte sobre la importancia de este tipo de universidades en el futuro de ese país (Research Universities and the Future of America, report by Committee on Research Universities; Board on Higher Education and Workforce; Policy and Global Affairs; National Research Council, 2012. ISBN 978-0-309-22428-4, copyright © national academy of sciences). Reconoce que sus Universidades de Investigación enfrentan un conjunto de retos que van desde grandes fluctuaciones en los presupuestos totales anuales asignados y políticas y prácticas anticuadas, hasta una cada vez mayor competencia con universidades extranjeras. Sin embargo, el motor de ese país es la innovación: los avances en ideas, productos y procesos que crean nuevas industrias y empleos, contribuyen a la salud y seguridad, y permiten altos niveles de vida. En los últimos cincuenta años, la innovación ha sido realizada cada vez más por el conocimiento que producen las personas educadas. La fuente más importante de nuevo conocimiento y de graduados con habilidades avanzadas son las Universidades de Investigación. Por lo tanto, es fundamental reafirmar y revitalizar, como nación, la asociación única que ha existido por muchos años entre las universidades de investigación, el gobierno federal, los gobiernos estatales, los filántropos y las empresas.

            En la medida que Estados Unidos persigue el crecimiento económico y otras metas nacionales, las universidades de investigación han emergido como el recurso más importante, indica el estudio. Además, esto no sucedió por mero accidente, sino que corresponde a una visión de futuro y a políticas creadas exprofeso por el gobierno estadounidense. En 1862, se promulgó el Decreto Morrill que establecía una colaboración entre el gobierno federal y los estados para construir universidades que afrontaran los retos de crear una agricultura moderna y una economía industrial para el Siglo XX. La colaboración entre el gobierno y las universidades se expandió en los 1950 y 1960 para apoyar la seguridad nacional, la salud pública y el crecimiento económico. A través de esta alianza extendida es que la investigación básica –la fuente de nuevas ideas en el largo plazo- fue financiada cada vez más por el gobierno federal y concentrada mayoritariamente en las universidades de investigación.

            Esta asociación, que con el tiempo incluyó a la industria y la filantropía, trajo enormes beneficios económicos y de calidad de vida al país, apunta el documento. Las universidades de este tipo han jugado un papel fundamental en el descubrimiento y uso de láseres, radares, insulina sintética, anticoagulantes, imágenes por resonancia magnética, computadoras y combustible para cohetes, entre muchos otros. Además, los egresados talentosos han creado nuevas empresas que han empleado a millones de personas.

            El estudio plantea que el fortalecimiento necesario de esta asociación única requiere de, entre otros: compromisos balanceados entre los socios para señalar pautas y políticas que impulsen la generación de conocimiento para avanzar en un mundo competitivo; acuerdos para que los asociados provean fondos de manera equitativa; flexibilidad suficiente para adecuar las diferencias de pensamiento y de tiempo de respuesta entre las universidades y los otros actores; esfuerzos prolongados por décadas que permitan resolver retos y aprovechar oportunidades en la medida que vayan apareciendo, y apoyos al amplio espectro de las universidades de investigación, tanto a todas las áreas académicas como a las profesionales.

            En Morelos, analicemos con cuidado algunas de las recomendaciones planteadas en el estudio: establecer políticas públicas y financiamiento para garantizar que las universidades coadyuven en la consecución de un futuro promisorio; proveer de mayor autonomía académica y organizativa a las universidades para que puedan responder de manera oportuna a los nuevos retos y oportunidades; facilitar la transferencia de conocimiento de las universidades a las empresas; aumentar el costo-efectividad y la productividad de las universidades; crear un fondo de inversión estratégico para que las universidades eduquen e investiguen en temas de prioridad local; modificar los reglamentos de los programas de posgrado para atraer estudiantes talentosos, reducir tasas de deserción, disminuir tiempos de graduación, ofrecer bolsas de becas y alinear la oferta educativa con los intereses regionales; garantizar la equidad entre sexos, y atraer la participación de alumnos y profesores extranjeros.

