27 mar. 2013

Retos del desarrollo social


publicado en La Jornada Morelos el 25 de marzo de 2013
Una de las formas más efectivas para mejorar la política pública, como se ha mencionado ya en esta columna, es evaluar y medir con objetividad qué hemos logrado y qué nos falta por alcanzar. La identificación de temas, subtemas, indicadores e índices para un área específica de desarrollo es fundamental, después sigue la tarea difícil de establecer bases de datos temporales que sean confiables y estén validadas, continúa la interpretación de la información y la obtención de conclusiones, y finalmente el establecimiento de acciones gubernamentales que ataquen las causas de los problemas detectados; sin olvidar poner en marcha mecanismos de retroalimentación que permitan conocer a los gobiernos si están alcanzando las metas que se plantearon.
            El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) publicó a mediados del año pasado un reporte titulado “Avances y Retos de la Política de Desarrollo Social en México 2012” (www.coneval.gob.mx). A pesar del avance en diversos renglones sociales en las últimas décadas, señala el documento, los retos en materia de desarrollo social son apremiantes en México. Este reporte busca concentrar los hallazgos más relevantes que el CONEVAL ha tenido sobre la situación de la política de desarrollo social y hacer un diagnóstico general, con el objeto de que las nuevas autoridades del Ejecutivo Federal, el nuevo Congreso, los nuevos encargados de los poderes a nivel local en 2012 tengan información precisa de la situación de la población del país.
            A pesar de que ahora se cuenta con un sistema de protección social más amplio que el de hace algunos años, debido a la mayor cobertura de programas sociales, especialmente para la población más pobre, indica el reporte que el sistema actual tiene problemas de concepción a nivel global que se reflejan aún en su cobertura limitada, disociación con los derechos sociales, fragmentación (institucional y financiera), descoordinación entre programas (tanto federales como estatales), desigualdades horizontal y vertical, así como financiamiento y entrega de paquetes de beneficios desiguales. Entre las consecuencias de estos problemas se encuentra la inequidad y poca efectividad en el ejercicio de los derechos sociales, insostenibilidad financiera en el mediano plazo y la ausencia de instrumentos de política pública efectivos para enfrentar crisis asociadas con el cambiante escenario contemporáneo. Es necesario considerar que si los instrumentos de protección social que se implementan actualmente no son los más eficaces y eficientes para cubrir los riesgos que disminuyen el ingreso de los hogares, es momento de pensar en nuevas políticas y programas que logren proteger integralmente a los individuos y sus hogares, garantizando el acceso efectivo, su sostenibilidad financiera y coordinación de tal forma que exista una red que impulse la capacidad de recuperación del nivel de consumo.
            Por lo anterior, subraya el reporte, es importante que el incremento sostenido del poder adquisitivo del ingreso en el país debiera provenir de las mejoras en el crecimiento económico, en el empleo, los salarios, la productividad, la inversión y la estabilidad de los precios (especialmente de los alimentos), entre otras variables. Los programas de desarrollo social son más efectivos para proteger a la población ante adversidades coyunturales que para la generación de empleos permanentes. La política de desarrollo social cuenta con algunos programas de protección social, pero son insuficientes para fortalecer el ingreso de la población ante reducciones circunstanciales como las vividas en el país en 2008-2010.
            Problemáticas identificadas en el reporte dentro del ámbito educativo son la desigualdad en la calidad de la educación básica, en la educación media superior y educación superior; la insuficiente cobertura; desigualdad en el acceso y calidad de la enseñanza; las desventajas para acceder a la educación de los grupos vulnerables, así como la falta de un apoyo decidido a la investigación básica y aplicada. Dentro del ámbito de la salud, México se encuentra en una situación en la que existen simultáneamente grupos de población con malnutrición, sobrepeso y obesidad; esto impone retos adicionales a la atención de los problemas de seguridad alimentaria y nutricional, tanto en términos de acceso como de educación para la salud.
            Entre 2008 y 2010, apunta el reporte, se observaron mejoras importantes en la calidad y los servicios básicos en las viviendas. Se amplió la cobertura de pisos firmes, electricidad, drenaje, agua potable en las viviendas y también se ha reducido el hacinamiento. A pesar de estos avances, todavía se observan retos en materia de hacinamiento y agua potable en varias entidades federativas. El alto porcentaje de viviendas deshabitadas es también un reto muy importante del sector vivienda; esta problemática invita a la reflexión sobre el posible impacto de la falta de planeación urbana y la violencia.
            Hay un gran número de programas y acciones de desarrollo social en el gobierno federal y el reporte identifica una gran dispersión y potencial falta de coordinación entre instancias federales. Si se incluyen programas de gobiernos locales, el problema podría ser aún mayor (no es fácil tener información sobre la política de desarrollo social en los gobiernos locales). No siempre queda clara la razón por la que se crean programas de desarrollo social año con año. Unos son creados por el poder ejecutivo, otros por el Congreso y otros por las entidades federativas, a través del legislativo local. Posiblemente muchos de ellos son creados para resolver problemas concretos de la población, pero debido a que no siempre se cuenta con resultados claros, la sospecha de un uso político es inevitable.
            En Morelos, la erradicación de la pobreza es una meta prioritaria para el desarrollo social y al establecer políticas públicas es imprescindible no confundir entre las causas y los síntomas. Las causas o determinantes de la pobreza son la falta de empleos y salarios bajos, aumento en el precio de los alimentos, insuficiente cobertura y calidad de los servicios de salud y educación, insuficiente cobertura de seguridad social, baja productividad y competitividad, insuficiente inversión pública y privada, y desigualdad de oportunidades. Que no haya un morelense en situación de pobreza.