27 sept 2010

Conocimiento: dos mundos y un planeta

El Reporte Mundial 2010 sobre las Ciencias Sociales fue publicado hace unos meses por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés). Tiene como subtítulo El conocimiento divide y su objetivo principal es dar una visión de cómo se encuentran las ciencias sociales en diferentes partes del mundo. Los coordinadores principales son Françoise Caillods y Laurent Jeanpierre, ambos del International Social Science Council. Debemos resaltar que uno de los miembros del Consejo Editorial de este reporte es la doctora Laura Hernández Guzmán, de la Facultad de Psicología, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Establece que tres cambios en el entorno de las Ciencias Sociales afectarán sus contenidos, roles y funciones: la globalización, que impulsará la internacionalización de algunas preocupaciones públicas y de su propia investigación; cambios organizativos, que crearán incluso nuevas instituciones, y tecnología de la información, como una herramienta poderosa en su producción y diseminación. Nos advierte, que se han incrementado las desigualdades dentro de los países, entre ellos, entre regiones del mundo y, en particular, entre aquéllos que tiene o no acceso al conocimiento.
La globalización de la economía y de las finanzas no es un fenómeno reciente pero sus efectos sobre la calidad de vida de las personas son cada vez más obvios. Hay temas que se analizaban a nivel local pero se han convertido en preocupaciones mundiales: la movilización de la comunidad internacional en contra de la pobreza, la seguridad de agua y alimentos, el cambio climático y el desarrollo sustentable.
En este reporte 2010 se establece que en la mayoría de las regiones del mundo las disciplinas que conforman a las ciencias sociales son desarrolladas en universidades públicas. La presión que existe por reducir o limitar los gastos públicos, como consecuencia de la globalización económica y el paradigma neoliberal, así como el impulso a herramientas empresariales para administrar los sistemas de investigación, causan un impacto en el contenido, la calidad y la relevancia de las ciencias sociales que debe ser evaluado.
Uno de los temas de mayor relevancia que se tratan es que el “conocimiento divide”, tanto por las diferentes oportunidades de desarrollo de las diversas sociedades, como por la reducción la habilidad de las ciencias sociales para analizar la realidad social y atacar los problemas globales. Concluye que los gobiernos, los consejos de investigación y las fundaciones deben proveer a las universidades y a las instituciones de investigación con la tecnología y el presupuesto necesarios para apoyar el acceso igualitario a los bancos de información para subsanar las grandes disparidades que existen entre regiones, países e instituciones en términos del acceso al conocimiento. En particular, negocien con las mayores editoriales para lograr un acceso libre a las revistas científicas indizadas.
Además, establece que para el desarrollo de las capacidades de investigación se requiere del financiamiento de los gobiernos, de las organizaciones internacionales y de las agencias de asistencia internacional. Las capacidades a niveles del individuo, de la organización y del sistema necesitan de apoyo y de objetivos de largo plazo.
Las Ciencias Sociales requieren que se refuerce la necesaria diversidad de idiomas entre su comunidad. Una meta debe ser que todos trabajen y colaboren en su propio idioma y entiendan otro. Las traducciones, el manejo y circulación de datos, y las herramientas para colaborar necesitan desarrollarse; por ejemplo, estudios que tratan problemas globales desde una perspectiva local deben ser traducidos para ampliar la visión del debate público.
La competencia para lograr financiamiento por proyectos seguirá, tiene ventajas y desventajas. Sólo los mejores proyectos se hacen pero los procedimientos de selección, seguimiento y evaluación son demasiado burocráticos en la mayoría de los casos y se apoyan aquellos que tienen resultados en el corto plazo. También, se deben reservas fondos para proyectos de relevancia social que están fuera de las listas prioritarias establecidas por las agencias financiadoras. Y los gobiernos deben mantener un balance entre proyectos y apoyar aquellos que sean de temas fundamentales.
Otra de sus conclusiones relevantes es la necesidad de fomentar la investigación interdisciplinaria y multidisciplinaria, incluso creando centros con esta característica. Muchos de los problemas de la sociedad requieren conjuntar visiones de ciencias exactas, naturales, sociales y humanidades.
Aprovecho el tema para mandarle a la reciente creada Academia de Ciencias Sociales y Humanidades del Estado de Morelos AC, una calurosa felicitación y desearle que cumpla los objetivos que se plantearon. En ella participan connotados investigadores y la mesa directiva está conformada por: como presidenta, la doctora Ana María Chávez Galindo, del CRIM-UNAM; como vicepresidente, el doctor Luis Tamayo Pérez, del CIDHEM; secretario, el doctor Paul Hersh Martínez, del INAH, y tesorera, la doctora Angélica Tornero Salinas, de la Facultad de Humanidades de la UAEM. Su éxito fortalecerá el necesario desarrollo equilibrado de la sociedad y posibilitará alcanzar una sociedad del conocimiento en nuestro estado.

20 sept 2010

La medianía como visión de gobierno

La competitividad, definida como la capacidad de atraer y retener inversiones y talento, es el indicador más importante para la cúpula empresarial en el mundo globalizado. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) conforma este indicador por 10 subíndices y 120 indicadores y asume que la evaluación y el seguimiento de estos indicadores permitirían a los gobiernos ofrecer condiciones integrales y aceptables en el ámbito internacional para maximizar el potencial socioeconómico de las empresas y de las personas que en ellos radican.
En este contexto, presentaremos los resultados del estudio titulado “Morelos: Competitividad 2010”, publicado por el IMCO a fines del pasado mes de agosto de 2010.
Según este estudio y a nivel nacional, nuestro estado se colocó en el lugar 16 del índice 2010, con valores del año 2008, avanzando una posición respecto al Índice del 2008 que presentaba valores al 2006. Con su calificación actual (43.8/100), Morelos apenas supera el desempeño promedio del país con una ventaja de 0.8 por ciento.
Tenemos un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de 72.728 pesos que es 34 por ciento menor que el promedio nacional; es decir, los morelenses generamos 37.718 pesos menos que el mexicano promedio. Por otro lado, la tasa de crecimiento del PIB per cápita (-1.2 por ciento) fue menor a la que presentaron en promedio las 32 entidades federativas (2.8 por ciento). La inversión por trabajador creció 9 por ciento de 2006 a 2008, tasa menor a la presentada en promedio por las 32 entidades (17 por ciento) de 2006 a 2008. El estado aún mantiene una brecha en contra de1.454 dólares por persona económicamente activa (PEA) respecto al promedio nacional.
Con 3.545 dólares/PEA, Morelos es el octavo estado con menor inversión por trabajador. El desempleo en Morelos para finales de 2008 se mantiene con 0.5 puntos porcentuales arriba de las demás entidades. El sector informal en Morelos (31.9 por ciento) se mantiene 6 puntos porcentuales mayor que el que se presenta a nivel nacional (25.9).
Las principales fortalezas de nuestro estado relativas a las otras entidades federativas, según el IMCO, son: segundo estado con mayor igualdad entre hombres y mujeres en primaria y secundaria; tercero con mayor tasa de participación laboral de la mujer; segundo con mayor competencia política; tercero con mayor capacidad de negociación sindicato-empresa y con mayor productividad neta de los activos; segundo con mayor longitud de la red carretera asfaltada y número de aeropuertos con pistas asfaltadas; tercero con mayor longitud de la red ferroviaria, y segundo con mayor número de investigadores y de becas.
Asimismo, las principales debilidades relativas a las otras entidades son: tercer estado con mayor informalidad en su PEA; cuarto con menor porcentaje de disposición de residuos sólidos en rellenos sanitarios; segundo con mayor número de muertes provocadas por desnutrición; tercero con menor crecimiento del PIB; el estado con menor disponibilidad de capital, y el estado con menor eficiencia en el consumo de agua.
El estudio señala también los principales retos generales que enfrenta Morelos: en términos sociales, mantiene fuertes rezagos en equidad y en desigualdad de ingresos; en materia ambiental, debe hacerse consciente de la necesidad de explotar sus recursos naturales de forma racional, sin comprometer a las generaciones futuras, así como las oportunidades de negocio que estos temas presentan; en materia de gobierno, sufre algunos problemas en tiempos y efectividad del registro público; en cuanto a finanzas públicas, indicadores como pasivos promedio del gobierno, deuda directa y la calificación de riesgo, se mantienen con avances insuficientes comparados con el resto del país, situación que a la vez se afecta por niveles de recaudación insuficientes y poca eficiencia recaudatoria, y en asuntos del Poder Judicial, el índice de imparcialidad de los jueces empeora igual que la duración de procedimientos mercantiles y la calidad institucional de la justicia mejora ligeramente pero se mantiene dentro de las siete posiciones más bajas.
Al considerar que las principales apuestas del estado de Morelos provienen de los sectores automotriz, industria químico-farmacéutica, turismo y servicios especializados de salud, el IMCO propone que el estado debe controlar los niveles de violencia (homicidios incrementó 50 por ciento de 2006 a 2008), la informalidad (lugar 30) y el cobro por trámites (lugar 24) para hacerlo atractivo para los futuros inversionistas.
Las principales debilidades que posee el estado de acuerdo a sus apuestas se centran en la baja proporción de población que tiene una capacitación adecuada (lugar 25) y por consecuencia el poco valor agregado que ofrece la industria manufacturera (lugar 19).
A pesar de tener buenos niveles de educación y de tener buenos porcentajes de PEA que gozan de estudios superiores (lugar 9), el estado no ha sido capaz de retener su capital humano y muestra de esto es que el número de empresas grandes (lugar 26) son insuficientes para brindar oportunidades de desarrollo a los morelenses.
Este estudio del IMCO, en conclusión, señala que el estado de Morelos se mantuvo en la medianía nacional del 2006 al 2008, por las acciones de desarrollo, principalmente económicas, que emprendió su gobierno. ¿Qué resultados esperara usted que el IMCO nos presente en el año 2012 con relación a nuestra competitividad en el periodo 2008 al 2010?
Si el gobierno de Morelos no quiere modificar su rumbo hacia un desarrollo sustentable, por lo menos que siga apropiadamente las recomendaciones del IMCO. El pueblo morelense lo merece.