7 feb 2012

Tendencias del lenguaje


publicado en la Jornada Morelos el 6 de febrero de 2012
La imposición de la imagen sobre la palabra escrita está impactando a las culturas en todo el mundo. ¿Hasta que grado es verdad la frase de que “una imagen vale más que mil palabras”? La lectura y por supuesto la escritura previa conformaron una cultura a la que se aspiraba para poder conocer más, comunicarnos de mejor manera, desarrollar nuestras capacidades mentales, aprender y enseñar con mayor calidad, y entretenernos y desarrollarnos como seres humanos al vivir  la experiencia ajena. ¿Qué nos deparará la cultura de la imagen si domina sobre la escrita? No se sabe a ciencia cierta pero ya está aquí y debemos entenderla.
            Lawrence Baines publicó un trabajo titulado “¿Un Futuro de Menos Palabras?: Cinco Tendencias que Definen el Futuro del Lenguaje” (A Future of Fewer Words?: Five Trends Shaping the Future of Language), en la revista The Futurist, Vol. 46, No. 2, Marzo-Abril, 2012. Baines es Director de Liderazgo en Enseñanza y Curriculum Académico, en Colegio de Educación Jeannine Rainbolt, de la Universidad de Oklahoma. El objetivo de este artículo es analizar la situación actual y perspectivas del mundo del lenguaje frente a la competencia de la imagen.
            Baines cita a K. David Harrison, autor de When Languages Die (Oxford University Press, 2008), quien estima que de los aproximados 6,900 idiomas que se hablan en el planeta, más de la mitad se extinguirán para el final de este siglo. Hoy en el mundo, el 95 por ciento de las personas hablan sólo uno de 400 idiomas.
            El lenguaje como los organismos vivos están sujetos a presiones evolutivas, asegura el autor. Una lengua está en serios problemas si es hablada por pocas personas en áreas geográficas limitadas, lo que particularmente sucede en Asia, Australia y América. Como una planta que no recibe polen, una lengua sin algún tipo de interacción desaparecerá finalmente. Otro factor es el deseo que alguien tenga por hablar una lengua determinada; por ejemplo, los inmigrantes muchas veces olvidan su lengua original para adaptarse “mejor y más rápidamente” a su nuevo entorno.
            El Global Language Monitor (www.languagemonitor.com, 2011), según el autor, señala que casi 2 mil millones de personas hablan inglés, como su primer o segundo idioma, haciéndolo el más hablado en el mundo. El segundo es el chino mandarín, hablado por aproximadamente mil millones de personas. El español es el tercero, con 500 millones de personas que lo hablan. El hindi y el árabe son el cuarto y el quinto, respectivamente, con alrededor de 450 millones de personas hablando cada uno. El francés fue la lengua más popular en el siglo XIX, ahora los que hablan español superan a los que hablan francés por 2 a 1, y los que hablan inglés por 10 a 1. Con relación a la participación de idiomas en internet, sólo 10 contribuyen con el 82 por ciento y, de ellos, nada más seis son oficiales de las Naciones Unidas: inglés, chino mandarín, español, árabe, francés y ruso. Esta ubicuidad asegura que permanecerán en el futuro previsible.
            Adicionalmente a los factores antes señalados, el autor propone cinco tendencias que presionan la existencia misma del lenguaje:
Las imágenes socavan a las palabras.  No solo se usan menos lenguas sino también menos palabras. Realmente llevamos al extremo el concepto de que una imagen vale más de mil palabras. También, utilizamos muchas menos palabras para comunicar un ambiente o un concepto, cada vez somos más “precisos” y más “eficientes” y empleamos imágenes para describir situaciones. ¿Qué político actual empezaría su discurso de inicio de mandato como lo hizo Thomas Jefferson en 1801? Sus primeras dos oraciones contenían 87 y 85 palabras, respectivamente.
            La palabra escrita está perdiendo autoridad. El poder de las palabras estaba establecido en escrituras sagradas de diversas religiones, así como en enormes volúmenes de documentos legales. En la mayoría de los países, un acuerdo entre individuos es sólo válido si está por escrito y lleva la firma de todos los involucrados. Un documento escrito tiene mayor validez jurídica que un acuerdo oral. Ahora, la proliferación de documentos electrónicos hace que dar un clic en “YO ACEPTO” o digitar un número como firma electrónica tenga suficiente peso legal.
            Se cambia el ambiente de las palabras. Muchas bibliotecas públicas en el mundo se están transformando de instituciones enfocadas a guardar libros y hacer investigación a centros de información y entretenimiento. El concepto antiguo con varios ejemplares de diccionarios enormes, colecciones ordenadas de libros de referencia y conjuntos de series empastadas con diferentes colores se está extinguiendo. Ahora se trata de espacios abiertos con acceso a internet inalámbrico y muchas computadoras, así como el máximo de CDs y DVDs que pueda comprar un presupuesto siempre muy limitado.
            Efecto del Darwinismo Neuronal. El autor cita al neurocientífico ganador del Premio Nobel Gerald Adelman, quien postula que el cerebro constantemente sufre un proceso conocido como “sobrevivencia del más apto”. En este proceso, las células responden a estímulos ambientales y, a su vez, se pelean por dominar. Aquellas personas que de pequeñas se dediquen mucho más a videojuegos desarrollarán esa parte del cerebro y no la asociada con la lectura.
            Máquinas traductoras. Actualmente ya se venden a precios accesibles máquinas portátiles que traducen frases sencillas a diversos idiomas, además las pueden repetir oralmente en cada uno de esos idiomas. Estas máquinas traductoras pueden mejorar mucho pero ya son funcionales.
            En la medida que hagamos más clics y escribamos menos, desaparecerán las palabras polisilábicas, complejas y de significado sutil, indica el autor. En un libro, la riqueza del lenguaje se encuentra en la exposición y no en el diálogo. Cuando un libro es adaptado a una película, a una serie de televisión o a un videojuego, la exposición se plantea con imágenes y así el lenguaje más complejo nunca llega al público. Frente al avance de la cultura digital, el lenguaje que no sirva al comercio, a la identidad o a la comunicación masiva se verá disminuido y tal vez deje de existir, pronostica el autor.
            En Morelos, la mayoría de nuestros jóvenes no expresan apropiadamente sus pensamientos por escrito y no entienden plenamente lo que leen. Sin embargo, ya los estamos enfrentando a un mundo donde las imágenes están reemplazando a las palabras. No sabemos las consecuencias de reducir al mínimo funcional la comunicación escrita pero estoy en el grupo que considera debemos luchar vigorosamente por mantener la cultura escrita.

