10 oct 2011

Ingenieros y Arquitectos del 2020

Publicado en La Jornada Morelos el 10 de octubre de 2011







Uno de los errores más comunes en el mundo de los negocios es no comprender lo rápido que está cambiando la sociedad moderna. La cantidad de conocimiento generado por la humanidad se duplica cada vez en menos tiempo. Los contenidos de los cursos en las ingenierías se hacen obsoletos en pocos años. Las computadoras son cada vez más rápidas y con mayor capacidad. La televisión ya es en alta definición. Las tabletas electrónicas han cambiado las comunicaciones. Las redes sociales como, youtube, twitter, wikipedia o facebook tienen cada vez más personas asociadas. El mundo del diseño industrial, enfocado a las áreas de la arquitectura y la ingeniería, debe responder por adelantado a las posibles necesidades de los consumidores o, tal vez, debe crear las necesidades de los compradores potenciales.
¿Cómo se verá el mundo y el diseño industrial en el año 2020? Esta pregunta se la hace y contesta Frank A. Stasiowski, presidente y fundador de PSMJ Resources, en su artículo IMPACT 2020: Predictions for the Next 10 Years of the Design Industry … And What to Do About It, publicado en la revista World Future Review, Spring 2011. Empieza recordándonos que en 1990 hizo predicciones importantes que se han cumplido en el ámbito del diseño industrial, tales como:  la globalización significará que los negocios tendrán que estar conscientes de los consumidores, competidores y abastecedores foráneos; la mayoría de las actividades rutinarias serán manejadas por una computadora; los gerentes tendrán una computadora en casa para trabajar, y las firmas de diseño industrial tendrán toda su información en bases de datos electrónicos y utilizarán un software especializado para hacer sus diseños específicos.
Stasiowski predice que en el año 2020 todavía seguiremos esperando que los automóviles vuelen pero sí tendremos a Iraq como un centro turístico de fama (como lo es ahora Vietnam), el dólar de Singapur será el estándar internacional, el petróleo ya no será imprescindible como fuente de energía, la guerra de Afganistán puede haber terminado, y Estados Unidos estará involucrado en otra guerra global, tal vez en África. También, el autor nos presenta seis tendencias que definirán la próxima década y que tendrán un impacto directo en las empresas de diseño industrial:
Primera. El crecimiento económico será lento. Los emprendedores estarán abrumados por un sistema de impuestos que obligará a que el gobierno sea un socio y éste disminuirá su velocidad de crecimiento. Señala el autor que probablemente las economías se expandirán en África, donde la demanda de infraestructura es enorme y los poderosos gobiernos centrales podrán dictar que industrias crecerán.
Segunda. Se retirarán los llamados Baby Boomers. Los nacidos después de la segunda guerra mundial que tuvieron una vida mucho más relajada que sus padres con mayores comodidades, se empiezan a retirar de la vida laboral pero ya no será como antes, a los 65 años y con un reloj regalado por la empresa.
Tercera. Surgimiento de una transición generacional en los dueños de las empresas. Este paso generacional tendrá un impacto profundo en los objetivos, las metas y la gestión de las empresas de diseño industrial. Se romperá en poco tiempo la manera usual de hacer negocios ya que serán profesionales de treinta años los que definirán a la industria, aquéllos que siempre han vivido con una computadora y un teléfono inteligente.
Cuarta. Cambio demográfico mundial. La población mundial crecerá alrededor de 1 por ciento anual, causando problemas mayores en el equilibrio social y ambiental del planeta. Los inmigrantes continuarán teniendo una porción nada despreciable de los pequeños negocios.
            Quinta. El agua será el nuevo petróleo. Las guerras que existen para controlar el petróleo serán enfocadas a controlar el agua. Se estima que tres mil millones de personas tendrán serios problemas de abastecimiento de agua en el año 2030 y la mayoría vivirán en países en desarrollo. Tendrá que cambiar conceptualmente el drenaje, al reciclar el agua en la propia vivienda.
Sexta. Una nueva visión en África. La explosión poblacional, un esperado mejor nivel de vida, reservas naturales no explotadas y requerimientos de infraestructura enormes harán que los países desarrollados vuelvan a volcar su mirada a este continente.
            Estas seis tendencias generarán diez fuerzas que cimbrarán a los profesionales de la arquitectura y la ingeniería, según Stasiowski: no más empleados de tiempo completo, reducción enorme del uso del papel, acreditación profesional irrelevante, colaboración a larga distancia, capacitación permanente, entrega acelerada de productos, marca reconocida por su capital intelectual, comunicación por mensajes de texto telefónicos, desaparición de las compañías medianas y relación intelectual con el cliente.
            En Morelos, es necesario que implantemos acciones empresariales que Stasiowski considera urgentes: adaptarnos a una cultura de cambio permanente, utilizar nuevas tecnologías antes que nuestros competidores, compartir libremente nuestro capital intelectual, estar en una red de conocimiento apropiada, cobrar por soluciones no por hora, definir los valores del negocio e incorporar la planeación de largo plazo.

3 oct 2011

Nueva Revolución Verde

publicado en la Jornada Morelos el 3 de octubre

Diferentes estudios señalan que para el año 2050 habrá alrededor de 9,000 millones personas poblando el planeta. Si consideramos que hoy hay más de 7,000 millones y que la comida no alcanza plenamente para todos, los problemas aumentarán en las décadas que vienen si seguimos haciendo lo acostumbrado. En los últimos sesenta años ha aumentado la eficiencia en la producción de alimentos: se tienen mejores semillas, sistemas de irrigación, fertilizantes, protección de las cosechas, manejo de suelos y maquinaria más eficiente. Sin embargo, es urgente elevar todavía más el rendimiento agrícola, tanto en la cosecha como en la distribución, en todas las regiones del mundo. Debemos hacer otra Revolución Verde, como la de Norman Borlaug, cuando transmitió su conocimiento sobre cómo hacer más productivas las cosechas de trigo y otros granos, de México a todo el Mundo. Empleemos ahora a la innovación tecnológica como herramienta para aliviar la hambruna, pero siempre cuidando el ambiente.


La Academia Nacional de Ingeniería, de Estados Unidos, dedicó el último número de su revista The Bridge al tema de la “Agricultura y la Tecnología de la Información” (Volumen 41, Número 3, Otoño 2011). Andrew Alleyne, editor de este número, establece que el aumento en la necesidad de proteínas en la sociedad, causada por la combinación de mayor población y asentada principalmente en ciudades, requiere una mayor cantidad de terreno, de agua y de cosechas para alimentar animales. También son necesarios mejores sistemas para procesar y conservar los alimentos y para transportarlos, lo que requiere a su vez más energía y de una complicada infraestructura. Propone Alleyne que se empleen mucho más las tecnologías de la información y comunicación en la agricultura, llevar su uso al mismo nivel que en el transporte, las comunicaciones, la seguridad nacional y los sistemas de salud.

Mike Baroni, Vicepresidente de Política Económica en la Archer Daniels Midland Company, presenta en este mismo número que para poder alimentar a la humanidad en el año 2050, el mundo tendrá que reducir enormemente las pérdidas post-cosecha debidas a animales, enfermedades y pésimos sistemas de almacenamiento; hacer un mejor uso del agua y otros insumos en las cosechas y la biomasa existente; y aumentar los rendimientos en los terrenos existentes para minimizar la necesidad de incrementar la frontera agrícola. La cantidad de agua que se usa para alimentarnos es enorme, también nos advierte Baroni. Por ejemplo, se estima que producir un kilo de trigo requiere más de 500 litros de agua o que producir un kilo de carne requiere más de 5,000 litros de agua.

Matthew Denesuk, gerente de Natural Resources Modeling and Social Analytics, IBM Research, y Susan J. Wilkinson, experta en seguridad alimentaria, IBM Global Business Services, presentan en este mismo número las ventajas de incorporar decididamente a la tecnología de la información para alcanzar sistemas alimentarios inteligentes que mejoren la productividad de los negocios agrícolas, reduzcan los costos y aseguren buena calidad de los alimentos. Los elementos claves son, según ellos:

Captura de datos y políticas de gestión. Los datos necesarios cada vez están más disponibles pero es necesario asegurar que estén accesibles de manera electrónica y que sean confiables e integrables a una red mundial.

Compartir plenamente. Los modelos para apoyar las decisiones de negocios agrícolas necesitan cada vez de una mayor cantidad de datos sobre diferentes productos y procesos en el contexto de su uso específico. Es imprescindible encontrar mecanismos y normas para asegurar confianza y proveer seguridad en la transmisión de la información proporcionada por todos los actores involucrados en la producción, conservación, procesamiento, distribución y venta de alimentos.

Pensamiento eco-sistémico. Los actores involucrados deberán colaborar más estrechamente para el beneficio mutuo basados en un sentimiento de compartir el mismo destino, lo que no ha ocurrido entre los agricultores y la industria alimentaria.

Adaptación a la globalidad. Las tecnologías y sus procesos deben ser adaptados a las muy diversas situaciones ambientales, sociopolíticas y económicas que existen alrededor del mundo.

Estructuras y modelos de negocios. Nuevos mecanismos serán necesarios para asegurar la adopción generalizada por las empresas agrícolas de los nuevos procesos y tecnologías; por ejemplo, vendedores que puedan ofrecer mejorar las capacidades a menor costo, basados en grandes volúmenes y especialización.

En Morelos, la población crecerá y la superficie de terrenos agrícolas disminuirá de aquí al año 2050. Debemos pensar en la cantidad y calidad de los alimentos que tendrán los morelenses y también de donde provendrán. Es necesario identificar la cadena de valor en nuestro sector de alimentos y financiar las investigaciones, innovaciones y planes de negocio necesarios para ser actores de la siguiente Revolución Verde.