13 sept 2010

El deficiente manejo de los presupuestos estatales

La Caja Negra del Gasto Público es el título del reporte que publicó el Instituto Mexicano para la Competitividad, AC (IMCO), el 8 de septiembre pasado. La cúpula empresarial, en palabras del licenciado Valentín Diez Morodo, presidente del Consejo del IMCO, señala que el poderío de un imperio, una nación o una ciudad se puede medir en función de la fortaleza de su erario público y que el punto de quiebre de grandes cambios históricos ha ocurrido como consecuencia de la incapacidad de la autoridad para financiar sus egresos.
Describe que éste es un estudio detallado sobre los desafíos para tener mejor información de los dineros administrados por los gobiernos de las entidades.
Y sentencia que ante el aparente ocaso de la riqueza petrolera, tenemos dos opciones: optar por un cambio profundo en los ingresos y egresos públicos o permitir que las circunstancias nos impongan las condiciones del cambio.
Este reporte nos indica que la Ley General de Contabilidad Gubernamental, que entró en vigor el primero de enero de 2009 y pretende homologar para 2012 todas las cuentas públicas de estados, municipios y entidades públicas en el país, dejó fuera un elemento central: la normatividad de los presupuestos.
Éstos son la columna vertebral de la planeación del gasto y la transparencia financiera y además una declaración explícita de las prioridades de los gobiernos y de la fuerza de los grupos de poder que extraen rentas privadas de los dineros públicos.
Se presenta también un estudio de Fausto Hernández Trillo del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), en donde supone que las 32 entidades federativas se separan y dejan de constituirse en los Estados Unidos Mexicanos o, también, se podría pensar como el rompimiento del Sistema de Coordinación Fiscal, mediante el cual los estados recuperan la facultad administrativa de recaudar todos los impuestos (ISR, IVA, etc.). Bajo este supuesto y haciendo muy diversas consideraciones sólo 14 entidades tendrían viabilidad financiera; el estado de Morelos no la tendría y contaría con un déficit de 809 pesos por persona; estando en el escalafón 20 de 32 para el 2009. Además, nos hacen notar que la hacienda de Morelos sólo fue capaz de captar el 5 por ciento de sus ingresos totales.
Señalan que debemos además considerar que los procesos de presupuesto y de cuenta pública deben estar conectados para reflejar claramente el proceso de asignación y ejecución de los recursos, de modo que pueda haber rendición de cuentas y contrapesos basados en el escrutinio público de contribuyentes, funcionarios, federación y competidores políticos.
Dicho proceso es, de manera resumida, el siguiente: el Ejecutivo envía un proyecto de Presupuesto de Egresos al Congreso local; el Congreso aprueba el proyecto; el Ejecutivo publica el Presupuesto de Egresos y la Ley de Ingresos; los recursos públicos son ejercidos de acuerdo con el presupuesto para la consecución de los objetivos propuestos, y finalmente se revisa que los recursos públicos hayan sido empleados en los planes y programas para los que fueron asignados.
Sin embargo, este proceso es desafortunadamente muy largo y no permite la transparencia necesaria; por ejemplo, aseveran que en Morelos dura 30 meses.
En diciembre de 2008 se promulgó la Ley General de Contabilidad Gubernamental (LGCG) para armonizar los sistemas contables de la federación, los estados y municipios. Los tres niveles de gobierno deberán, para 2012, utilizar estructuras y normas contables estándar.
Comentan que el cambio principal radica en el hecho de pasar de una contabilidad por flujos de efectivo a una por devengados. La contabilidad por devengados permite la emisión de informes financieros y obtención de costos en tiempo real.
Para conocer el gasto público y que deje de ser una “caja negra”, la cúpula empresarial propone, a través del IMCO, diversas acciones en los rubros de responsabilidad hacendaria, de transparencia del gasto público, de rendición de cuentas y de gasto en infraestructura.
Y, generalizando, se suma a los que han propuesto transformar al Instituto Federal Electoral en una institución con presencia nacional y capacidad jurídica de organizar elecciones y contar los votos, en comicios estatales y municipales, y dotar a la Auditoría Superior de la Federación de recursos y un marco jurídico adecuado para ampliar sus capacidades de fiscalización hacia estados y municipios. Otras voces también incluyen crear la policía nacional única con mando central.
Este trabajo del IMCO presenta el muy deficiente manejo del presupuesto por parte de los Ejecutivos estatales. Sin embargo, ¿es la solución revertir la descentralización administrativa?
Es imprescindible conocer a cabalidad quiénes disfrutan de la renta de los presupuestos públicos y alcanzar una solvencia comprobada en el manejo de los presupuestos estatales.

6 sept 2010

Decálogos de Calderón: 2006 y 2010

Felipe Calderón Hinojosa, el 6 de septiembre de 2006, tras ser declarado Presidente electo de México por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, dio un mensaje de diez puntos a la nación. Los temas prioritarios que propuso, sin considerar en este artículo los aspectos políticos y de seguridad, fueron: combatir a la pobreza, generar empleos y evitar que nuestros jóvenes emigren.
Según la perspectiva del mensaje que pronunció el pasado 2 de septiembre de 2010, ¿cómo se han desarrollado estos temas prioritarios?
El tema de la pobreza fue su primer punto este año, y declara que se ha comenzado a reducir nuevamente la pobreza en el país, pero aún no se han alcanzado los niveles previos a la recesión económica. Lo anterior, dice, a pesar de los esfuerzos realizados en programas como Oportunidades, Apoyo alimentario, 70 y Más, y Créditos y subsidios en vivienda; todos con presupuestos de miles de millones de pesos. Cabe resaltar el Programa de casas con piso firme cuyo objetivo, nos dijo, es eliminar otro ominoso signo de la pobreza en el país; que conste, lo importante son los signos. Y, en el corto plazo, ¿qué pasará con el 44 por ciento de los mexicanos que están en situación de pobreza?
Su quinto punto en la agenda de este año, tiene que ver con lograr las reformas de fondo para una economía competitiva y generadora de empleo. Así, nos reitera que primero tiene que cambiar el modelo económico actual a otro que considera adecuado y entonces vendrá la generación de empleos. Sólo tenemos que esperar a que se modifique la Ley Federal de Competencia Económica, dé resultados la nueva Estrategia en Telecomunicaciones y se haga su reforma laboral. Y, en el corto plazo, ¿sólo seguirá teniendo empleo formal el 38 por ciento de la población económicamente activa?
Evitar que los jóvenes emigren es tratado indirectamente este año. Señala que las acciones de beneficio para los jóvenes vendrán a través de ampliar el programa de Oportunidades a las ciudades, atendiendo el problema de adicciones entre los jóvenes; de incrementar la cobertura educativa, y de por supuesto alcanzar su reforma laboral. Y, en el corto plazo, ¿sólo habrá empleo temporal y mal remunerado?, y ¿se elevará la calidad de la educación?
En su arenga final, nos señala que sí es posible erradicar la pobreza extrema, que sí es posible lograr la cobertura universal de salud, y que sí es posible hacer de la nuestra una economía que crezca y se coloque a mitad del siglo entre las mayores del mundo. También, nos motiva a construir un mejor futuro para nuestros hijos. ¿Cómo alcanzar esos benéficos logros y cómo construir un mejor futuro? Su receta es la misma de los últimos cuatro años que tan magros resultados ha proporcionado en el combate a la pobreza, en la generación de empleos y en evitar la migración de los jóvenes.
Es imprescindible que México realice una transición decidida hacia una sociedad del conocimiento. Sin embargo, en su último mensaje sólo trató a la tecnología en el contexto del incremento de la convergencia de las tecnologías en la reforma al sector de las telecomunicaciones y de la simplificación regulatoria para la importación de tecnología. Y por supuesto los temas de ciencia, innovación y conocimiento no estuvieron mencionados. En resumen, el destino que nos propone es seguir comprando tecnología extranjera; aquéllos que puedan.
Le quedan pocos meses para cambiar su estrategia y mejorar sus resultados.