19 dic 2011

Importancia de la lectura

publicado en La Jornada Morelos el 19 de diciembre de 2011

Leer y escribir, comprendiendo plenamente lo que se leyó y escribió, son requisitos necesarios y básicos para incorporar a una persona en la sociedad actual. En especial, si queremos ciudadanos que respeten y hagan respetar los derechos humanos. Sin lectura no podremos incorporarnos al mundo de la información y, aún menos, a la sociedad del conocimiento. Ciertamente, no hay educación de calidad sin acceso y participación activa en la cultura escrita.
En esta columna, el 9 de mayo de este año, se presentaron las 28 metas que propuso la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) con relación al desarrollo de la educación en Iberoamérica y que fueron planteadas en el estudio “2021 Metas Educativas”. A raíz de este estudio, la OEI instauró la “Colección Metas Educativas 2021” que pretende ampliar y compartir el conocimiento e impulsar el debate, la participación y el compromiso colectivo con este ambicioso proyecto. Uno de los libros, publicados por Editorial Santillana, se titula “Lectura y bibliotecas escolares” (ISBN: 978-84-7666-200-7) y fue coordinado por Inés Miret y Cristina Armendano. Aquí, se debaten algunos de los temas de mayor actualidad con relación a la lectura y las bibliotecas escolares: desde las nuevas culturas juveniles o el funcionamiento del lector en red, hasta la consideración de la escuela como una comunidad de estudio, el papel de los mediadores o las redes de lectura y de bibliotecas escolares. Contiene, además, un informe sobre las políticas públicas en curso, así como la descripción de algunas de las experiencias más destacadas desarrolladas en Iberoamérica para la creación de comunidades de lectores, la implantación de bibliotecas escolares o el lanzamiento de campañas públicas de lectura.
            Álvaro Marchesi, Secretario general de la OEI, escribe en el prólogo: hay que reconocer que la sociedad de la información plantea desafíos enormes al aprendizaje de los alumnos, a la forma de mejorar sus conocimientos y al papel que la lectura ocupa en la formación de las personas: para aprender, para vivir y para ser. La lectura facilita conocer otros mundos y otras realidades, encontrar nuevos sentidos e interpretaciones de la vida, de la cultura, de la sociedad y del mundo. Además, permite conocer los sentimientos y las emociones de los otros, las relaciones establecidas, la fuerza de las pasiones, los riesgos de la vida y la búsqueda de soluciones ante los conflictos existentes. Finalmente, la lectura no es sólo un formidable ejercicio intelectual para ampliar los conocimientos y para adentrarse en las relaciones afectivas de las personas. También contribuye a enfrentar al lector con las decisiones éticas y morales, ya que le abre a diferentes formas de pensar, de vivir y de actuar, lo que exige evaluar los acontecimientos y activar, tal vez en ocasiones modificar, los propios juicios de valor.
            Hacer de la escuela una comunidad de lectores (y escritores) donde alumnos, maestros y padres acudan a los textos para comprender mejor al mundo que es objeto de sus preocupaciones o propósitos; conocer otros modos de vida, identificarse con otros autores y personajes, o diferenciarse de ellos; correr otras aventuras, vivir otras vidas; compartir con otros la emoción de una frase o de un poema, la magia del clima creado en un relato, tejer relaciones entre textos, descubrir otras formas de utilizar el lenguaje para crear nuevos sentidos, debe ser un objetivo común según Marchesi. Adicionalmente, se debe reconocer el papel de las bibliotecas como instrumento para que la escuela y los ciudadanos entren en contacto vivo con la cultura, con la imaginación y con la producción, y a su vez interpelen a la creación.
            En uno de los capítulos de este libro, Mary Giraldo nos recuerda que una de las principales líneas de acción del Programa Iberoamericano de Lectura (ILÍMITA) fue convertir el fomento de la lectura en un tema de política pública, entendiéndose como un proceso de construcción social que enmarca el papel de las instituciones gubernamentales y las acciones de concertación requeridas para la formulación de planes nacionales de lectura.
            Por su impacto e incidencia en las políticas sociales y económicas, se adoptaron entre las principales líneas estratégicas, según Giraldo: el reconocimiento de la educación pública como el espacio privilegiado para hacer efectivo el derecho a la lectura y la escritura para todos; la creación y actualización de las bibliotecas escolares y otros espacios de lectura en las escuelas públicas, para contribuir a la formación de alumnos y maestros como lectores y escritores; la creación y el mejoramiento de los programas de formación inicial y continua para docentes, bibliotecarios y otros mediadores de lectura y escritura, y la creación de programas de promoción de lectura y escritura dirigidos a la primera infancia y a la familia.
            En Morelos, es imprescindible lograr que las escuelas y los hogares se conviertan en espacios de lectura, donde las alumnas, profesoras y madres y  los alumnos, profesores y padres, aprendan por medio de disfrutar la lectura. Leer debe ser una actividad valorada y reforzada por la escuela y, además, reconocida por la familia como elemento indispensable para evitar el fracaso escolar. Leamos con las niñas y los niños para transformar a nuestra sociedad.