26 sept 2011

Desarrollo industrial para reducir la pobreza

La teoría de que crezcan mucho algunas empresas para que parte de sus ganancias vaya goteando a sus empleados y a la población no ha funcionado: la brecha económica entre los que más tienen y los que menos tienen ha ido aumentando en todo el mundo y en México particularmente. El proceso de repartición de la riqueza debe ser planeado e integrar las políticas públicas que incentivan el crecimiento económico con aquellas que permitan la reducción de la pobreza. En particular, el establecimiento de cadenas de valor industriales al poner en contacto comercial al productor de materias primas con los involucrados en los procesos de transformación de dichos productos en bienes comercializables debe generar valor agregado en cada paso. Adicionalmente, un desarrollo industrial sustentable permitirá incorporar aspectos económicos, sociales y ambientales en el progreso del sector manufacturero y establecer un mecanismo que aglutine a los productores, transformadores y comerciantes, con el apoyo gubernamental, con la finalidad de crear valor agregado en cada etapa hasta que llegue al consumidor.
Con la finalidad de impulsar el concepto de crear cadenas de valor y apoyar su puesta en marcha por gobiernos, sectores privados y agencias de desarrollo, la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial publicó este año un estudio titulado “Diagnóstico de cadenas de valor industriales: una herramienta integral” (UNIDO (2011). Industrial Value Chain Diagnostics: An Integrated Tool. United Nations Industrial Development Organization (UNIDO), Vienna, Austria, e-ISBN: 978-92-1-055018-5. Printed in Austria, July 2011), cuyos objetivos son integrar el desarrollo sustentable y la reducción de la pobreza, por medio de vincular estrechamente los objetivos del desarrollo empresarial con los del desarrollo social.
Este documento ofrece una herramienta para diagnosticar la condición de las actuales cadenas de valor industriales y provee una guía para definir los elementos necesarios para desarrollar y mejorar la cadena de valor completa y no sólo una de sus etapas. Se enfoca en aquellos involucrados en transformar productos primarios en bienes consumibles y así generar valor agregado en cada etapa. Considera los procesos de la cadena unidos al mercado y a los proveedores, pero con una perspectiva industrial que se enfoca a la producción primaria orientada al mercado.
La herramienta, señala el estudio, puede ser caracterizada como integrada, genérica y rápida: Integrada porque considera la dinámica en cada uno de los segmentos de la cadena y las posibles implicaciones que el desarrollo en cada etapa tendría sobre el valor de la cadena completa con visión de alcanzar objetivos de un desarrollo industrial sustentable; genérica porque puede ser aplicada a cualquier cadena de valor industrial, independientemente de la naturaleza del producto y de los actores involucrados, aunque el esquema debe ser adaptado a la situación específica y plantear nuevos análisis e interpretaciones, y rápida porque en un corto periodo de tiempo se puede obtener información relevante a un costo mínimo.
Esta herramienta de diagnóstico genera esencialmente tres productos, según el estudio: un mapa detallado de los actores involucrados en una cadena de valor específica en un país determinado y las interacciones que existen entre ellos; una descripción del estado de desarrollo de la cadena de valor con respecto a la fuente de entradas y abastos, capacidad de producción y tecnología, mercados finales y comercio, gobernanza, financiamiento de la cadena, producción y uso de energía, y ambiente empresarial en contexto socio político; y la identificación de las restricciones y las oportunidades para que el desarrollo de la cadena de valor desemboque en estrategias para la implementación y financiamiento de acciones por agentes específicos.
El estudio presenta un marco analítico, sugiere parámetros e indicadores y da una guía para recolectar información con la finalidad de alcanzar resultados concretos y transparentes. Este proceso es por su naturaleza de carácter participativo y debe empatar las oportunidades de desarrollo con las demandas de los beneficiarios potenciales, las comunidades, las autoridades locales, los donadores y el sector privado. Los resultados de esta herramienta proveen elementos para el diseño, implantación, seguimiento y evaluación de proyectos específicos.
En Morelos, debemos poner en marcha esta herramienta para integrar a las diferentes áreas gubernamentales con el sector empresarial y las comunidades con la finalidad de establecer y financiar cadenas de valor específicas que permitan reducir la pobreza y fomentar el desarrollo industrial. Existe conocimiento para romper la inercia de decir mucho y hacer poco.

19 sept 2011

Mejorar las escuelas

publicado en La Jornada Morelos el 19 de septiembre de 2011

Mejorar la calidad educativa es una prioridad política y social en México debido a las altas tasas de pobreza, la fuerte desigualdad y el aumento de la criminalidad. Aunque ha habido una mejora educativa y un enfoque cada vez más importante en las políticas educativas en años recientes, todavía una alta proporción de jóvenes no finalizan la educación media superior y el desempeño de los estudiantes no es suficiente para proporcionar las habilidades que México necesita, como muestran los resultados de los exámenes PISA, entre otros indicadores.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó en el 2010 el reporte Mejorar las escuelas: estrategias para la acción en México que tiene como objetivo ayudar a las autoridades educativas en México, y a las de otros países miembros de la OCDE, a fortalecer sus sistemas educativos. El informe se enfoca en las políticas públicas para optimizar la enseñanza, el liderazgo y la gestión escolar en las escuelas, con el fin de mejorar los resultados de los niños en educación básica. Es de gran relevancia que esta publicación desarrolla un marco comparativo de los factores claves de la política pública en escuelas y sistemas escolares exitosos, y lo adapta al contexto y la realidad en México. Plantea políticas públicas que se enfocan en la mejora de la enseñanza y el aprendizaje, incluyendo el currículum, las habilidades docentes, liderazgo y evaluación, y que toman en cuenta el contexto y las posibilidades de implementación.
El estudio presenta las siguientes 15 recomendaciones que proponen una estrategia de acción que busca dar más apoyo a las escuelas, directores y docentes para mejorar los resultados de las escuelas y los estudiantes: 1. México necesita definir claramente los estándares docentes para que esta profesión y la sociedad sepan cuáles son el conocimiento, las habilidades y los valores centrales asociados a una enseñanza eficaz: 2. Si se busca que la docencia en México adquiera el estatus de una profesión de alto nivel, el primer paso a dar es mejorar la calidad de los candidatos en las instituciones de formación inicial docente, especial pero no exclusivamente, en las escuelas Normales; 3. Las Normales públicas y privadas y otras instituciones de formación inicial docente necesitan mejorar sustancialmente si pretenden ser el principal medio del país para preparar a sus docentes. El primer paso debe ser establecer un sistema de estándares rigurosos para acreditar a todas las
Normales y demás instituciones de formación inicial; 4. México debe desarrollar y mejorar el Concurso Nacional de Asignación de Plazas Docentes; continuar la introducción del uso de instrumentos más auténticos basados en el desempeño para medir el conocimiento y las habilidades de los docentes; también mejorar la estructura de gobernanza de estos mecanismos; 5. Todas las plazas docentes (incluyendo las vacantes) deben abrirse a concurso, pues algunas son asignadas actualmente por una comisión mixta y otras a través del examen de acreditación; 6. Se deben crear periodos de inducción y de prueba ya que los primeros años de práctica son clave para la calidad docente, ya que existe una preocupación sobre la formación y la selección inicial docentes; 7. Actualmente, las opciones de desarrollo profesional se encuentran dispersas entre diversos proveedores y organizaciones, y los docentes señalan que los cursos no siempre responden a sus necesidades, muchos docentes financian sus propias opciones más allá de los cursos que ofrecen el gobierno o los estados; 8. México necesita con urgencia un sistema de evaluación docente basado en estándares; 9. Al igual que con los docentes, México necesita definir estándares claros de liderazgo y gestión para señalar a la profesión, y a la sociedad en general: el conocimiento esencial, las habilidades y los valores asociados a los directores de escuelas eficientes; 10. Las habilidades que requiere un director son distintas a las habilidades que requiere un docente, por lo que el sistema necesita preparar a los líderes usando estándares como punto de partida; 11. Las escuelas mexicanas trabajan generalmente como unidades independientes y, por lo tanto, muchas tienen capacidades limitadas para, entre otras tareas de gestión, acceder a los esquemas de desarrollo profesional de alta calidad basados en las necesidades de la escuela; 12. Para profesionalizar a los líderes y exigirles que rindan cuentas, es necesario que participen en las decisiones clave que ocurren en su escuela, tales como contratar o despedir docentes; 13. En la práctica, las escuelas no tienen casi ninguna autonomía o fondos que puedan asignar a sus prioridades, y hay una disparidad en los recursos disponibles para las escuelas en comunidades ricas y en comunidades pobres. La distribución de recursos debe ser equitativa, evitando las cargas burocráticas difíciles de sobrellevar para las escuelas; 14. Los consejos escolares pueden ser un recurso importante para mejorar la calidad escolar, pero el simple hecho de crearlos no generará alianzas sociales eficaces. Los consejos escolares necesitan tener poder o influencia real sobre aspectos importantes; así como suficiente información, formación y transparencia, y 15. Para reflejar y proponer estrategias de implementación, un comité general debería estar compuesto por los responsables de generar políticas educativas, por miembros de la academia altamente respetados, por docentes, así como por personalidades del sector público y de la sociedad civil, siendo una de sus principales tareas desarrollar un plan específico de implementación, considerando las prioridades e iniciativas existentes en México en coordinación con los estados.
En Morelos, la reforma educativa es muy importante para nuestro futuro y no debemos dejar solos a los educadores en esta tarea. Es urgente la creación de una “coalición orientadora” que incluya a los líderes políticos y universitarios, a los líderes del sector privado y de la sociedad civil. Sin olvidar los contextos social y laboral, la coalición debe impulsar estas reformas en la arena pública y hacerse cargo de su defensa para obtener el financiamiento adecuado y equitativo, así como exigir que los actores clave de la educación rindan cuentas de los resultados. Si tenemos una comunidad científica de clase mundial debemos tener una educación con la calidad equivalente.