30 ago 2010

Diseñan el vehículo de 2020

La movilidad de las personas, en la mayoría de los países del mundo, se ha basado en el automóvil. Como hemos escrito anteriormente, el automóvil es una de las tecnologías claves del siglo XX y su uso ha marcado el desarrollo de nuestras zonas urbanas y las conexiones entre ellas. La mayoría de los autos son ya conducidos en ciudades y el proceso de urbanización va en aumento en todo el mundo. En 1950, la ciudad de Nueva York era la única con 10 millones de habitantes y hoy hay 25 mega ciudades que en su mayoría están en países en desarrollo. En las próximas décadas habrá más y estarán particularmente en Asia y África. Se estima hay en el mundo 800 millones de autos y se esperan mil millones en el año 2020.
Ryan Chin, estudiante de doctorado en el Grupo de Investigación de Ciudades Inteligentes, en el Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT-ML, por sus siglas en inglés), publicó un artículo sobre el diseño de un posible auto sustentable para 2020, en el número de julio-agosto de 2010 de la revista The Futurist, de la Sociedad Mundial del Futuro (WFS, por sus siglas en inglés). Establece que "para hacer el coche del futuro, es necesario hacer la ciudad del futuro". La tendencia en el crecimiento del auto del presente no es sustentable por su ineficiencia energética, contaminación ambiental al usar hidrocarburos, falta de combustibles en el futuro cercano y congestionamientos de tránsito de mayor duración.
Establece las características principales del auto promedio del presente: pesa 20 veces lo que su conductor; ocupa un área 15 veces mayor que un sillón; si consideramos todos los espacios que necesitan los coches, el área necesaria es de 120 metros cuadrados por auto; puede viajar 450 kilómetros con un tanque lleno; va de 0 a 100 kilómetros por hora en 10 segundos para ciudades cuya velocidad promedio de viaje es de 12 kilómetros por hora; su eficiencia es de 15 por ciento al transformar energía química a energía de movimiento; los pocos coches eléctricos que existen tienen una eficiencia del 90 por ciento; los choferes son humanos con ciertos equipos electrónicos que los ayudan a conducir mejor; en Estados Unidos hay más de 50 mil muertos por accidentes de tránsito y los conductores pasan más de 50 horas al año sentados en el tráfico; está diseñado para propiedad privada, y si sólo viaja dos horas al día yendo de casa al trabajo y regreso, siendo útil sólo el 8 por ciento del día.
Asimismo, propone las características esperadas del auto promedio del año 2020: más ligero, pequeño y eficiente, al utilizar materiales compósitos; autonomías de 150 kilómetros y redes de carga a 110 volts en el caso de eléctricos; baterías avanzadas, por ejemplo de nanofosfatos de iones de litio, con tiempos de recarga menores a 10 minutos; contará con sistemas de navegación que permitirán manejo con piloto automático en calles congestionadas a baja velocidad, y habrá sistemas de renta de coches públicos por tiempos cortos en diferentes sitios de la ciudad.
Desde 2003, el Grupo de investigación sobre Ciudades Inteligentes del MIT-ML ha desarrollado soluciones para atacar directamente los problemas del auto del presente: el CityCar, que utiliza motores eléctricos integrados en cada una de las cuatro ruedas y además tienen incorporados el sistema de frenado y la suspensión; que tiene un radio de giro de cero ya que gira sobre su propio eje; que puede moverse de lado; que elimina la transmisión y la caja de velocidades; que se puede doblar a la mitad para ocupar menos espacio estacionado; pesa 300 kilos por lo que es muy eficiente, y se estaciona de frente a la banqueta, así los dos pasajeros pueden descender de manera segura.
También, han creado en nuevo modelo de uso compartido, llamado de Movilidad en Demanda, que utilizaría una flotilla de estos vehículos distribuidos en estaciones de carga que estarían por toda la ciudad, como el sistema de bicicletas compartidas que existen en varias ciudades. Para completar el llamado último kilómetro de viaje, se podrían rentar bicis eléctricas o motonetas entre el sitio de distribución y el trabajo o la casa.
En 2020, Ryan Chin espera que el cambio entre el automóvil privado de gasolina y los vehículos eléctricos compartidos esté muy avanzado. Ahora, ya se tienen la mayoría de las tecnologías necesarias para construir masivamente el CityCar: motores eléctricos muy eficientes, capacidad computacional, nuevas baterías, comunicaciones inalámbricas, sensores avanzados y sistemas GPS.
¿Qué falta? La voluntad de romper con nuestras ideas preconcebidas y embarcarnos decididamente en estas nuevas maneras de pensar.

23 ago 2010

Importancia de la Estrategia Nacional de Energía 2010

La planeación del sector energético mexicano ha sido muy deficiente. La Comisión Federal de Electricidad hace sus planes operativos con un horizonte de diez años, Petróleos Mexicanos lleva a cabo un ejercicio prospectivo a cinco años y los institutos de Investigaciones Eléctricas, Mexicano del Petróleo y Nacional de Investigaciones Nucleares, hacen ejercicios teóricos de planeación estratégica para alinearse con objetivos de largo plazo deseados por sus juntas directivas. Por supuesto, ninguna de estas instituciones considera las capacidades y el desarrollo posible de las otras, todas operan y planean de forma independiente. La Secretaría de Energía ha tenido un papel de acompañamiento, cuando debería ser rector.
Con las nuevas leyes promulgadas para el sector energía en los años de 2008 y 2009, se pretende subsanar varias de las anomalías mencionadas; en particular, la necesaria coordinación de todos los actores, bajo una visión común. La actual Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en su artículo 33, establece que el Ejecutivo federal enviará al H. Congreso de la Unión, en el mes de febrero de cada año, para su ratificación en un máximo de 30 días, la Estrategia Nacional de Energía (ENE) con un horizonte de quince años, elaborada con la participación del Consejo Nacional de Energía. Así, en febrero de este año, la Secretaría de Energía por primera vez publicó la ENE 2010 con una visión a 2024. Tiene tres ejes rectores: seguridad energética, eficiencia económica y productiva, y sustentabilidad ambiental.
A partir de estos ejes rectores se han establecido nueve objetivos que pretenden asegurar que este sector evolucione hacia una operación segura, eficiente y sustentable, y que responda a las necesidades energéticas y de crecimiento económico y desarrollo social del país. Estos objetivos son: restituir reservas; revertir la declinación en la producción de crudo y mantener la producción de gas; diversificar las fuentes de energía, incrementando la participación de las tecnologías libres; incrementar los niveles de eficiencia en el consumo de energía; reducir el impacto ambiental del sector energético; operar de manera eficiente, confiable y segura la infraestructura energética; ejecutar oportunamente las inversiones necesarias en capacidad de procesamiento para reducir el costo de suministro de energéticos; fortalecer la red de transporte, almacenamiento y distribución de gas y petrolíferos; proveer de energéticos de calidad y a precios competitivos a los centros de población marginados del país, y promover el desarrollo tecnológico y de capital humano para el sector de energía.
Establece metas a 2024, comparando las tendenciales con las esperadas si todos los actores involucrados en el sector energía cumplen con las líneas de acción propuestas: la producción de crudo pasaría de 2.2 a 3.3 millones de barriles de petróleo por día; el nivel de restitución anual de reservas probadas incrementaría del 70 al 100 por ciento; el margen de reserva para suministro de gasolinas aumentaría de 10 a 15 por ciento; el Sistema Nacional de Refinación pasaría del cuarto al segundo cuartil de desempeño operativo respecto a estándares internacionales; el margen de reserva de capacidad de generación de electricidad disminuiría del 27 al 22 por ciento; las pérdidas de electricidad llegarían a niveles comparables con estándares internacionales al pasar del 28 y 11 al 8 por ciento, en la zona centro y el resto del país, respectivamente; el nivel de electrificación del país se elevaría al pasar del 97.3 al 98.5 por ciento de la población; el aprovechamiento del gas natural se incrementaría a estándares internacionales al pasar del 90.2 al 99.5 por ciento; la participación de tecnologías limpias en el parque de generación pasarían del 25 al 35 por ciento, y el máximo del potencial de ahorro en el consumo final de energía (electricidad y combustibles) que se alcanzaría es de 280 TWH.
También, se establecen los factores claves para alcanzar cada meta. Por ejemplo, asignación oportuna de recursos financieros y físicos, coordinación con autoridades y gobiernos locales y estatales, adopción de tecnologías de punta, descubrimiento de nuevos yacimientos, desarrollo comercial exitoso de reservas, y sistema adecuado de precios y tarifas.
La pregunta obligada es: si el orden en la escritura del documento de la Estrategia Nacional Energética 2010 se cambiara y en la primera página estuviera la descripción de estos factores claves, ¿hubiera alguien continuado con la lectura de la segunda y subsecuentes páginas?

16 ago 2010

Trascender a la basura en 30 años

Como mencionamos en la entrega anterior, la transición entre la administración de la basura, restringida a su recolección y disposición, a un manejo integrado de la gestión de desechos, que debe atender cinco componentes claves: Reducir, Reusar, Recuperar, Reciclar y tratar los Residuos, requiere del esfuerzo comprometido de los sectores público, privado y social. El hecho de que la participación de los ciudadanos sea imprescindible ha causado a nuestros gobiernos estatal y municipal no afrontar directamente el problema. Además, alcanzar una situación de generar cero basura y que todos los desechos sean útiles es un problema de educación y capacitación de mediano y largo plazos. Es urgente ponernos ya en marcha y un buen ejemplo lo ha puesto el Estado de Washington, en Estados Unidos, al establecer en el año 2004 un plan de 30 años para trascender a los desechos.
El propósito de dicho plan, llamado Transcender los desechos, tiene como visión eliminar la mayoría de los desechos y de las substancias tóxicas y usar al resto de los desechos como recursos económicos o sociales. Su Departamento de Ecología desarrolló una serie de 16 indicadores que permiten conocer si las acciones tomadas están en la trayectoria deseada para alcanzar dicha visión. De 2004 a finales de 2009 ¿cómo van? Los indicadores que han mejorado son: el reciclado de desechos electrónicos aumentó de 30 a 45 por ciento; la generación de residuos tóxicos por dólar del producto interno del estado disminuyó en 50 por ciento; la concentración de mercurio en biosólidos disminuyó de cuatro partes por millón a sólo una y se ha estabilizado en los últimos años; el porcentaje de edificios verdes pasó de cuatro a 11 y para después bajar a ocho; la fracción de desechos sólidos que son reciclados pasó de 30 a 45 por ciento y se ha estabilizado; el reciclado de desechos orgánicos pasó de tres a 18 millones de toneladas por año y ha disminuido ligeramente; el riesgo de fugas de materiales tóxicos por los fabricantes bajó en un factor de cuatro y se ha estabilizado; la generación de desechos peligrosos disminuyó de 90 a 45 millones de kilos por año; el valor económico de los desechos sólidos recuperados anualmente pasó de 180 a 265 millones de dólares, y la fracción de pinturas recicladas pasó del 15 al 22 por ciento. Los indicadores que han permanecido estables son: la toxicidad de los pesticidas para jardinería a pesar de aumentar sus ventas, el reciclado de desechos peligrosos se ha mantenido constante en 50 millones de kilos por año, la cantidad de kilos de desechos generados por dólar del producto interno neto del Estado bajó ligeramente de seis a cinco, y la generación de desechos sólidos se ha mantenido en 16 millones de toneladas por año. Finalmente, los indicadores que necesitan mejorarse son: el índice del cambio climático del consumidor subió 10 por ciento y el índice de toxicidad ambiental del consumidor subió 10 por ciento.
Los beneficios de este Plan, como los establece el Departamento de Ecología del Estado de Washington en Estados Unidos, son: ahorra dinero a los ciudadanos, negocios y gobierno municipal, ya que los ciudadanos pagan menos por cobros relacionados con la basura y por bienes que no se necesitan, los gobiernos locales pueden invertir sus limitados recursos en reciclado y composteo más que en mantener rellenos sanitarios, y los negocios pueden gastar menos dinero en la disposición de desechos sólidos y tóxicos y en reducir las fugas de materiales tóxicos al ambiente; crea más y mejores empleos, ya que hacer reciclado y composteo son trabajos más limpios que los de los rellenos sanitarios y se necesitan más trabajadores; protege al ambiente, ya que hacer compostas, construir edificaciones verdes y reusar desechos reduce el consumo de energía y la emisión de gases de efecto invernadero comparado con extraer nuevos materiales y manufacturar nuevos productos; cuida nuestra salud, ya que reduce o limita la exposición a elementos tóxicos en el agua y la atmósfera; y aumenta las ganancias de las empresas particularmente en el largo plazo, ya que el consumidor prefiere empresas responsables, las reglas internacionales son más estrictas y es necesario menos entrenamiento para nuevos empleados al querer permanecer en sus puestos.
En este plan existen cinco iniciativas: actuar con las empresas, reducir los desechos y materiales tóxicos de pequeño volumen, aumentar el reciclado de materiales orgánicos, impulsar fuertemente la construcción, operación y retiro de edificios verdes, y medir el progreso hacia los objetivos originales.
Cada iniciativa tiene sus metas a 30 años y recomendaciones para ser monitoreadas cada cinco años.
En Morelos sí es posible diseñar e implantar un programa gubernamental de estas características con la colaboración de los ciudadanos, los empresarios, los industriales y las instituciones de investigación, y además contar con el poder legislativo para que establezca las normas que aseguren su cumplimiento. Continuar con la tendencia en la administración de la basura es atentar contra la salud y el bienestar de los morelenses, y mostraría una incapacidad de los gobernantes y los legisladores para dar pasos en el camino del desarrollo sustentable.