12 sept 2011

Filosofía y libertad

publicado en La Jornada Morelos el 12 de septiembre

La Secretaría de Educación Pública llevó a cabo una “Reforma Integral de la Educación Media Superior” (RIEMS) que fue publicada el 26 de septiembre de 2008 en el Diario Oficial de la Federación. Dicha reforma buscaba unificar la enseñanza en todos los subsistemas a partir de lo que denomina “competencias y habilidades,” y cuyo fin era el de formar a individuos que se incorporarán al mercado de trabajo nacional, en el marco de la globalización. La comunidad académica expresó en su momento que se encontraba seriamente preocupada por la desaparición de la filosofía como disciplina básica en los planes y programas de estudio de las instituciones de enseñanza media superior de todo el país, ya que el único papel que se declara tendrá es de carácter transversal y podrá incluirse si se considera pertinente. La SEP dice que rectificó pero el Observatorio Filosófico de México (http://www.ofmx.com.mx/) continúa propugnando para que se reincorporen plenamente el área de humanidades y las materias filosóficas; sin éstas se atenta contra el sentido de pertenencia.
En una sociedad del conocimiento abierta, inclusiva y pluralista, la filosofía ocupa plenamente su lugar. Y su enseñanza, junto a la de las otras ciencias humanas y sociales, sigue ocupando un lugar central, asegura Koïchiro Matsuura, director general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el prólogo del estudio LA FILOSOFÍA, UNA ESCUELA DE LA LIBERTAD, publicado en español este año por la propia UNESCO y la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa (ISBN 978-92-3-304070-0). La dirección del estudio fue de Moufida Goucha, Jefa de la Sección Seguridad Humana, Democracia y Filosofía, de la UNESCO.
Nos señalan que esta obra versa no solo sobre la situación actual de lo que se hace, o de lo que no se hace, en materia de enseñanza de la filosofía hoy en día. Va mucho más allá, ya que establece un marco de lectura entendible y proporciona al mismo tiempo pistas y nuevas orientaciones. Constituye, por lo tanto, una auténtica herramienta práctica y prospectiva, documentada y actualizada, en la que cada cual podrá encontrar materia para reflexionar. ¿Qué puede ser la enseñanza de la filosofía, sino la de la libertad y de la razón crítica?
En efecto, la filosofía implica el ejercicio de la libertad gracias a la reflexión. Se trata, por ende, de juzgar sobre la base de la razón y no de expresar meras opiniones, no solo de saber sino también de comprender el sentido y los principios del saber, de actuar para desarrollar el sentido crítico, baluarte por excelencia contra toda forma de pasión doctrinaria.
La enseñanza de la filosofía y su práctica merecen no solo ampliarse, sino también renovarse para que se restablezca la noción de responsabilidad y para que cada individuo pueda una vez más ensimismarse completamente en el pensamiento para enfrentarse a los prejuicios y a las dominaciones de toda índole, aseguran. Al individuo le corresponde buscar en sí mismo las capacidades que exige el ejercicio reflexivo. Ese ímpetu hacia el esfuerzo filosófico no puede imponerse ni mediante una forma rígida de enseñanza ni refiriéndose a dogmas supuestamente intangibles; al contrario, al individuo mismo le corresponde asumir la tarea de liberarse progresivamente de toda tutela. Establecen que enseñar la filosofía y aprender a filosofar tal vez consiste entonces, en primera instancia, en prohibirse a uno mismo transmitir sólo un bloque de saber.
Al final del estudio, el Comité de lectura se pregunta: ¿cuáles son las conclusiones que se pueden sacar de la experiencia que representa este estudio? ¿Qué enseñanzas? ¿Qué lecciones para el futuro? Uno de los grandes méritos de este estudio es el de haber recordado con fuerza y convicción que la filosofía no es el conocimiento mismo, a la vez ciencia y sabiduría, sino más bien el deseo, la búsqueda y el amor de ese conocimiento, concluyen. Solo los fanáticos o los ignorantes creen que poseen la verdad. Hoy, en un momento en que la ciencia representa lo esencial de nuestro saber y la técnica, lo esencial de nuestro poder, la filosofía se manifiesta claramente como una disciplina reflexiva. Respecto al conocimiento científico, el enfoque filosófico se manifiesta como una reflexión crítica sobre los fundamentos de ese saber. Respecto al poder de la técnica, la sabiduría, en su sentido moderno, se manifiesta como una reflexión crítica sobre las condiciones de esa fuerza. La enseñanza de la filosofía se define como la puesta en práctica y el ejercicio de la libertad en y mediante la reflexión.
En Morelos, como sugiere el capítulo IV de este estudio, sería conveniente pensar cómo se puede emprender una actividad filosófica no académica que, sin ignorar al mundo académico, procure desarrollarse en distintas formas a todos los niveles de la sociedad. Se debe procurar que cada individuo formulara por sí mismo los valores, las razones de ser, las finalidades existenciales que pueden darle un sentido a su vida. Se trata así de replantearse la filosofía como una práctica que invita a cada persona, a cada ciudadano, ahí donde se encuentre, con la cultura y los conocimientos que posea, a emprender el diálogo y la reflexión.

5 sept 2011

Apropiarnos de la ciencia

Publicado en la Jornada Morelos el 5 de septiembre

La ciencia es todavía un tema que no le pertenece a la mayoría de los mexicanos. No puede estar más equivocada la visión común que la trata como una actividad que se lleva a cabo sólo en universidades y sin conexión directa con nuestro bienestar y felicidad. La mayoría de los gobernantes y de los políticos no consideran a la ciencia y aún a la tecnología como un tema relevante en su agenda; casi siempre es entendida como un gasto y no como una inversión. Ahora se define a la competitividad como la capacidad para generar y atraer inversiones y conocimientos. Sin embargo, es casi seguro que cualquier industrial o empresario conoce sus necesidades de inversión pero sólo muy pocos sabrán sus requerimientos de conocimiento. Nuestro país no podrá entrar a la era del conocimiento sin tecnología y no hay tecnología sin ciencia. Si queremos tener un país relevante en el contexto mundial debemos hacer que cada mexicano se apropie del conocimiento científico.
La Unión Europea puso en marcha un proyecto titulado “Monitorear Actividades de Políticas e Investigación sobre la Ciencia de la Sociedad”, para conocer diferentes aspectos relacionados con el estado de la apropiación de la ciencia por la sociedad; en particular, los esfuerzos nacionales en investigación, políticas y actividades de comunicación; los diferentes modelos para realizar políticas públicas; los métodos de evaluación, y los aspectos éticos de la ciencia y la tecnología. Niels Mejlgaard, Tine Ravn y Lise Degn, de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Aarhus, Dinamarca, publicaron en diciembre de 2010 un reporte preliminar sobre los “Temas Comunes y las Prioridades de Investigación” que son relevantes en treinta y ocho países europeos para que la sociedad se apropie de la ciencia. Cada país estableció un contacto nacional y su propia estructura para desarrollar el proyecto.
Los autores extrajeron la información de un cuestionario común que se presentó en cada país y contenía cuatro temas principales: “contexto nacional”, que describe los debates actuales sobre la relación entre ciencia y sociedad en cada país, la evolución que ha tenido el lugar de la ciencia apropiada por la sociedad, y las políticas desarrolladas con relación a esta ciencia; “establecimiento de prioridades, gobernanza y el uso de la ciencia en la elaboración de políticas públicas”, enfocándose en los actores involucrados en la conformación de la relación entre ciencia y sociedad, procedimientos formales e informarles para que el público se involucre con la ciencia, y los procesos y procedimientos que se usan a nivel nacional para usar el conocimiento y la asesoría científica en los procesos de elaboración de políticas; “actividades de investigación sobre cómo la sociedad se puede apropiar de la ciencia”, con el propósito de describir la escala y la amplitud de los esfuerzos en esta investigación, incluyendo temas emergentes, áreas enfocadas, estrategias para embeber asuntos de esa ciencia en la investigación general, y financiar estructuras y oportunidades para investigar en esta área de la ciencia, y finalmente “actividades relacionadas con ciencia apropiada por la sociedad”, que pretende dar seguimiento a las actividades de comunicación pública de ciencia y tecnología, la intensidad y complejidad de la comunicación de la ciencia en cada país, y los actores involucrados.
Con relación a los temas y tendencias de investigación en la apropiación de la ciencia por la sociedad, los autores preguntaron a los contactos nacionales que identificaran cinco o más proyectos o programas de investigación, en desarrollo o completados en los últimos cinco años, que se relacionaran directamente con dicho tema y aún más que los categorizarán en áreas temáticas específicas. Las tendencias y patrones comunes que identificaron son:
Gobernanza de la ciencia es un tema general dominante. Los asuntos más tratados son políticas de investigación y desarrollo, gestión de nuevas y controversiales tecnologías, transformación de instituciones de educación superior, y financiamiento y evaluación de la calidad de la investigación;
Comprensión por el público de la ciencia misma es otro tema de gran interés. Aunque la mayoría de los países se concentran en elevar el nivel del interés público por la ciencia, existe el involucramiento y entendimiento de los ciudadanos en varios tópicos científicos y desarrollos tecnológicos; en particular, biología sintética, células madre, nanotecnología y cambio climático;
Comunicación de la ciencia cubre un amplio rango de temas relacionados con la infraestructura y métodos para difundir y divulgar tecnologías específicas, o riesgos particulares asociadas a ellas;
Educación de la ciencia tiene dos tendencias particulares con relación a las acciones que se realizan. Por un lado, se centra en la promoción de la educación de la ciencia a estudiantes, profesores y público en general. Y, por el otro, se establece como una área de investigación, que incluye temas como la relevancia de la educación en ciencia, los avances de la educación en ingeniería, y los métodos avanzados para enseñar ciencia a los maestros;
Ética en ciencia y tecnología es un tema común entre las prioridades de investigación. Las áreas más comunes son biotecnología y bioética, gestión segura de bases de datos genéticos, y el rol de la ética en la ciencia, e
Igualdad e inclusión social en la ciencia que sólo es tratada como agenda interna de igualdad de oportunidades y de contratación en ambientes universitarios.
En Morelos, es necesario impulsar mucho más la exitosa pero reducida y poco financiada actividad desarrollada en difusión y divulgación de la ciencia y la técnica que realizan la academia, el gobierno y varias organizaciones civiles. Académicos han delineando un campo de investigación coherente, con fronteras bien definidas e infraestructura necesaria para asegurar la apropiación de la ciencia por la sociedad. Sin embargo, es fundamental crear y financiar programas de investigación de carácter multidisciplinario que permitan a los ciudadanos entender y utilizar a la ciencia en sus actividades diarias.