11 ago 2010

Eliminación de la basura

La administración de la basura proveniente de las casas, comercios e industrias es uno de los problemas más importantes que tienen asignados por ley los municipios. Su acumulación en calles o depósitos abiertos causa graves problemas de salud, ambientales, de seguridad, económicos y sociales. Ya en 1999 el Instituto Nacional de Ecología (INE), recomendaba transitar de un enfoque centrado en la recolección y disposición de la basura a un manejo integrado de la gestión de desechos, que requiere atención a cinco componentes claves: Reducir, Reusar, Recuperar, Reciclar y tratar los Residuos. Desafortunadamente, la mayoría los municipios en México y Morelos no han cambiado su enfoque, aunque ahora cambien el nombre a la basura por desechos sólidos municipales.
Sin embargo, es posible establecer un sistema integrado y sustentable para el manejo de los desechos urbanos (ISWMS, por sus siglas en inglés), como lo impulsa el Programa de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, con recomendaciones presentadas por Waste, empresa privada con base en Holanda. Es integrado porque utiliza todo el rango de opciones para la colecta y tratamiento en sus diferentes escalas en el hábitat (inmueble, vecindario y ciudad); al hacer participar a todos los actores involucrados, ya sean gubernamentales o no, formales o informales, orientados a las ganancias o no, y al considerar las interacciones entre el sistema de gestión de desechos y otros sistemas urbanos. Y debe ser sustentable porque es apropiado a las condiciones locales donde opera, desde perspectivas técnicas, sociales, económicas, financieras, institucionales y ambientales.
Cada tipo de hábitat tiene sus propios subsistemas de recolección y disposición y de recuperación de recursos. Para la recolección y disposición, al inmueble, como fuente generadora, le corresponde almacenar, al vecindario le corresponde recolección primaria y almacenaje temporal, y a la ciudad le corresponde recolección secundaria, almacenaje de transferencia, recolección terciaria y disposición final y tratamiento. Para la recuperación de recursos, al inmueble le corresponde la prevención y separación y reuso local; al vecindario le corresponde recolección primaria, selección y pretratamiento, reuso, reciclado y composteo, y a la ciudad le corresponde selección y pretratamiento, recolección secundaria, reuso, reciclado y composteo.
Para la puesta en marcha de un ISWMS es imprescindible conocer a los actores involucrados, todos aquellos grupos e individuos que tienen intereses, generalmente muy diversos, en su gestión. Un análisis de actores, definiendo sus roles e intereses es un prerrequisito. Usualmente, dichos actores se pueden clasificar en tres sectores: la comunidad, que quiere disponer de los desechos que genera; el público, que es responsable de la limpieza y la higiene pública, y el privado, que son las compañías formales o no interesadas en la gestión.
Los actores pueden tener un amplio rango de papeles: residentes, separando los desechos en su casa y poniéndolos en la banqueta para recolección; administradores comunitarios, participando en el diseño de los servicios, reclutando trabajadores y estableciendo las tarifas de uso; clientes, pagando por los servicios; y monitores, que supervisan la operación de los servicios. De suma importancia es la participación de las organizaciones comunitarias, las organizaciones no gubernamentales, los centros de investigación y las universidades. El involucramiento de todos los actores es fundamental ya que se logrará un comportamiento más responsable, un mejor cuidado del ambiente y una mayor voluntad por los usuarios para pagar, entre otros beneficios.
Como cualquier sistema requiere de un conjunto de indicadores de desempeño para identificar si se cumplirán o no los objetivos y metas establecidos; por ejemplo, los técnicos, cantidad de desechos recolectados por área de la ciudad, durabilidad del equipo, existencia de un sistema separado para desechos peligrosos, mecanismos de mantenimiento preventivo; los ambientales, cantidad y porcentaje de desechos reciclados, extensión de la contaminación en aire, suelo y agua, cantidad de energía y recursos naturales ahorrados por reciclar; los financieros, nivel del costo de recuperación, costo total de los servicios prestados, productividad de los trabajadores; los socioeconómicos, porcentaje de la cobertura del servicio, condiciones de trabajo, satisfacción de los usuarios por área; los institucionales, grado de formalización del sector informal, éxito de mecanismos de retroalimentación para los ciudadanos; y los administrativos, grado de descentralización de la toma de decisiones y de manejo de los fondos y monto del presupuesto municipal, estatal y federal dedicado a la gestión de los desechos sólidos urbanos.
Hace cuatro años los gobiernos municipal y estatal se equivocaron y establecieron un manejo económico de la basura: recolectarla y depositarla. Hoy, deben tomar la oportunidad de implantar un sistema integral y sustentable para la gestión de los desechos sólidos urbanos. Muchas ciudades del mundo lo están haciendo.

2 ago 2010

Las cifras del desempleo

Es importante saber si el número de empleos perdidos por la crisis económico de 2009 se ha recuperado o no, ya que el empleo es uno de los elementos fundamentales del bienestar del individuo y de la sociedad. Además, es el empleo bien remunerado lo que importa: ¿se obtiene o no suficiente dinero para tener una calidad de vida satisfactoria? El discurso oficial, a niveles federal y estatal, dice que ya nos recuperamos de dicha crisis; veamos que indican las cifras oficiales.
La visión neoclásica de la economía, que impera actualmente, define al trabajador como un individuo que realiza una cierta actividad productiva por la que recibe un salario, que es el precio del trabajo en el mercado laboral. El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), ha establecido la relación de personas con empleo en México. Si consideramos como base el censo del año 2000 y suponemos que la población total es de 100 millones de personas, entonces 27 millones tienen menos de 12 años y 73 millones tiene 12 años y más de edad. De estos últimos, 56 por ciento son personas económicamente activas (PEA) y 44 por ciento son económicamente inactivas (PEI). De la PEA, tienen empleo formal sólo el 38 por ciento, empleo informal 60 por ciento y están desempleados el 2 por ciento. Esto implica que en México tiene empleo formal menos del 16 por ciento de la población con edades de 12 años y mayores. Y recordemos que empleo formal es cuando el trabajador disfruta de seguridad social.
Las cifras que se utilizan para analizar la evolución del empleo en México son las generadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), contabilizan a los trabajadores permanentes y eventuales urbanos (TPEU) que son las personas afiliadas al IMSS y que tienen una relación laboral de subordinación con un patrón (no se incluye a los trabajadores eventuales del campo).
El truco para decir que se han generado muchos empleos y que ya salimos, o estamos saliendo, de la crisis del año 2009 es comparar el valor actual, nacional o estatal, del TPEU con su valor en el momento más grave de la crisis, los meses de mayo a agosto de 2009. Sin embargo, lo importante es conocer si ya recuperamos el nivel de empleos que teníamos antes de la crisis, que corresponde a octubre de 2008, y el Reporte de Gestión Nacional Número 50 del IMSS nos proporciona esta información.
A nivel nacional, el número de TPEU al 30 de junio de 2010 es de 14 millones 394 mil 654 mientras que al 31 de octubre de 2008 era de 14 millones 475 mil 835, por lo que faltan por crear 81 mil 181 empleos permanentes y eventuales urbanos. El número de trabajadores permanentes al 30 de junio de 2010 es de 12 millones 630 mil 229 mientras que al 30 de octubre de 2008 era de 12 millones 824 mil 701, por lo que faltan de crear 194,472 empleos permanentes. Y, por efecto de la crisis, el número de trabajadores eventuales urbanos ha crecido de manera continua, de un millón 639 mil 208 el 31 de octubre de 2008 a un millón 764 mil 425 el 30 de junio de 2010.
Con relación al Estado de Morelos, el Comunicado de la Coordinación de Comunicación Social 093 del IMSS, del viernes 2 de julio de 2010, y la Memoria Estadística 2009 del IMSS, establecen que al 30 de junio de 2010 había 170 mil 159 TPEU, de los cuales 148,837 eran permanentes y 21 mil 320 eran eventuales urbanos, mientras que al 31 de diciembre de 2008 había 165 mil 433 TPEU, de los cuales 147 mil 433 eran permanentes y 17 mil 899 eran eventuales urbanos, por lo que sí hay más empleos permanentes y eventuales urbanos que antes de la crisis, pero la participación de eventuales ha crecido del 11 al 13 por ciento y el aumento relativo ha sido del 1 por ciento de trabajadores permanentes y del 16 por ciento de trabajadores eventuales urbanos. Además, la tasa de crecimiento del TPEU en lo que va del año es menor en el Estado de Morelos que el promedio nacional, siendo de 3.58 por ciento y de 3.70 por ciento, respectivamente.
Adicionalmente, ¿qué pasa con los trabajadores eventuales del campo? La crisis económica de 2009 y la falta de apoyo constante resulta en un aumento permanente del número de estos eventuales: de diciembre de 2006 a diciembre de 2009, pasó de 103 mil 791 a 125 mil 123 y de junio de 2009 a junio de 2010 pasó de 77 mil 414 a 85 mil 601, considerando la variación estacional.
Finalmente, el INEGI a través de la Encuesta Nacional de Empleo y Ocupación señala que, en el primer trimestre de este año, el acceso al trabajo y la calidad de la ocupación es inferior en el Estado de Morelos que el promedio nacional, ya que la tasa ocupacional en el sector informal es del 32.26 por ciento en Morelos y del 28.58 por ciento en promedio nacional, y que el porcentaje de trabajadores sin acceso a prestaciones de Ley es de 53.28 por ciento en Morelos y del 40.17 por ciento en promedio nacional.
En resumen, la información oficial indica que el número de trabajadores en la economía formal a nivel nacional es menor ahora que antes de la crisis del 2009 y a nivel estatal sí se ha recuperado pero a costa de incrementar el número de trabajadores eventuales. También, el número de trabajadores eventuales en el campo aumenta de manera permanente. Además, el número de empleos informales es mayor al de empleos formales y la diferencia aumenta al pasar el tiempo. Finalmente, en Morelos el acceso al trabajo y la calidad de la ocupación están por debajo del promedio nacional.
Debemos cambiar el rumbo establecido de la economía nacional y estatal si queremos que cada mexicano cubra su mínimo de bienestar, es la única conclusión.