29 ago 2011

Fin de la pobreza extrema

publicado el 29 de agosto en la Jornada Morelos

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) informó en agosto de este año sobre la disminución de la pobreza en Morelos, al pasar del 7.9 por ciento de morelenses en pobreza extrema en 2008, a sólo 6.2 por ciento en 2010. De acuerdo a los resultados de su última encuesta, había 137 mil personas en condición de pobreza extrema en 2008 y el año pasado el número de pobres extremos era de 109 mil. Según esta tendencia, tardaríamos más de quince años en erradicar la pobreza extrema en Morelos. Por la crítica situación social, económica y ambiental en que está Morelos, estoy seguro de que no podemos esperar tanto tiempo.
Kofi Annan, siendo Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, promovió que esta organización estableciera, en 2005, su Proyecto Milenio, cuyos objetivos, los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio son, entre otros, erradicar la extrema pobreza en el año 2015, asegurando la educación universal y el acceso a la salud básica. Para ello, organizó un panel de 250 expertos en desarrollo que deberían diseñar las estrategias que promoviesen un desarrollo rápido.
Jeffrey Sachs dirigió dicho Proyecto y simultáneamente el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia, después de estudiar y trabajar durante 20 años en la Universidad de Harvard. En ese mismo año, Sachs publicó un libro titulado El fin de la pobreza: Cómo conseguirlo en nuestro tiempo, Editorial Debate. El propósito de este libro es presentar su estrategia para erradicar la pobreza extrema a nivel mundial en el año 2025. Debemos destacar que este libro también alcanzó fama mundial porque fue prologado y promovido por Bono, el líder de la famosa banda U2.
En el mundo había, en el 2005, 1,100 millones de personas en una situación de pobreza extrema, que viven con menos de un dólar diario y carecen de lo básico: comida, agua potable y atención médica, señala Sachs. A ellos hay que agregar otros 1,500 millones más que son considerados pobres y sobreviven con entre uno y dos dólares al día. En conjunto representan algo más del 40% de la población mundial. El autor se pregunta si tendremos el buen criterio de emplear sabiamente nuestra riqueza para sanear un planeta dividido, poner fin al sufrimiento de quienes todavía están atrapados por la pobreza y forjar un vínculo común de humanidad, seguridad y metas compartidas entre culturas y pueblos. Su idea es cómo facilitar que estas sociedades se sitúen en el primer escalón de la larga escalera hacia el desarrollo y considera que la ascensión posterior será más fácil.
Lo fundamental, según el autor, es evaluar todas las necesidades de esas economías y elaborar un plan integral de inversiones. La experiencia demuestra que un buen gobierno y unas reformas de mercado adecuadas no son suficientes para garantizar el crecimiento económico, si el país es presa de la trampa de la pobreza.
A diferencia de lo que antes se pensaba, Sachs opina que uno de los puntos débiles del pensamiento sobre el desarrollo es la incesante tendencia a creer en una solución mágica, en la que hay una única inversión decisiva que revierte la tendencia. Por desgracia, esto no es así. Todas y cada una de las necesidades de capital que define son necesarios para que la economía sea eficaz y funcione adecuadamente. Todas y cada una son necesarias para escapar de la trampa de la pobreza. Además, el éxito en materia de salud, educación o productividad agrícola, depende del conjunto de las inversiones realizadas. Sachs cree que las buenas inversiones van en paquetes.
Sus propuestas concretas para hacer frente estos planes se relacionan con los siguientes elementos: los países desarrollados deben elevar sus aportaciones en ayuda directa al 0.7 por ciento del PIB y adicionalmente los Estados Unidos deberían crear un impuesto del 5% sobre los ingresos de los contribuyentes con rentas superiores a los 200,000 dólares; habría que potenciar el desarrollo del comercio justo no sólo eliminando los subsidios, sino fomentando las infraestructuras de los países; es necesario que se condone la deuda externa de los países más atrasados, y se debería prestar atención a los problemas del cambio climático y al efecto invernadero.
Partiendo de las dificultades de estimar el monto total de las necesidades financieras que habría que satisfacer para cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, Sachs calculó que los recursos que habrían de necesitarse entre 2005 y 2015 se sitúan entre 135,000 y 190,000 millones de dólares, lo que, a su vez, representaría entre 0.4 y 0.5 por ciento del PIB anual del mundo industrializado, proporción bastante menor que la prometida desde hace más 30 años por los países industrializados. Asimismo, una verdadera estrategia de reducción de la pobreza basada en los Objetivos de Desarrollo del Milenio debería contar con cinco elementos: un diagnóstico específico, un plan de inversión, un plan económico, un plan de donantes, y un plan de gestión pública.
En Morelos, adaptando las estrategias y los cálculos anteriores, se necesitarían unos 2,000 millones de pesos o el 1.25 por ciento del Producto Interno Bruto del Estado de Morelos en 2010, aproximadamente, para erradicar la pobreza extrema de naturaleza multidimensional en el estado. Esta inversión debería canalizarse a actividades desempeñadas por el gobierno y el sector privado del estado. Así, las carencias de infraestructura, de capital natural (tierra cultivable, biodiversidad, ecosistemas, etc.) y de capital institucional público (instituciones, legislación, etc.) tendrán que ser atendidas por el estado; las de capital empresarial (maquinaria, instalaciones, redes de transportes, etc.) por la iniciativa privada, y las de capital humano (salud, educación y alimentación) y capital intelectual (saber práctico, científico, tecnológico, etc.) por ambos. Finalmente, nos recuerda Sachs, para que la ayuda llegue a su destino habrá que elaborar una estrategia de gestión pública que debería caracterizarse por: la descentralización de la inversión pública, el desarrollo de programas de formación o capacitación en todos los niveles del sector público, el uso de las tecnologías de la información, el establecimiento de puntos de referencia medibles, la elaboración de auditorías que permitan controlar el gasto, y la confección de planes de seguimiento y evaluación de las inversiones. ¿En cuántos años quiere el Gobierno Estatal erradicar la pobreza extrema en nuestro estado? No podemos esperar.

22 ago 2011

Eficiente uso de recursos.

publicado en La Jornada Morelos el 22 de agosto de 2011
La falta de financiamiento ha sido y será en los próximos años una barrera al desarrollo sustentable de México y al bienestar social de los mexicanos. La renta de los ingresos del país, estados o municipios ha sido aplicada solo con consideraciones economicistas, en el mejor de los casos, o ha sido dilapidada en acciones de corto plazo que beneficiaron a una minoría de la sociedad. Algunas personas proponen paliar nuestros problemas por medio del ahorro, desafortunadamente la mayoría de los mexicanos no tienen y con sus magros ingresos no podrán apoyar al fortalecimiento del mercado interno nacional. En estas condiciones es crucial que todos seamos más eficientes en el uso de nuestros recursos, debemos aumentar nuestra producción con los mismos insumos o mantener la producción con menores insumos.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con la colaboración técnica de la Red Mercosur de Investigaciones Económicas, publicó este año un Informe sobre “Eficiencia en el uso de recursos en América Latina: Perspectivas e implicaciones económicas”. Dicho informe se realizó desde una visión amplia que trasciende el análisis económico convencional para prestar debida atención al rol central que juegan los recursos en el desarrollo socioeconómico, el bienestar de la población y la inserción internacional de los países de la región.
Una de las preguntas clave en el Informe fue cómo puede contribuir a la mejora en la eficiencia de recursos la aplicación de herramientas de análisis y de recomendaciones de política realizadas desde una visión económica: análisis costo-beneficio, valoración económica de recursos e impactos ambientales, uso de incentivos y precios para reflejar la verdadera escasez y fomentar cambios de conducta.
Seleccionaron tres temáticas (cambios en el uso del suelo, energía y cambio climático y uso del agua); y seis países (Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay y Uruguay) que fueron analizados en profundidad. A partir de un análisis de tendencias en materia económica y ambiental y de estudios de casos en estos seis países, construyeron escenarios posibles a futuro y se identificaron, lecciones, hallazgos y recomendaciones en relación al diseño de políticas orientadas a la eficiencia y sustentabilidad en el uso de los recursos en la región.
A efectos de identificar alternativas para el aprovechamiento del potencial de la región y en función de las tendencias observadas, construyeron escenarios prospectivos 2010-2030 para identificar estrategias y trayectorias que permitan pasar del escenario actual (“Statu quo: ni sustentabilidad ni eficiencia”) al escenario deseable (“Eficiencia, sustentabilidad y gobernabilidad para la inclusión”), e impedir el escenario menos deseable, que es que todo siga igual y la región no aproveche su potencial de forma eficiente y sustentable.
Los resultados generales obtenidos en el Informe son: el proceso de desarrollo de la economía de los países del Mercosur, Chile y México ha causado un creciente aumento de las presiones sobre algunos recursos (como agua y suelo); si bien ha mejorado la eficiencia en el aprovechamiento de los recursos en ciertos sectores y países de América Latina, aún persiste un gran potencial de mejora sin aprovecharse; en algunos casos, el impacto ambiental de las actividades económicas es tan grande, que se requerirán mejoras sustantivas en la eficiencia en el uso de los recursos para lograr alcanzar la sustentabilidad; las políticas ambientales de América Latina tienen cierto retraso en adaptarse a su nueva realidad productiva y de integración al mundo, caracterizada por una alta intensidad en el uso de recursos naturales; la falta de iniciativas, políticas o programas orientados a prevenir los impactos ambientales del desarrollo productivo puede desincentivar la mejora ambiental con graves consecuencias económicas; el ahorro más la inversión física y en capital humano en los países de Mercosur, Chile y México no alcanzan a compensar la depreciación del capital físico y natural; la eficiencia en el uso de los recursos y la sustentabilidad pueden contribuir a la competitividad empresarial, y las regulaciones ambientales de los países desarrollados son un desafío para las políticas públicas de los países de América Latina.
Los resultados relativos a los temas específicos del Informe son: el principal problema en la región en lo que respecta al agua, es la presión sobre el recurso, tanto en términos de cantidad (extracción) como de calidad (contaminación); las emisiones del sector energía están fuertemente acopladas al crecimiento del PIB y de la población; los países de América Latina están sumándose a la tendencia mundial de promoción de la eficiencia energética y de las energías renovables modernas, y el uso del suelo y el impacto ambiental de la producción agropecuaria son un tema clave en los países de Mercosur, Chile y México.
Las recomendaciones del Informe en materia de políticas y fortalecimiento institucional son: el mayor desafío es adaptar la institucionalidad disponible para ampliar la escala de las experiencias locales exitosas de promoción de la eficiencia en el uso de los recursos (pasando de una lógica de casos o prácticas locales a un enfoque de políticas); un uso más eficiente de los recursos que sea sostenible e inclusivo, implica un rol de liderazgo, articulación, regulación y control por parte del estado; las políticas públicas por sí solas no alcanzan, deben de implementarse promoviendo espacios de cooperación público-privada y acuerdos con actores múltiples; para integrar el enfoque de eficiencia de los recursos en el diseño de las políticas públicas es imprescindible fortalecer capacidades de investigación y la disponibilidad de estadísticas ambientales; los sistemas de regulación nacional y las estrategias productivas deben de considerar el uso eficiente y sustentable del suelo y el impacto socioambiental de la producción agropecuaria; mejoras en la ingeniería institucional y regulatoria y la introducción de incentivos al uso racional del agua son herramientas exitosas para un uso eficiente del recurso; la incorporación de la eficiencia energética y el aprovechamiento energético de la biomasa requieren de esfuerzos específicos adicionales, y es necesario revisar las estrategias nacionales de desarrollo incluyendo iniciativas de respuesta al cambio climático en los escenarios futuros.
En Morelos, el camino para un eficiente uso de recursos es la innovación, ya sea de bajo o de alto contenido tecnológico. Es necesario establecer programas estatales con financiamiento público para encontrar en nuestras empresas e industrias los elementos de gestión o tecnológicos que aumenten la productividad. ¿Cuáles serán las innovaciones que presentará el gobierno en el Presupuesto de Egresos del 2012 para que se puedan realizar muchas más acciones de beneficio socioeconómico en el estado?

15 ago 2011

Desigualdad y Poder

publicado en La Jornada Morelos el 15 de agosto de 2011

Cuando se habla de desigualdad, inmediatamente se piensa en la desigualdad económica y, sobre todo, en la desigualdad en el ingreso. Sin embargo, existe un tipo de desigualdad fundamental –acumulativa de genera¬ción en generación– que se relaciona con la propiedad diferenciada de bienes y recur¬sos para la producción o para la obtención de rentas, tales como tierras, recursos naturales, bienes de capital y recursos financieros. Finalmente, la desigualdad es un fenómeno indisoluble de las relaciones de poder, nos señala Clara Jusidman en su artículo sobre “Desigualdad y política social en México”, Nueva Sociedad N° 220, marzo-abril de 2009, ISSN: 0251-3552. Además, expone que la desigualdad en México tiene profundas raíces históricas y es cada vez más compleja; asume diversas expresiones y es multifactorial. Se manifies¬ta en condiciones, niveles y esperanzas de vida fuertemente diferenciados entre personas y grupos de población, y determina trayectorias laborales y educativas que profundizan estas distancias.
Los estudios sobre la desigualdad –y, se podría agregar, también las políticas sociales– han escogido alguna de esas tres opciones, señala Jusidman: los recursos y las capacidades de los individuos, las relaciones que se establecen entre ellos o las estructuras sociales. Las teorías individualistas han puesto el acento en la distribución de capacidades y recursos entre las personas, las teorías interaccionistas enfatizan las pautas de relaciones y los intercambios desiguales, y las teorías holísticas se han concentrado en las características asi¬métricas de las estructuras sociales. La desigualdad, ya muy alta en México, podría ser incluso más grave si se ajustaran las mediciones. En particular, la fuerte evasión en las declaraciones de ingresos de las grandes empresas y de la es¬peculación financiera, junto con la creciente participación de las actividades ilegales y criminales, hacen que los ingresos de los estratos más ricos de la población se encuentren subestimados.
La gran complejidad y el origen multifactorial de la desigualdad en México no pueden enfrentarse con programas públicos simples, unidireccionales y únicos; demandan voluntad política para superar el problema, además de una capacidad de diálogo con los grupos que formulan interpretaciones y enfoques distintos sobre sus causas y posibles soluciones, apunta Jusidman. Requieren una participación activa de la población, de modo que la intervención del Estado refleje sus de¬mandas, intereses e inquietudes y se convierta verdaderamente en una política pública, en lugar de limitarse a programas gubernamentales definidos solo por los grupos a cargo de los gobiernos de turno. Por su complejidad, el com¬bate a la desigualdad requiere articular varios instrumentos de política de los ámbitos económicos, políticos, sociales y culturales. En el fondo, significa transformar relaciones asimétricas de poder.
Plantea Jusidman que los programas sociales vigentes forman un complejo entramado cuyo origen se encuentra en las diferentes concepciones sobre la responsabilidad social del Estado desarrolladas a lo largo de diferentes momentos de la historia re¬ciente de México. Se trata de programas sociales de distintas generaciones que se han ido superponiendo, en algunos casos construidos a partir de pre¬misas que han experimentado grandes modificaciones. El análisis de la evolución de las prioridades y estrategias de política social permite observar el cambio de paradigma: la idea de la política social como el instrumento mediante el cual el Estado cumple sus obligaciones en ma¬teria de derechos sociales, redistribuye la riqueza y el ingreso por vía del gasto social e incluye a sectores de la población históricamente excluidos, fue reemplazada por un paradigma de regulación de las familias en situación de pobreza que descansa en una concepción asistencialista de los servicios sociales, vistos como un campo de negocios para las empresas privadas, aun cuando se trate de micronegocios.
Una política social para el siglo XXI que apunte a abatir la desigualdad debería comenzar por la recuperación del concepto de Estado: el Estado además de sancionar y respaldar los derechos de la ciudadanía en un régimen democrático, por medio de su sistema legal e instituciones, sanciona y respalda una amplia gama de derechos emergentes de la ciudadanía civil, social y cultural de todos sus habitantes. Propone Jusidman que esa política tendría que partir del reconocimiento de la universalidad efec¬tiva de los derechos a la alimentación, la seguridad social, la salud, la edu¬cación, la vivienda y los servicios básicos de saneamiento, los derechos al trabajo y del trabajo y a un ingreso básico. Significaría definir con claridad en la legislación las garantías sociales en las que se traducen esos derechos y los planes y programas, así como los estándares básicos que deberán ir cubriéndose, de manera progresiva, hasta alcanzar la protección universal, a partir de la utilización del máximo de recursos disponibles.
En Morelos las políticas públicas contra la desigualdad deben contemplar la participación de la población en su diseño, eje¬cución y evaluación, incluir una estrategia paralela de desa¬rrollo de oportunidades de tipo productivo, construir ciudadanía, y desarrollar participación, responsabilidad y solidaridad. Se debe fortalecer el tejido social en las comunidades.