26 jul 2010

Hagamos un transporte sustentable

El desarrollo sustentable es un concepto integral que comprende todos los aspectos de nuestras actividades sociales y personales. Una definición operacional que hemos acuñado es la siguiente:

desarrollo sustentable es alcanzar el bienestar de las personas y de la sociedad al considerar simultáneamente aspectos sociales, económicos, ambientales e institucionales, con atención especial a los más desprotegidos del presente y a las generaciones futuras.
El Centro para la transportación sustentable, de la Universidad de Quebec, en Canadá, es una de varias instituciones internacionales que llevan trabajando en este tema por décadas. Han establecido que un sistema de transporte sustentable es uno que permite acceder a las necesidades básicas de los individuos y de las sociedades de una manera segura y preservando la salud humana y de los ecosistemas con equidad entre las generaciones; es asequible, opera eficientemente, ofrece diferentes modalidades de transporte y apoya a una economía pujante; y limita las emisiones y desechos a los que puede absorber el propio planeta, minimiza el consumo de recursos no renovables, limita el consumo de recursos renovables a una tasa sustentable, reusa y recicla sus componentes y minimiza el uso de terreno y la producción de ruido.
Asimismo, consideran que el transporte sustentable debe estar basado en varios principios: los sociales, seguridad y salud, acceso y alternativas, y calidad de vida; los económicos, prevención de la contaminación, protección y conservación, y sesgo ambiental; y los administrativos, liderazgo e integración, principio precautorio, participación y consulta pública, y responsabilidad comprobada.
Las propuestas anteriores han sido consideradas por muy diversas instituciones para poner en marcha sus programas de transporte sustentable y establecer legislación en la materia. Por ejemplo, las provincias de Quebec y Nova Scotia, y el propio gobierno federal de Canadá. También, a nivel internacional, han sido consideradas por ciudades en Estados Unidos, Australia y Francia. Y finalmente, la Unión Europea las consideró al definir su propia agenda en el tema.
Una etapa fundamental para establecer un camino hacia un desarrollo sustentable es la identificación y selección de objetivos y metas, que deben ser cuantificables para saber si las acciones emprendidas van en la dirección correcta. Este Centro, además, estableció el siguiente conjunto de indicadores para medir el funcionamiento de un sistema de transporte sustentable y así conocer su progreso.
Las consecuencias ambientales y de salud del transporte se evalúan al conocer el consumo de combustibles fósiles, sus emisiones de gases invernadero, sus emisiones de otros contaminantes a la atmósfera y el número de accidentes, fatales o no, en los caminos.
Las actividades propias del transporte se evalúan al conocer su relación con otras actividades económicas, el movimiento total de personas, el movimiento total de carga, la proporción de pasajeros que no viajan en transporte público y el movimiento de pasajeros por tipo de vehículos.
El uso de terrenos, urbanos o no, y su accesibilidad se evalúan al conocer el uso permitido del suelo por zona y clase, el esfuerzo en el cambio de su uso para reducir la necesidad de transporte, la densidad poblacional por zonas habitacional, comercial o mixta.
La infraestructura de transporte y la oferta de servicios se evalúan al conocer la eficiencia en el uso de la infraestructura presente, las acciones para modificar la oferta futura de servicios, la longitud de caminos pavimentados y sus condiciones físicas y los sitios de congestión vehicular y sus características.
Los costos y precios de transportación se evalúan al conocer el patrón de inversión por los gobiernos estatal y municipales, los patrones de gasto por las empresas privadas y por las familias, y el sistema utilizado para definir los precios de las diferentes modalidades.
La adopción de nueva tecnología se evalúa al conocer el tipo y estado del parque vehicular, la intensidad energética de coches y autobuses, la intensidad de las emisiones contaminantes, el porcentaje de vehículos que usan combustibles renovables y las opciones de reemplazo que harán al sistema más eficaz y eficiente.
Para conocer cómo se están implantando las políticas y cómo se les da seguimiento es necesario conocer las herramientas de monitoreo ambiental, los mecanismos de información pública y el nivel de aceptación y apoyo de la sociedad civil a su sistema de transporte.
Hagamos un transporte sustentable. Que expertos adecuen éste y otros modelos posibles a la realidad de Morelos, presenten los resultados al gobierno, a las empresas, a los transportistas y a los usuarios, y definamos nuestros indicadores, establezcamos mecanismos para darles seguimiento y repartamos las responsabilidades.

19 jul 2010

Ampliar las cuentas nacionales

En cualquier empresa o negocio es imprescindible llevar las cuentas de los dineros: ingresos, egresos y aumentos en capital, entre otras variables; y conocer las ganancias o pérdidas. También, es imprescindible que cada país lleve sus cuentas nacionales y el producto interior bruto (PIB) es el indicador poderoso y ampliamente aceptado a nivel internacional para controlar las fluctuaciones de la actividad económica a corto y mediano plazos. A pesar de sus carencias, es aún la mejor medida de la eficacia de la economía de mercado. Sin embargo, en México y el mundo, hay una clara necesidad de complementar al PIB con estadísticas que cubran otros aspectos económicos, sociales y medioambientales, de los que depende de forma crucial el bienestar de los ciudadanos, como lo hemos ya mencionado en Crear futuros. Debemos poder calibrar con precisión a largo plazo los avances económicos y sociales y, en particular, la habilidad de una sociedad para abordar cuestiones tales como el cambio climático, la eficiencia de los recursos o la inclusión social.
La mayoría de los gobiernos han decidido avanzar al añadir de manera gradual distintos conceptos al PIB, ya que considera debe asegurar la información histórica del comportamiento económico. Además los nuevos modelos e indicadores deben mostrar sus bondades en el mediano y largo plazos, y no es bueno cambiar de sistema de cuentas en momentos de crisis económica como la que tuvo su máximo efecto a mediados del 2009.
El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) publicó en 2010 el documento Cuentas Económicas y Ecológicas de México 2003-2007, como un claro ejemplo de lo que está haciendo nuestro país dentro de esta visión y en el marco de su responsabilidad para elaborar el Sistemas de Cuentas Nacionales de México. El desarrollo alcanzado por este Sistema ha hecho posible incorporar al medio ambiente, con el fin de generar resultados recurrentes del Producto Interno Neto Ecológico (PINE) con periodicidad anual.
En la contabilidad económica, se pueden presentar en forma sintética la producción, el consumo y la acumulación mediante ciertas identidades básicas. La primera de ellas relaciona la oferta total con la utilización total de bienes y servicios de la economía; es decir, la suma de la producción bruta total más las importaciones es igual al consumo intermedio más el consumo final más la formación bruta de capital más las exportaciones. Una segunda identidad expresa que el PIB es igual a la diferencia del producto bruto total y el consumo de bienes y servicios utilizados en el proceso productivo. Por otra parte, el proceso económico se apoya en un conjunto de conceptos denominados bienes de capital (maquinaria, equipo, construcción e instalaciones), los cuales como consecuencia de su utilización registran un desgaste. Así, en la tercera identidad, se obtiene que el Producto Interno Neto (PIN) es el PIB menos el consumo de capital fijo. Es precisamente este desgaste de los activos fijos que permite incorporar los ajustes derivados de los recursos naturales y el medio ambiente para obtener el PINE. Ahora se consideran tres activos: los activos económicos producidos, que comprenden construcciones e instalaciones; maquinaria y equipo, así como al ganado reproductor y las mejoras de tierra, entre otros; los activos económicos no producidos que son utilizados en la producción, pero no provienen de proceso productivo alguno, como son el suelo, los bosques y los depósitos de minerales, entre otros, y finalmente los activos ambientales no producidos que son de origen natural y son afectados por la actividad económica y poseen características tales que no es posible establecer alguna propiedad sobre ellos; por ejemplo el aire y los océanos. Entonces, se define al PINE como la diferencia del PIN y los costos por agotamiento de los recursos naturales y por degradación del medio ambiente. Los costos por agotamiento son los cálculos monetarios que expresan el desgaste o pérdida de los recursos naturales (equivalentes a una depreciación), como consecuencia de su utilización en el proceso productivo. Y los costos por degradación son las estimaciones monetarias requeridas para restaurar el deterioro del ambiente ocasionado por las actividades económicas.
En el periodo 2003 a 2007, según este estudio, los costos totales por agotamiento y por degradación del ambiente equivalen al 8.6 por ciento promedio anual del PIB. Este es el esfuerzo presupuestal que la sociedad mexicana en su conjunto tendría que efectuar para remediar y prevenir el daño al medio ambiente como resultado de las actividades propias del ser humano, como producción, distribución y consumo de bienes y servicios. Y esta cifra aumentará al incorporar a nuestras cuentas nacionales otros aspectos como la marginación social y la desigualdad económica.
Ya empezamos a identificar el esfuerzo económico mínimo necesario para avanzar hacia el desarrollo sustentable. Si incrementamos la inversión nacional en educación al 8 por ciento y en Ciencia y Tecnología al 2 por ciento, ambos del PIB, sería posible alcanzar antes nuestros objetivos.

13 jul 2010

Ejercer el derecho a la educación

La educación es fundamental para alcanzar cualquier objetivo social, económico o ambiental, y debe estar sustentada en una buena salud y una alimentación apropiada. En 1993, quedó establecido en el artículo 3° constitucional que todo individuo tiene derecho a recibir educación y, en sus tres niveles, el gobierno impartirá educación preescolar, primaria y secundaria. La educación primaria y secundaria es obligatoria; desarrollará armónicamente todas las facultades del ser humano; será laica; se basará en los resultados del progreso científico; será democrática; será nacional y será gratuita la impartida por el gobierno, entre otros atributos. El Instituto para la Evaluación Educativa (Inee), en 2009, publicó un estudio sobre El derecho a la educación en México, con base en datos del ciclo 2006/2007, que permite valorar los avances respecto al ejercicio de este derecho en la educación obligatoria a nivel nacional.
El 88 por ciento de los niños de cuatro y cinco años asisten a la escuela; el 98 por ciento de 6 a 11 años; el 92 por ciento de 12 a 14 años, y sólo el 65 por ciento de 15 a 17 años. Las cifras de niños que no asisten a la escuela son significativas: poco más de 480 mil de cuatro y cinco años, casi 240 mil de seis a 11, 574 mil de 12 a 14 años y 2.4 millones de 15 y 17.
Independientemente del grupo de edad, el porcentaje de niños que no asiste a la escuela aumenta conforme disminuye el tamaño de la localidad. La inasistencia se eleva dramáticamente entre los jóvenes de 15 a 17 años: en las áreas rurales no asiste a la escuela uno de cada dos, mientras que en las áreas de 15 mil o más habitantes, la proporción es de uno de cada tres. Y por supuesto afecta más severamente a quienes residen en hogares indígenas: 16.7 por ciento de los niños de 5 años, 13.8 por ciento de los jóvenes de 12 a 14 y 45.7 por ciento de quienes tienen entre 15 y 17 años. La población de 4 a 14 años que vive en hogares indígenas representa alrededor del 10 por ciento del total de niños mexicanos en esas edades, pero el volumen de niños indígenas que no asiste a la escuela equivale casi al 20 por ciento del total de inasistentes en ese rango de edades.
Se estima que sólo 66.2 por ciento de la generación que inició la primaria en 2000/2001, logró terminarla cinco ciclos escolares después (2005/2006). Además, entre quienes asisten a primarias indígenas, sólo 44.5 por ciento logra cursar los seis grados del nivel invirtiendo 6 años. Por su parte, en secundaria se estima que 76.2 por ciento de la cohorte que comenzó sus estudios en 2003/2004, egresó del nivel en el tiempo normativo.
Adicionalmente, en este estudio del INEE se describen perfiles de desempeño en los cuales se inscriben los resultados de aprendizaje de los alumnos medidos a través de pruebas de lápiz y papel. Para el Examen de calidad y logro educativo (Excale) se han determinado cuatro niveles de logro con relación a los propósitos establecidos en los planes y programas de estudio oficiales. Estos niveles son ascendentes y acumulativos. Los dos más bajos implican que los conocimientos y habilidades manifestados por los estudiantes no son suficientes; los dos más altos expresan que los alumnos tienen un dominio sustancial o muy avanzado.
En Español al concluir la educación preescolar, poco más de la mitad de los alumnos no tiene los conocimientos suficientes para continuar aprendiendo adecuadamente durante la primaria. Por su parte, al finalizar la educación primaria, siete de cada diez estudiantes no han logrado los propósitos educativos establecidos por el currículo nacional. Y en tercero de secundaria sólo el 22 por ciento está en el nivel III y cuatro por ciento en el IV.
En los resultados correspondientes a Matemáticas la situación es más preocupante que en el caso de Español, pues las proporciones de estudiantes en los niveles I y II aumentan en los tres grados evaluados. En la medida que aumenta el grado educativo, el déficit a remontar es mayor. Al terminar la secundaria, el 79 por ciento de los alumnos no está logrando los propósitos educativos del currículo nacional, sólo el 19 por ciento alcanza el nivel III y dos por ciento alcanza el nivel IV.
El Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM) concluyó, que en el ciclo escolar 2006/2007, con respecto al Excale, los alumnos morelenses se ubican ligeramente arriba de la media nacional.
Éste es el tamaño de la deuda que tenemos y tendremos, si continuamos así, con los alumnos de educación básica.
Debemos ejercer nuestro derecho a la educación para mejorar nuestros planes y programas de estudio y elevar el nivel de conocimientos y desarrollar las habilidades educativas de nuestros profesores. ¿Queremos ser una sociedad del conocimiento?

5 jul 2010

Apoyemos una industria automotriz sustentable

Se considera al automóvil como un ícono de la tecnología occidental del siglo XX, con beneficios enormes para la comunicación individual. La infraestructura urbana y la conexión entre las ciudades se han construido para facilitar su desplazamiento. Sin embargo, se han tenido problemas serios en las sociedades con relación a su impacto ambiental y a su impacto económico, tanto por el uso del propio automóvil como por la industria que le abastece combustible. Si pensamos en un desarrollo sustentable debemos decidir qué tipo de transporte nos conviene en el futuro y sólo apoyar a la industria automotriz que nos permita alcanzarlo.
Los problemas que afectan la calidad de vida por el uso del automóvil incrementan para aquellas zonas urbanas con montañas, cañadas o ríos. A nivel mundial, se realizan esfuerzos enormes para incrementar el rendimiento de combustible, disminuir su impacto en el aire, reducir la contaminación por ruido, mejorar el transporte colectivo, adecuar las vialidades a un mayor tráfico y finalmente sustituir a los automóviles que consumen gasolina por híbridos con etanol, gas líquido, gas natural, electricidad o por aquellos que sean totalmente eléctricos.
En México, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz y la Secretaría de Economía, la producción de vehículos ligeros, autos y camionetas, ha oscilado ligeramente con una tendencia a la alta, en miles de unidades: mil 93 en 1994, mil 890 en 2000, mil 497 en 2004, dos mil 22 en 2007 y mil 507 en 2009. Por otra parte, las ventas internas fueron, en miles de unidades, de mil 140 en 2006, mil 100 en 2007 y 755 en 2009. Es impresionante el efecto de la dura crisis económica del año pasado, al reducir en 25% las ventas. El parque vehicular en México ha estado siempre en aumento, en miles de unidades: 11 mil 532 en 1994 y 21 mil 419 en 2005, de los cuales eran automóviles siete mil 772 en 1994 y 14 mil 136 en 2005. El automóvil promedio de gasolina en México tiene un rendimiento de 4 a 14 kilómetros por litro para una capacidad del motor de 6 a 1.5 litros.
Por otro lado, la industria de autopartes en México es muy importante ya que ocupa el décimo primer lugar a nivel mundial por su volumen de ventas que fue de, en miles de millones de dólares: 11.1 en 1995, 21.6 en 2000 y 28.7 en 2007. Además, exporta el 80 por ciento de su producción, es el proveedor número uno de Estados Unidos y genera un millón de empleos.
El Balance Nacional de Energía 2008, último publicado por la Secretaría de Energía, establece que el sector transporte consumió el 50.4 por ciento del consumo energético total. México fue altamente dependiente de las importaciones de gasolinas y naftas y gas seco, ya que en conjunto aportaron cerca del 70.0 por ciento de las importaciones totales de energía secundaria. Las de gasolinas y naftas representaron el 41.5 por ciento. La gasolina que se importó provino de una amplia gama de países. Estados Unidos fue la fuente principal, seguido por Holanda, Italia, Francia, España y Corea. Los autos fabricados con una nueva tecnología, desde hace cinco años, no pueden consumir la gasolina producida en el país. Así, las importaciones crecerán cada año mientras no tengamos una nueva refinería de clase mundial.
Por otro lado, la industria automotriz, que incluye el ensamble y armado de vehículos, fundición y vaciado para la producción de motores, partes y piezas para vehículos de transporte, entre 2007 y 2008, incrementó su consumo de energéticos 4.8 por ciento y su participación en el consumo energético del sector industrial fue de solo 0.8 por ciento. La electricidad cubrió 68.5 por ciento de la energía utilizada, el gas seco 21.8 por ciento, el diesel 5.8 por ciento y el gas licuado de petróleo 3.9 por ciento.
A nivel internacional, varios países ya se han planteado metas específicas para la eficiencia de sus automóviles promedio operados con gasolina; por ejemplo para 2012, en kilómetros por litro, 12 en Estados Unidos, 14 en California, 19 en Japón y 21 en la Unión Europea. Y sus emisiones esperadas serían, en gramos de bióxido de carbono equivalente por kilómetro, de 210 en Estados Unidos, 195 en California y 135 en Japón y la Unión Europea.
El Centro Mario Molina ha presentado una propuesta específica denominada Veinte en Quince con el objetivo de aumentar el actual rendimiento ponderado de la flota vehicular nueva en México de 11.78 a 20 kilómetros por litro para el año 2015, la cual implica reducir la emisión de bióxido de carbono de cerca de 200 a 130 gramos por kilómetro en el mismo año. La aplicación de esta propuesta reduciría el consumo de gasolina en un 27 por ciento y, al mismo tiempo, se tendría una disminución de emisiones de 24 por ciento.
¿Qué acciones toma el gobierno para mejorar nuestros vehículos que consumen gasolina? Y, además, ¿qué acciones toma para utilizar vehículos con motores híbridos o eléctricos? ¿E impulsar el transporte colectivo? El camino que llevamos sólo incrementará la importación de gasolinas y la contaminación ambiental.