8 ago 2011

Entender los eventos extremos

publicado en La Jornada Morelos el 8 de agosto de 2011.
Todos los días estamos expuestos a sufrir un accidente, ya sea en la cocina, el coche, el trabajo, la escuela e incluso el hospital. Esperamos que éste sea menor y podamos continuar con nuestra rutina. Sin embargo, éste puede tan serio que cause una ruptura en nuestro patrón de vida y aún terminar con ella. Para disminuir la probabilidad de tenerlos hay que tomar precauciones bien conocidas; por ejemplo, fijarse antes de cruzar la calle, abrocharse el cinturón antes de que se mueva el vehículo o no dejar cuchillos desatendidos. Adicionalmente, existen eventos extremos que tienen dos características: son inusitados, fuera de nuestra experiencia diaria, y pueden cambiar drásticamente nuestra forma de vida. Ejemplos son, de origen natural, huracanes, terremotos, erupciones volcánicas o asteroides chocando con la tierra, o de origen humano, pandemias, fugas de petróleo, ataques terroristas, crisis financieras o desabasto de alimentos.
John Casti, del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados, en Austria, escribió un documento sobre las “Cuatro Caras del Mañana”, como una contribución al proyecto que sobre “Futuros Shocks Globales” tiene la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, y que fue publicado en febrero de este año. Presenta un panorama de los conceptos e ideas que definen a un evento extremo y explora varios métodos para anticipar y aún predecir algunas veces su ocurrencia. El énfasis en su documento es sobre eventos sociales más que sobre los naturales y la aportación principal es su método de análisis estructural para descomponer el problema en elementos que sí puedan ser atendidos.
Todo evento está caracterizado por dos periodos de tiempo, nos asegura Casti. El primero mide el tiempo en que se desarrolla, desde su inicio a su fin; por ejemplo, un terremoto pude durar segundos o minutos, y una crisis financiera puede durar meses o años. El segundo mide el tiempo en que se siente el impacto del evento; por ejemplo, en el choque de un asteroide su efecto puede sentirse por miles de años, y en un huracán puede sentirse por meses o años. También, el propio desarrollo de los eventos extremos tienen características para su seguimiento: estadísticas, cuando se tiene la suficiente información; dinámica, porque son procesos que siempre están fuera de equilibrio; evolución, ya que cambian drásticamente el sistema sobre el que actúan; más relevancia del efecto que de la causa, por la incidencia que tienen en el comportamiento de la vida humana; la sola posibilidad del evento, porque la magnitud y efecto del evento junto con la seguridad de no tener los elementos para solventar sus efectos puede impedir la acción, y los protocolos de reacción, que típicamente subestiman la posibilidad de su ocurrencia. Finalmente, los temas conceptuales que componen el esquema para analizar eventos extremos, listados por Casti, son: anticipación, predicción, tendencias, análisis de riesgos extremos y modelaje.
Entender cabalmente el concepto de riesgo es fundamental en este tema, señala Casti. Se define al riesgo como la probabilidad de que ocurra un evento negativo y la severidad de las consecuencias si éste ocurre. En cada ocasión debemos definir con la mayor precisión posible los conceptos probabilidad, negativo y severidad.
Cualquier evento extremo, ya sea de tipo natural, económico o ambiental, influye negativamente en el comportamiento social de las personas. Casti define dos etapas fundamentales, se empieza con intranquilidad social y pueden seguir los disturbios sociales. Asimismo, los disturbios sociales tienen dos niveles estructurales: primero, la falta de confianza en la habilidad de las instituciones para resolver los problemas en cuestión y, segundo, el miedo a lo que depara el futuro. Por lo que cualquier método que pretenda proveer señales tempranas de posibles intranquilidades sociales debe considerar estos dos factores. Además, en la medida que crece la diferencia entre las expectativas de la sociedad y la realidad, el ánimo de la sociedad se deteriora hasta que brota la violencia e incluso las revoluciones. Cómo medir el crecimiento de esta diferencia es fundamental para evitar transitar de la intranquilidad a los disturbios civiles; en cada situación debemos encontrar un indicador que nos mida el deterioro social.
Considera Casti que, entonces, la pregunta fundamental es cómo identificar las señales tempranas de un evento catastrófico. Conceptualmente significa que es posible tener un procedimiento sistemático para predecir sorpresas, lo que es paradójico. Sin embargo, sabemos que muchas cosas pueden pasar en el futuro pero algunas son más posibles y distinguir sus diferencias es el trabajo a realizar.
El ánimo social es un indicador temprano de los eventos sociales de todo tipo, asevera Casti. Por lo que desarrollar herramientas para medir y calibrar el ánimo social es un área de investigación de gran importancia. Las encuestas son un primer esbozo del tipo de herramientas necesarias.
En Morelos es importante establecer un programa que considere los siguientes aspectos: identificar el ánimo social en función de indicadores sociales específicos, diseñar una base de datos de indicadores sociales a partir de la cultura popular y conocer si existe algún patrón fijo, conocer las condiciones que podrían iniciar un cambio en el ánimo social, y reconocer la importancia de la economía y de la inequidad en el ánimo social. De esta forma se puede disminuir la posibilidad de ocurrencia de un evento extremo en nuestra sociedad.

1 ago 2011

Promover la demanda de innovación

publicado en La Jornada Morelos el 1 de agosto de 2008
Los gobiernos de los países industrializados han seguido políticas que predominantemente se centran en aspectos macroeconómicos, como políticas monetarias y fiscales, y condiciones estructurales, como competencia y exenciones fiscales, para apoyar la demanda del mercado y evitar distorsiones. En este contexto, la demanda de innovación proviene de impulsar la entrada de empresas con mejores productos o servicios que provean necesidades no satisfechas o latentes. Sin embargo, algunos países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), como Finlandia y Australia, y de economía emergente, como China y Brasil, están empleando políticas públicas enfocadas a promover la demanda de innovación, como compras públicas, regulación, estándares e incentivos al usuario.
La OCDE publicó en mayo de este año el libro titulado “Políticas para Promover la Demanda de Innovación” (Demand-side Innovation Policies, ISBN 978-92-64-09887-9) que presenta cómo el uso de ciertas políticas públicas puede aumentar la demanda de innovaciones por las empresas y las sociedades. El interés en el tema surge al reconocer la importancia de los vínculos de retroalimentación entre la oferta y la demanda en los procesos de mejora de productos y servicios. El enfoque tradicional de establecer políticas que impulsen la oferta de innovaciones no ha logrado los niveles requeridos de productividad y competitividad.
La evidencia recolectada por la OCDE en este libro sugiere que el éxito de las políticas para promover la demanda de innovación depende de dos factores principalmente: Primero, como el gobierno es sólo uno de los actores que influencian la demanda, la acción emprendida debe ser eficiente presupuestalmente y además mejorar el bienestar social; así como, considerar que la dinámica de la innovación depende directamente del sector económico considerado. Segundo, conocer las implicaciones que este tipo de políticas tienen en el sector público ya que se requieren las mejores prácticas gubernamentales y una coordinación ejemplar entre departamentos gubernamentales y organismos públicos. También, es esencial la alineación con las necesidades y prioridades de la industria y otros actores principales para compartir visiones y establecer planes de desarrollo comunes.
Implantar y operar estas políticas requiere que la administración pública asuma un rol primordial a través de las siguientes acciones, señala la OCDE:
La procuración de bienes y servicios innovadores por dependencias y organismos públicos es fundamental, ya que por su gran volumen de compras pueden jalar su demanda y dar una clara señal a otros usuarios y proveedores. Sin embargo, establecer adecuadamente esta acción es un gran reto por la actual fragmentación de las compras gubernamentales, por la falta de información sobre los mejores bienes y servicios innovadores y por la posible distorsión en la competencia entre empresas.
El establecimiento de una reglamentación apropiada favorecerá la emergencia de nuevas tecnologías que tendrán grandes consecuencias económicas, por lo que adicionalmente debe analizarse con cuidado los efectos, la oportunidad y la temporalidad de su puesta en marcha. También, requiere una coordinación adecuada entre los reguladores y los diferentes actores.
La puesta en operación de estándares puede ser utilizada para facilitar la entrada de una innovación en el mercado o la difusión de innovaciones en caso de fallas en el mercado. El establecimiento de estándares es principalmente la responsabilidad de organizaciones industriales y técnicas no lucrativas. Además, muchos estándares tecnológicos están impuestos a nivel internacional, lo que hace riesgoso fijarlos para facilitar compras nacionales dado el rápido cambio tecnológico y la dinámica del mercado global.
El precio es muy importante para la creación y para la difusión de innovaciones. El gobierno puede facilitar la difusión de innovaciones en los mercados a través de políticas específicas de competencia, reglamentos y estándares. También, el establecimiento de políticas en el consumo de innovaciones por los usuarios y en el desarrollo de innovaciones por los especialistas es de creciente importancia.
La OCDE recomienda las siguientes políticas para impulsar la demanda de innovación: conocer previamente las necesidades de los sectores económicos; determinar la escala, oportunidad y temporalidad de las intervenciones; combinar adecuadamente las políticas en la demanda y en la oferta de innovaciones; incrementar la capacidad de innovación para satisfacer demandas de la sociedad local y aún a nivel internacional; adecuar los incentivos y el marco regulatorio para fomentar la adquisición de innovaciones por el sector público, en línea con principios de buena gobernanza, transparencia y solvencia comprobada; evaluar la racionalidad y oportunidad de la intervención; movilizar a la administración pública a través de incentivos, reformas administrativas y capacitación y, finalmente, capacitar a los consumidores para involucrarlos en la creación y difusión de las innovaciones.
En Morelos es fundamental que el gobierno y la sociedad civil consideren con cuidado dichas políticas y promuevan la demanda de innovación para acceder a la sociedad del conocimiento.

25 jul 2011

Construcción Eco-lógica

Publicado en la Jornada Morelos el 25 de julio de 2011
El crecimiento demográfico y los patrones actuales de consumo y satisfacción de las demandas de la población hacen pensar a los urbanistas que se deberán construir en México decenas de ciudades del tamaño de Cuernavaca de aquí al año 2050. Cómo construir esta infraestructura con los menores costos económicos, sociales y ambientales es uno de los grandes retos de nuestro desarrollo nacional y, en particular, del quehacer de los ingenieros y de los arquitectos.
Hillary Brown, miembro del Instituto Americano de Arquitectos y profesora de la Escuela Spitzer de Arquitectura en el City College de Nueva York, publicó un artículo titulado “Principios Eco-lógicos para la Infraestructura de la Próxima Generación” (Eco-logical Principles for Next-Generation Infrastructure) en la revista The Bridge, volumen 41, número 1, 2011. Establece que no queda claro si la infraestructura actual puede soportar el funcionamiento orgánico de un mundo en urbanización creciente que enfrenta un clima desestabilizado por las emisiones de carbono. Si no lo es, entonces se deben desarrollar nuevas estrategias para la infraestructura civil que permitan movilidad, abastecimiento de energía, agua y materiales, y se encargue de los desechos.
Señala que, por lo menos en los Estados Unidos, deberán modificarse los paradigmas en que se sustenta la inversión en obra pública para construir y reconstruir sistemas de agua potable y desagüe, puentes, redes eléctricas, rellenos sanitarios, sistemas de transporte colectivo, puertos y presas, entre otros. Uno de los principales nuevos paradigmas es la Construcción Multipropósito que debe estar alineada con los sistemas naturales, integrada en el contexto social y diseñada contra el cambio climático.
La Sociedad Americana de Ingenieros Civiles, en 2009, evaluó el estado de funcionamiento y seguridad de las centrales eléctricas, caminos, puentes, tránsito público, sistemas de trenes, presas, aeropuertos y sistemas de agua potable y desagüe en Estados Unidos. Según Brown, la calificación general fue de cinco sobre diez. Indica que esta Sociedad considera costaría 2.2 billones de dólares, en un periodo de cinco años, solo la restauración a buenas condiciones de la infraestructura existente.
Los sistemas básicos de distribución son necesariamente interdependientes, nos recuerda. Las centrales eléctricas requieren agua para su enfriamiento, el tratamiento del agua y el transporte público requieren electricidad. Además, todos estos sistemas necesitan de las tecnologías de información. Sin embargo, las administraciones actuales siguen desagregándolas física y jurisdiccionalmente en sectores diferentes y, desafortunadamente, la mayoría separa mentalmente a los sistemas públicos de los sistemas naturales de los que todos estos servicios provienen. El sistema de infraestructura es una extensión hecha por la humanidad de los flujos de petróleo, agua y desechos, así que su modelaje apropiado debe estar basado en la relación simbiótica de los ecosistemas naturales.
La propuesta de Brown consiste en colocar juntos y compartir usos de las facilidades y sus construcciones para ganar beneficios económicos y operacionales. Basados en una perspectiva holística, se debe reinventar una infraestructura posindustrial que esté sustentada con información ecológica. Por ejemplo, las zanjas que se caven y los túneles que se construyan deberán estar integrados y contener cables de electricidad con puntos de acceso compartidos para abasto de agua, gestión de desagües, ductos de gas, líneas telefónicas y servicios digitales. El uso masivo de estos sistemas unificados reducirá costos y además disminuirá interrupciones y ruido por la construcción continua de zanjas.
La autora presenta ejemplos puntuales de construcciones integradas. De particular interés es la “terminal de transporte” que está construyendo la Ciudad de San Francisco, Estados Unidos, y consta de cinco pisos que albergará autobuses regionales y líneas de trenes entre ciudades y de alta velocidad. También, tendrá en el techo un parque público de 2 hectáreas con conjuntos comerciales y habitacionales que esperan propicie el desarrollo de los espacios urbanos a su alrededor. El costo del proyecto es de 4,500 millones de dólares. Los “techos vivos” son diseños sustentables que combinan las funciones de los sistemas hechos por la humanidad y de los sistemas naturales en beneficio de ambos, asegura Brown: aíslan bien, colectan y tratan agua de lluvia, proveen enfriamiento local y espacio recreacional, y extienden la vida útil del techo.
Sin embargo, el paso fundamental es transitar de un pensamiento segmentado a uno que promueva la “eco-lógica” y el “produce más con menos”, y la colaboración de desarrollos en obras públicas entre las regiones, los municipios y las localidades. También, se deben reorganizar las agencias federales, estatales y municipales para garantizar que el desarrollo se planee y ejecute entre los sectores involucrados.
En Morelos necesitamos establecer políticas públicas que financien prioritariamente proyectos de transporte y de servicios públicos que sean multipropósito, contextualizados socialmente, con capacidad de recuperación económica y ambiental. La entidad financiadora debería ofrecer préstamos o créditos en impuestos que estén basados en criterios económicos, sociales y ambientales. Sería indispensable garantizar la coordinación dentro y entre los sectores involucrados. Hay que modificar nuestra actitud para avanzar.

18 jul 2011

Transformar la industria azucarera

publicada en La Jornada Morelos el 18 de julio de 2011
La industria del azúcar y el alcohol en Brasil ha crecido enormemente en las últimas décadas. Este país es uno de los mayores productores de etanol del mundo con 17,500 millones de litros en 2006 (cerca del 34% de la producción mundial de 51,000 millones de litros de etanol ese año), y ocupa el segundo lugar después de los Estados Unidos, que produce 18,500 millones de litros, equivalentes al 36% de la producción mundial. Sin embargo, el etanol brasileño presenta ventajas con respecto al estadounidense en competitividad y precio debido a la diferencia energética de la materia prima utilizada y a las tecnologías aplicadas en ambos países. También, Brasil es el mayor exportador de etanol del mundo. Los principales destinos de sus exportaciones son: la Unión Europea (29.3%), los Estados Unidos (25%), el Japón (10.3%) y Jamaica (8.3%). Si bien la participación del Brasil en el mercado mundial de etanol es grande, se trata de un mercado todavía en desarrollo que ofrece muchas posibilidades hasta su consolidación.
La revista de la Comisión Económica para América Latina, en su número 103, de abril de 2011, presenta un artículo de Eduardo Strachman y Gustavo Milan Pupin, ambos de la Universidade Estadual Paulista “Júlio de Mesquita Filho” en Brasil, titulado “El sector brasileño del azúcar y el alcohol: evolución, cadena productiva e innovaciones”, donde examinan cómo Brasil y en particular el estado de São Paulo se convirtieron en importantes actores en ese sector y exponen una teoría sobre la relevancia de las innovaciones en el aumento de la competitividad, la productividad y el número de productos derivados. También, analizan la cadena de valor global del sector del azúcar y el alcohol y muestran que está bajo el control nacional, algo poco frecuente en otras cadenas de las que el país forma parte. Finalmente, destacan las innovaciones más recientes en el sector, que reflejan la preocupación por el incremento de la competitividad.
Empiezan señalando que muchos especialistas se preocupan por la posibilidad de que el cultivo de caña de azúcar sustituya a las plantaciones que antes proporcionaban alimentos a la población brasileña y mundial. Otros temen que la expansión de ese cultivo alcance a la selva amazónica, agudizando la deforestación y en consecuencia el impacto ambiental de esta industria. Indican que ante el crecimiento del sector azucarero y la necesidad de combinarlo con la sustentabilidad socioambiental de la agroindustria, surge la necesidad de nuevas tecnologías que garanticen, entre otras cosas, el aumento de la productividad, la eliminación de las quemas que anteceden a la cosecha, el adecuado descarte o utilización de los residuos productivos y una mayor eficiencia en la generación de energía.
Consideran que entre las principales causas del crecimiento del mercado del etanol se cuentan la ampliación de la flota de vehículos que utilizan indistintamente varias proporciones de etanol y gasolina, que en la actualidad se limita sobre todo al mercado brasileño y corresponde al 81% de sus ventas de autos nuevos en 2007, y también el incremento o el inicio, dependiendo del país, de la política de mezcla o adición de alcohol a la gasolina. Otro factor importante para el crecimiento de la demanda de alcohol proviene de su posible uso para la generación de nuevos subproductos en el ramo de la química. Eso sería posible mediante la transformación de los ingenios en biorrefinerias; es decir, complejos de equipos, instalaciones y procesos para convertir la biomasa en biocombustibles, productos químicos (alcohol etílico, butanol, acetona, entre otros) y energía eléctrica por cogeneración.
La cadena productiva de la caña de azúcar en Brasil está completamente estructurada. El país domina todo el proceso productivo y de distribución y posee las mejores tecnologías para la producción de alcohol y azúcar del mundo.
Existen sin embargo, según los autores, algunos aspectos que podrían promover aún más el desarrollo de este sector en Brasil: Crecimiento vertical de la producción de caña de azúcar (más producción en la misma área plantada debido a la investigación y desarrollo sobre conversión de la lignocelulosa principalmente) y mecanismos de almacenamiento estratégico de alcohol, para evitar la fluctuación de los precios y la escasez de la oferta. Garantizar e incentivar el registro de patentes nacionales e internacionales con respecto a las tecnologías brasileñas de producción del alcohol, garantizando la apropiación de eventuales regalías. Divulgar la imagen de Brasil como proveedor mundial de vanguardia en agroenergía y soluciones ambientales (alcohol combustible, biodiesel, créditos de carbono, tecnologías limpias, entre otras) beneficiaria al país y favorecería la comercialización de sus productos y servicios.
Estos esfuerzos garantizarían que el etanol de caña no se confundiera con el proveniente de otras fuentes agrícolas que compiten con los alimentos (como el maíz o la remolacha), y eventualmente aminoraría las restricciones para ingresar en algunos mercados internacionales, señalan. También, los responsables de los ingenios podrían diversificar sus actividades e invertir conjuntamente en canales de distribución que garanticen un flujo de etanol mayor y más rápido hacia el mercado interno y externo.
En Morelos tenemos los conocimientos y las capacidades para transformar nuestros ingenios azucareros en centros industriales viables económicamente, que generen empleos, no compitan con la producción de alimentos y respeten al ambiente. Se debe identificar en primer lugar nuestra inserción en toda la cadena productiva internacional y entonces establecer los nichos de oportunidad socioeconómica.