30 jun 2010

Protejamos la salud

La salud es factor primordial en el nivel y la calidad de vida, por lo que incide en todos los aspectos económicos y sociales de las personas y de la sociedad. Adicionalmente, cada vez se da más importancia a qué comemos como el sustento de un buen estado de salud. La desnutrición, especialmente durante la gestación y los primeros tres años de vida, aumenta el riesgo de morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas, y afecta el crecimiento y el desarrollo mental, lo que se manifiesta por disminución en el desempeño escolar y en el rendimiento intelectual a lo largo de la vida. Las alteraciones en el equilibrio entre la ingestión de energía y el gasto energético resultan tanto en desnutrición como en sobrepeso u obesidad, que son un grave problema de salud pública.
A partir de la década de los ochenta, la Secretaría de Salud inició la operación de un esquema institucional para la elaboración sistemática de encuestas nacionales para conocer, de la manera más objetiva posible el comportamiento de diversas variables y determinantes de la salud. Las encuestas nacionales de salud son una herramienta sustantiva para generar información basada en evidencia científica que contribuya a proponer y mejorar las políticas públicas de salud. Los datos que arrojan permiten identificar la utilidad y el impacto de estrategias públicas en salud y posibilitan comparar los resultados de los programas de salud a nivel local, estatal, nacional e internacional. Estos ejercicios culminan en la integración de bases de datos organizadas e información relevante que permite identificar tendencias, así como evaluar el impacto y los resultados de las intervenciones, programas y acciones de salud.
El Instituto Nacional de Salud Pública, con sede en Cuernavaca publicó en diciembre de 2007, junto con la Secretaría de Salud, un importante estudio titulado Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en 2006 que tiene alcance nacional y presenta información específica para cada estado de la República. Los coordinadores fueron Mario Henry Rodríguez, Eduardo Lazcano, Bernardo Hernández Prado y Carlos Oropeza Abúndez.
Esta encuesta consideró a mil 620 hogares morelenses de un total nacional de 48 mil 600 y a continuación presentaremos un breve listado de los aspectos más importantes donde los responsables del Sector Salud en el Estado de Morelos podrían haber tomado acciones prioritarias para mejorar la salud de los morelenses.
El 76.6 por ciento de los niños de un año de edad contaba con esquema completo de vacunación lo que nos ubicaba el lugar número 21, debajo de la media nacional, y la proporción de niños menores de 10 años que presentó enfermedad respiratoria aguda fue de 33.1 por ciento, lo que situaba a la entidad a sólo 11.5 puntos porcentuales de la entidad con peor resultado y 9.6 puntos porcentuales debajo del promedio nacional.
Con relación al uso de los siguientes servicios preventivos se encontraba debajo de la media nacional: detección de cáncer cervicouterino; realización de mastografías en mujeres adultas para la detección de cáncer de mama, y detección de hipertensión arterial en adultos. También, la proporción de uso de métodos de planificación familiar era menor al promedio nacional y el 50 por ciento de los adolescentes no utilizó condón en su primera relación sexual.
Con relación a la nutrición, una cuarta parte de los niños y niñas en edad escolar y un tercio de los adolescentes presentó exceso de peso, es decir, una combinación de sobrepeso más obesidad; siete de cada 10 adultos mayores de 20 años presentaba exceso de peso, y el 76 por ciento de la población mayor de 20 años tenía obesidad abdominal.
Los datos sobre el uso y calidad de los servicios señalaban que eran los médicos privados el principal proveedor de la atención ambulatoria; la principal razón para no tener atención médica fueron causas económicas; el porcentaje de población sin derecho a atención en instituciones de salud era mayor al encontrado para el ámbito nacional; uno de cada tres derechohabientes no pudo conseguir los medicamentos recetados en el lugar de atención, y más de la mitad de los usuarios tuvo que pagar por medicamentos y por el examen solicitado.
A pesar de que Morelos se encontraba por arriba del promedio nacional en afiliación al Seguro Popular, los datos obtenidos de la encuesta mostraban que el programa se encontraba sólo en fase de desarrollo. En particular, presentaba baja utilización de los servicios preventivos, que representan el eje sustantivo del programa.
¿El gobierno de Morelos ha establecido políticas públicas en el área de salud que contengan indicadores medibles para darles seguimiento puntual y garantizar la cobertura universal de sus ciudadanos? Sin nutrición apropiada en la infancia y sin salud no hay bases para el desarrollo.

21 jun 2010

Disponibilidad de agua

El agua está involucrada en todos los aspectos sociales, económicos, ambientales, políticos y culturales del ser humano. El crecimiento demográfico, el rápido proceso de urbanización e industrialización, la expansión de la agricultura y el cambio climático ejercen una presión cada vez mayor sobre la disponibilidad de agua. Se considera que los problemas más importantes que tendrá la humanidad en el futuro cercano estarán relacionados con su consumo. La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) con sede en Morelos y el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) nos proporcionan información rica y confiable para saber la situación actual y tendencial de la gestión del agua.
De la disponibilidad de agua promedio anual en el mundo, el 97.5% es agua salada y sólo el 2.5%, ó 35 mil billones de metros cúbicos, es agua dulce. De esta cantidad casi el 70% no está disponible para consumo humano porque se encuentra en los glaciares, en la nieve y en el hielo. Sólo una pequeña porción se encuentra en lagos, ríos, humedad del suelo y depósitos subterráneos relativamente poco profundos; y además, mucha se encuentra lejos de las zonas pobladas, lo cual dificulta o vuelve imposible su utilización efectiva.
Anualmente México recibe del orden de 1.5 billones de metros cúbicos de agua en forma de precipitación. De esta agua, el 72.5% se evapotranspira y regresa a la atmósfera, el 22.1% escurre por los ríos o arroyos y el 5.4% restante se infiltra al subsuelo y recarga los acuíferos, de tal forma que anualmente el país cuenta con 458 mil millones de metros cúbicos de agua dulce renovable, lo que se denomina disponibilidad natural media.
La precipitación pluvial constituye una parte importante del ciclo hidrológico, ya que produce el agua renovable del planeta. Si consideramos como indicador la cantidad de agua renovable per cápita de un país, resulta que México se encuentra en el lugar número 88 de 177 países de los cuales se dispone de información. Si ahora consideramos la extracción total de agua, México se encuentra en el lugar octavo, extrayendo 79.8 mil millones de metros cúbicos por año y dedica el 76.8% al uso agrícola, 14.0% al uso industrial y 9.2% al abastecimiento público.
La precipitación pluvial promedio anual histórica en diferentes ciudades del Estado es, en mm: Jojutla 829, Cuautla 865, Tetela del Volcán 1076, Cuernavaca 1189 y Huitzilac 1510.
También contamos con el sexto lago más importante del país, Tequesquitengo, con un área de 8 kilómetros cuadrados y una capacidad de almacenamiento de 160 millones de metros cúbicos, y además están las Lagunas de Coatetelco y El Rodeo.
La situación de los principales acuíferos de Morelos es variada, en Cuernavaca se tiene equilibrio entre extracción y recarga, en Cuatla-Yautepec y Zacatepec los acuíferos están sub-explotados, y el de Tepalcingo-Axochiapan se encuentra sobre-explotado.
La mayoría de las ciudades se abastecen de agua subterránea que se bombea y distribuye a través de redes cuya eficiencia de operación es muy baja, del 40%.
En 2008, el uso de agua en Morelos correspondía a 74.4% agrícola, 21.0% abastecimiento público y 4.6% a la industrial. Y su origen proviene 71% de aguas superficiales y 29% de subterránea. No se contaba con plantas de tratamiento municipales, pero sí con 32 de aguas residuales municipales y 83 de aguas residuales industriales.
En una perspectiva a largo plazo, se deben considerar: dotación y reserva para satisfacer futuras necesidades; dimensiones óptimas de plantas potabilizadoras y el tamaño de los organismos operadores proveedores del servicio; nivel de confianza de estos organismos operadores para responden a situaciones de escasez y de emergencia; impacto de la política y programas sobre el uso del agua a largo plazo; impacto en los beneficios y costos del agua como insumo económico, y potencial y limitaciones en la administración del agua.
Asimismo, los factores de mayor peso sobre la demanda de agua son: crecimiento de la población, empleo, ciclos económicos, tecnología, clima, el precio del agua, uso eficiente y programas de conservación; así como deterioro de la infraestructura, contaminación de las fuentes y aparición de catástrofes naturales.
Conagua, considerando un escenario tendencial, al sólo incluir el crecimiento poblacional y las dotaciones promedio estatales en el periodo 1993-2008, estima para el año 2025 un volumen de agua concesionado promedio per cápita esperado de 120.8 metros cúbicos, para nuestro país, 8% superior respecto a 2008. Por arriba del promedio esperado se encuentra Morelos con 426 millones de metros cúbico (3% del nacional) para uso doméstico y 472 millones de metros cúbicos (0.7% del nacional) para uso agrícola.
Creemos un escenario futuro con mejor disponibilidad de agua en Morelos al seguir las 67 recomendaciones para ahorrar agua que nos propone el IMTA (www.imta.mx).