11 jul 2011

Morelos Merece Felicidad

publicado en la Jornada Morelos el 11 de julio de 2011
Los problemas que aquejan a nuestra sociedad son muchos y de gran complejidad, por lo que es necesario definir aquellos que se consideran prioritarios y posibles de solucionar. Las políticas públicas que se presenten en el futuro inmediato deberán contar con objetivos y metas que sean claros y medibles. Es imprescindible conocer los esfuerzos que se pretendan realizar para mejorar a la sociedad morelense, así como de las posibles fuentes de financiamiento. ¿Cómo evaluar el progreso, el bienestar, la calidad de vida o la felicidad? Esta pregunta es fundamental para conocer el avance de los individuos y de la sociedad y, también, debe ser aspecto medular en cualquier programa de gobierno.
El Foro Consultivo Científico y Tecnológico, A. C. (FCCYT) publicó en mayo de este año un libro titulado “La medición del progreso y del bienestar: propuesta desde América Latina”, que fue coordinado por Mariano Rojas, profesor-investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Sede México y de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, y es vicepresidente de la Sociedad Internacional para Estudios sobre la Calidad de Vida. El libro tiene como objetivo desarrollar indicadores económicos, sociales y ambientales con los que se pueda tener una apreciación correcta de cuál es y cómo evoluciona el bienestar en nuestras sociedades.
Uno de los artículos del libro fue escrito por George Zarur, profesor-investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede Brasil, titulado “Progreso, la producción social de la felicidad”, que tiene los siguientes objetivos: demostrar que la felicidad se produce socialmente; demostrar que la comunidad es la unidad social para la producción de la felicidad; explorar la posibilidad de la existencia de comunidades como unidades productoras de felicidad en las sociedades contemporáneas complejas; y explorar el papel de los indicadores económicos de la riqueza, bienestar material y felicidad al igual que algunas consecuencias de su uso.
Los conceptos son instrumentos culturales diseñados en contextos políticos e históricos, señala Zarur. El concepto de progreso expresa hipótesis implícitas con respecto a la naturaleza humana y el papel que desempeña el Estado. El bienestar de una persona ordinaria no solía ser una prioridad mientras que el Estado nacional se percibía como una entidad sagrada. La riqueza y el poder nacional eran considerados el objetivo principal de las sociedades, al mismo tiempo que el bienestar de los individuos era una preocupación secundaria. El Producto Interno Bruto (PIB) mide la riqueza y el potencial de poder del Estado nacional sin considerar el bienestar del ciudadano promedio. Por lo tanto, desde la perspectiva del Estado nacional sagrado, el hecho de medir el progreso únicamente mediante el PIB era lo más evidente.
El Estado nacional cambió su papel en la segunda mitad del siglo XX. Los avances en la democracia invirtieron la relación entre los individuos y el Estado, propone Zarur. Los ciudadanos ya no tenían que sacrificarse ciegamente en nombre de la nación abstracta. Hoy día, es el Estado quien tiene que justificar su existencia ante los ciudadanos. Por lo tanto, los indicadores de bienestar se convirtieron en una necesidad política.
El sentido común nos hará inferir que no puede existir bienestar sin un nivel mínimo de riqueza para distribuir. Esto sólo es verdad en parte, dado que la dimensión de la economía no es directamente proporcional al nivel de bienestar. Lo que hace la diferencia no es la dimensión del PIB aislado, sino las decisiones políticas con respecto a la cantidad del presupuesto que se designa a los gastos sociales, apunta Zarur. Los incrementos en el PIB influyen, pero no son cruciales.
El siglo XX fue testigo de un avance en el concepto de progreso evaluado desde el punto de vista del compromiso del Estado con el bienestar de su gente, establece Zarur. Sin embargo, esto no es suficiente para el concepto de progreso del siglo XXI debido a la creciente conciencia de que la economía y la sociedad existen para proporcionar felicidad a la humanidad. No es nada sencillo definir la felicidad dado que el concepto tiene relación con los individuos, las culturas y las diferentes posiciones sociales en las diferentes culturas. El hecho de preguntarles a los individuos si son felices, esto es, mediante un indicador subjetivo producto de encuestas, proporcionaría resultados engañosos debido a la distinta percepción de la felicidad entre las sociedades e incluso dentro de una sociedad determinada.
Según Zarur, la felicidad se produce socialmente, esto es, no surge de la relación entre los hombres y las cosas. Más bien depende de la relación entre los seres humanos. La relación entre el hombre y las cosas contribuye a la felicidad solamente cuando su resultado es una relación satisfactoria entre los hombres. Sin embargo, es necesario identificar el tipo de organización humana que proporciona la distribución más generalizada de felicidad en la actualidad.
La evaluación del progreso debe considerar tres aspectos principales, propone Zarur: el crecimiento económico, el bienestar material y la felicidad.
Crecimiento económico. Las economías desarrolladas y de gran tamaño establecen las condiciones para que los Estados protejan a su población en contra del mercado y en contra de otros Estados. El PIB es el medio para medir la dimensión y la fortaleza de la economía así como el poder putativo del Estado, a pesar del hecho de que el poder del Estado con frecuencia se ha aplicado para oprimir al pueblo. Sin embargo, la peor condición es la de los países coloniales sin Estado o con un seudo-Estado.
Bienestar material. Es el objetivo básico y evidente de todas las economías. Los índices de desarrollo humano (en particular en sus más recientes versiones) representan una forma justa de combinar la evaluación del ingreso y los indicadores del bienestar social.
Felicidad. La distribución del tiempo es la clave para construir una metodología cuantitativa intercultural para medir la felicidad. La experiencia obtenida a partir de las sociedades tradicionales nos enseña que la felicidad depende de la cantidad diaria de tiempo que se asigna a las actividades sociales y creativas. Entre más tiempo se asigne a las tareas repetitivas y no creativas, menor será el nivel de felicidad. Por el contrario, entre mayor sea el tiempo de “esparcimiento” que asignamos a realizar actividades comunitarias en donde se ejercite la creatividad, mayor será el nivel de felicidad. El trabajo creativo, tal como la ciencia, las artes y las manualidades, se puede realizar de manera individual, pero siempre debe ser reconocido y valorado por una comunidad adyacente. Además, la cantidad diaria de tiempo que pasamos intercambiando información personal y sentimientos en las redes de la comunidad es esencial para la felicidad. La intensidad y frecuencia de las actividades colectivas de rutina, tales como las fiestas y los rituales, son otro indicador de la felicidad.
Con la finalidad de fomentar la felicidad, la sociedad debe garantizar el derecho a la diversidad y a múltiples identidades. Las identidades definen a los miembros de una comunidad. Las comunidades son asociaciones y a su vez unidades de producción de felicidad. Por lo tanto, el derecho de libre asociación, esto es, el derecho a unirse o a crear una comunidad, es uno de los requisitos para la felicidad. Las instituciones estatales eran bien conocidas por la gente indígena de los Andes, México y América Central mucho antes de que llegaran los europeos. El Estado y la comunidad se complementaban. La contradicción entre el Estado y la comunidad se presenta cuando el Estado no desempeña su papel protector.
En Morelos debemos trascender la acción política que se basa en frases ingeniosas que pueden tener o no una propuesta concreta y dado que el progreso se identifica por un incremento en la felicidad en general, las comunidades merecen una atención particular, ya que son las unidades de organización humanas que proporcionan cuidado, afecto y paz de manera continua y que representan la tranquilidad del orden para los individuos que participan en ellas.

4 jul 2011

Fomento a Energías Renovables en Municipios

publicado en La Jornada Morelos el 4 de julio de 2011
El aprovechamiento de las fuentes renovables de energía para satisfacer necesidades específicas ha avanzado mucho en los últimos años, gracias a la investigación y el desarrollo tecnológico que se ha realizado en las últimas décadas. Existe un sinnúmero de aplicaciones donde el uso de estas tecnologías ya es económicamente viable pero el retorno de la inversión económica tarda algunos años. De esta forma, la última barrera para su utilización masiva es el problema del financiamiento.
La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) reconoce este problema y, en febrero de este año, publicó una “Guía de Programas de Fomento de Energías Renovables para los Municipios de la República Mexicana”. Reconoce que México cuenta con un gran potencial en cuestión de recursos energéticos renovables, cuyo desarrollo permitirá al país contar con una mayor diversificación de fuentes de energía, ampliar la base industrial en un área que puede tener valor estratégico en el futuro, y atenuar los impactos ambientales ocasionados por la producción, distribución y uso final de las formas de energía convencionales. Por los grandes beneficios ambientales que representa el uso de la energía renovable han decidido promover y fomentar su utilización.
(http://www.semarnat.gob.mx/informacionambiental/publicaciones/Publicaciones/GuiadeProgramasdeFomentodeEnergíasRenovables.pdf)
El documento señala que el uso de las energías renovables en aplicaciones de importancia para los Municipios tiene las siguientes características: considerables beneficios ambientales; son económica y tecnológicamente viables, incluyendo una reducción en mantenimiento; programas de fácil adopción; y mayor eficiencia energética. Asimismo, recomienda la participación económica de los beneficiarios, para involucrarlos en la pertenencia de la tecnología; y la conjunción del trinomio institución, beneficiario y proveedor, con el fin de compartir esfuerzos y beneficios.
El propósito de este documento es, precisamente, orientar a los Ayuntamientos Municipales sobre el acceso a fondos, tanto nacionales como internacionales; conocer donde existen programas, proyectos, ayudas de organismos internacionales, o las condiciones crediticias más apropiadas para cada caso dependiendo de las características de la región o de la comunidad.
También, el documento proporciona orientación para determinar la fuente renovable más adecuada en cada caso para la generación de energía eléctrica, y acerca al Ayuntamiento Municipal con consultores capacitados para realizar este tipo de proyectos de acuerdo a sus planes de negocios, así como a algunos desarrolladores que puedan llevar a cabo las obras y finalmente a las instituciones que pueden autorizar las solicitudes.
Hoy en día, indica el documento, el principal problema económico de los Ayuntamientos Municipales es el pago de la nómina, y en segundo lugar, generalmente, aparece el pago de la electricidad. Con el uso de energías renovables se obtienen ahorros sustanciales en el pago por consumo de energía eléctrica, lo que permitirá una mejoría en las finanzas públicas de los Ayuntamientos Municipales.
Destaca el documento que la situación actual, mediante las modificaciones al contrato de interconexión, permite generar electricidad para autoconsumo, y en su caso vender el excedente; la tecnología con la que hoy se cuenta, a su vez, permite generar electricidad de diferentes fuentes y a costos muchos menores que hace apenas algunos años.
Las fuentes de energía, dependiendo de las características de cada población, pudieran ser entre otras, de acuerdo al documento: biogás de tiraderos municipales, en poblaciones de medianas a grandes; desarrollo del potencial de plantas mini hidráulicas; mayor uso de residuos agropecuarios para generación de electricidad; instalación de celdas fotovoltaicas; y energía eólica.
Presentan decenas de programas de fomento tanto del gobierno federal como privados o mixtos y también internacionales. En cada caso se describe la institución, su dirección, origen del recurso, actividades que apoyan, monto a otorgar, requerimientos financieros, duración del trámite, combinación de apoyos y requisitos generales. Desafortunadamente dichos requisitos generales son muchos y bastante complicados.
En Morelos, sin embargo, hay empresas e instituciones educativas (estas últimas no incluidas en el documento) que saben cómo diseñar estos proyectos y también cómo apoyar en la gestión administrativa para la realización de los trámites. Impulsar el desarrollo de nuestros Municipios es una actividad prioritaria.