14 jun 2010

Elevar la competitividad

En el mundo económico globalizado la competitividad se ha vuelto uno de los indicadores económicos más importantes para describir el avance de una sociedad. Debemos entenderlo, en sus bondades y en sus limitaciones y no confundirlo con la productividad, que es aumentar la eficiencia o bajar los costos de producción en una empresa.
En 2003, los grupos empresariales más importantes del país crearon el Instituto Mexicano para la Competitividad, AC, (IMCO) con la finalidad de dar seguimiento a las acciones de Gobierno, tanto federal como estatal o municipal, para señalar errores y plantear propuestas que ayuden a desarrollar a este sector. Definen a la competitividad como la capacidad para atraer y retener inversiones y talento. Además, establecen seis niveles para la competitividad: alta, aceptable, media alta, media baja, baja y muy baja. Sin lugar a dudas el sesgo es economicista pero hay que analizar sus resultados y recomendaciones, ya que sus estudios son de gran calidad profesional.
El IMCO ha publicado un estudio sobre la Competitividad Urbana 2010: acciones urgentes para las ciudades del futuro, en donde estudiaron 86 ciudades mexicanas por medio del análisis de 10 factores de competitividad con base en 111 variables, y las evaluaron en los años 2006 y 2008. Cuautla y Cuernavaca fueron las únicas ciudades morelenses consideradas. ¿En qué nivel estará su competitividad?
Con relación al factor Sistema de derecho confiable y objetivo que califica la existencia y comportamiento de reglas claras y libertades suficientes para un desempeño económico vigoroso y ordenado: en 2006 Cuautla y Cuernavaca tenían una competitividad media baja y para 2008 las dos habían disminuido a baja.
Con relación al factor Manejo sustentable del medio ambiente que califica tanto el estado de conservación ambiental como la tasa de degradación de los principales activos ambientales y su interacción con las actividades productivas y de consumo: en 2006 Cuernavaca tenía una competitividad Adecuada y Cuautla medio baja y para 2008 Cuernavaca había bajado a medio alta y Cuautla se mantuvo.
Con relación a Sociedad incluyente, preparada y sana que califica el bienestar y las capacidades de la fuerza laboral y de la población en general como una aproximación de la calidad del capital humano: en 2006 Cuernavaca estaba en medio alta y Cuautla en medio baja y para 2008 se mantuvieron igual.
Con relación a Economía estable y dinámica que se refiere al clima propicio y estable que ofrece certidumbre a inversionistas, empresas e individuos para planear y tomar las decisiones de corto y largo plazo: en 2006 Cuernavaca estaba en medio alta y Cuautla en medio baja y para 2008 se mantuvieron igual.
Con relación a Sistema político estable y funcional que califica la calidad del sistema político a través de aspectos básicos como legitimidad, estabilidad y efectividad: en 2006 Cuautla y Cuernavaca tenían una competitividad medio alta y para 2008 Cuautla subió a alta y Cuernavaca se mantuvo.
Con relación a Mercado de factores eficientes que califica la eficiencia con la cual los mercados de insumos surten a las actividades productivas (industria y servicios) de mano de obra, energéticos y bienes de capital: en 2006 Cuautla tenía calificación medio baja y Cuernavaca baja y para 2008 se mantuvieron igual.
Con relación a Sectores precursores de clase mundial que mide la calidad, eficiencia y costos de los sectores de transporte, telecomunicación y financiero: en 2006 Cuernavaca calificó en media alta y Cuautla medio baja y para 2008 Cuernavaca descendió a Medio Baja y Cuautla se mantuvo igual
Con relación a Gobiernos eficientes y eficaces que mide cómo afecta de manera directa o indirecta el desempeño del gobierno a los mercados, a través de políticas específicas, regulación, esquemas impositivos o niveles de gasto: en 2006 Cuernavaca tuvo una competitividad media baja y Cuautla baja y para 2008 ambas ciudades subieron un nivel.
Con relación a Aprovechamiento de las relaciones internacionales que califican en qué medida se capitalizan el turismo, el comercio exterior y los flujos de capitales: en 2006 Cuautla tuvo una competitividad medio alta y Cuernavaca medio baja y para 2008 se mantuvieron igual.
Finalmente, con relación a Sectores económicos en vigorosa competencia que califica la capacidad innovadora y su adaptación a la nueva economía de las empresas, así como la inversión en investigación y desarrollo: en 2006 Cuernavaca tuvo una competitividad medio alta y Cuautla baja y para 2008 se mantuvieron igual.
Para mejorar la competitividad de las zonas urbanas en México, el IMCO recomienda diez acciones enmarcadas en seis áreas fundamentales: seguridad, gestión del agua, sistemas de transporte, oferta educativa, facilidad para hacer negocios, y finanzas públicas sanas y transparencia gubernamental.
¿Cómo considera que resulte la competitividad de Morelos en 2010? que ya está definida. Y ¿qué se estará haciendo para elevar nuestra competitividad en 2012?

8 jun 2010

Mejoremos nuestra calidad de vida

En las últimas semanas, algunos servidores públicos tanto federales como estatales y municipales han expresado su interés por mejorar la calidad de vida de los mexicanos. Algunos lo hacen con preocupación honesta y otros porque saben que no hay ni habrá desarrollo económico y tratan de desviar la atención hacia otros temas. Éste es un concepto abstracto y debemos establecer claramente su significado y en qué sentidos se utiliza. Además, tiene una interpretación muy diferente cuando lo emplean personas que viven en países ricos y cuyas necesidades vitales están satisfechas, que cuando lo emplean otras cuya principal preocupación es cómo y dónde alimentarse el día de hoy, como sucede en los países subdesarrollados.
Entre los científicos sociales hay discusión sobre los conceptos de crecimiento y desarrollo, que son los más generales utilizados para analizar el avance de una sociedad hacia mejores estadíos, y cómo mejorar la calidad de vida.
El crecimiento se mide con un solo parámetro, el Producto Interno Bruto per cápita. Este parámetro integra la suma de todos los bienes y servicios finales producidos por un país en un año, dividido por la población promedio del mismo año. Sin embargo, al principio de la década de los noventa, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) empezó a trabajar con el concepto del Índice de Desarrollo Humano (IDH) para medir el desarrollo, que incluye conceptos adicionales al avance económico como la salud y la educación. El propósito final del desarrollo se encuentra en cada uno de sus habitantes y en las posibilidades que ellos tienen para elegir una vida en la que puedan realizar a plenitud su potencial como seres humanos. Los factores fundamentales que permiten a las personas ser libres en ese sentido, son la posibilidad de alcanzar una vida larga y saludable, poder adquirir conocimientos individual y socialmente valiosos, y tener la oportunidad de obtener los recursos necesarios para disfrutar un nivel de vida decoroso. En el núcleo del concepto de desarrollo humano se encuentran las personas y sus oportunidades, no la riqueza que poseen, el ingreso que devengan, o las mercancías y servicios que consumen
El IDH es exitoso por su simplicidad, combina tres elementos: condiciones de salud (indicado por la esperanza de vida), educación alcanzada (medida por el analfabetismo y las tasas de matriculación) y el ingreso (representado por el logaritmo del PIB per cápita). El valor del IDH es un promedio normalizado de dichos valores. Según el PNUD, en 2007, México ocupaba el lugar 55 de 182 países con un IDH de 0.854. En comparación, los dos primeros lugares eran Noruega con 0.971 y Australia con 0.970 y los dos últimos eran Afganistán con 0.352 y Níger con 0.340.
En México, el Consejo Nacional de Población retoma este concepto y evalúa a los estados y municipios, con elementos ligeramente modificados. En el año 2000, el Estado de Morelos se encontraba en el lugar 17 de las 32 entidades federativas con un valor de 0.789, mientras que el primero era el Distrito Federal con 0.871 y el último Chiapas con 0.693; el promedio nacional fue de 0.791. Los únicos municipios en el estado de Morelos que clasifican con un IDH bueno (superior a 0.820) son Axochiapan, Cuernavaca, Jiutepec, Jojutla y Zacatepec.
A pesar de ser un gran esfuerzo internacional y nacional, el Índice de Desarrollo Humano no puede medir la calidad de vida, son muy pocos indicadores. Este esfuerzo se puede hacer exclusivamente a nivel local y ya existen varias ciudades en el mundo que han seleccionado sus propios indicadores y los evalúan anualmente, de tal forma que tienen imágenes del avance de sus ciudadanos y sociedad. Ejemplos son Jacksonville, Seattle, Sacramento, Ontario y Barcelona.
En la Ciudad de Jacksonville en Estados Unidos, hace 25 años seleccionaron indicadores que consideraron significativos y útiles entre cientos de ciudadanos y autoridades; y reflejaban una mezcla de ideales (lo que nos gustaría medir) y de pragmatismo (lo que somos posibles de medir). Tomados en su conjunto establecen un programa de desarrollo de la comunidad. Así, la calidad de vida se refiere al sentimiento de bienestar y satisfacción que resulta de avanzar en nueve factores, que agrupan a 111 indicadores cuantitativos y cualitativos: alcanzar excelencia educativa; establecer una economía vigorosa; preservar el medio ambiente; promover un bienestar social sin desigualdades; disfrutar el arte, la cultura y la recreación; tener una comunidad saludable; mantener un gobierno responsable e involucrado; transportarse de manera eficiente y lograr una comunidad segura.
¿Por qué no definimos ya nuestros factores e indicadores para cada ciudad en Morelos?

31 may 2010

Romper el sitio de la pobreza

publicada en la Jornada Morelos el 31 de mayo de 2010.
Sí, es imprescindible que en el estado de Morelos, como dijo el gobernador Marco Adame Castillo, se rompa el sitio de la pobreza. Empecemos por definir a la pobreza, ya que tiene serias implicaciones sociales, presupuestales, políticas y académicas, entre otras.
La pobreza, en su acepción más amplia y según el Consejo Nacional para la Evaluación de los Programas Sociales (Coneval), del gobierno de México, “está asociada a condiciones de vida que vulneran la dignidad de las personas, limitan sus derechos y libertades fundamentales, impiden la satisfacción de sus necesidades básicas e imposibilitan su plena integración social”. Asimismo, estableció una metodología de medición multidimensional de la pobreza en México que considera: el ingreso corriente per cápita; el rezago educativo promedio en el hogar; el acceso a los servicios de salud; el acceso a la seguridad social; la calidad y espacios de la vivienda; el acceso a los servicios básicos en la vivienda; el acceso a la alimentación, y el grado de cohesión social.
Las cifras oficiales muestran que el número de personas en pobreza aumentó durante el sexenio del presidente Fox y también en los tres años de ejercicio del presidente Calderón.
Según el Coneval, en 2008 a nivel nacional, 47.2 millones de personas se encontraban en situación de pobreza multidimensional, equivalente al 44 por ciento de toda la población y en Morelos lo estaban 810 mil personas, que equivale al 48.6 por ciento de todos los morelenses. También se conoce el valor del coeficiente de Gini, que mide la disparidad social relativa a la pobreza, a nivel nacional es de .506, mientras que en Morelos es de .478. Esto implica que en el estado de Morelos nos encontramos peor que en la mayoría de los estados, tanto en porcentaje de personas en pobreza como en el grado de desigualdad social. Además, la razón de ingreso entre los que no son pobres y los que sí, es de 5.2. Y sí, la mitad de los morelenses vive en la pobreza.
La inversión federal para combatir la pobreza, tanto en zonas rurales como urbanas, es muy importante, ya que se erogarán más de 58 mil millones de pesos, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2010.
El análisis anterior muestra la necesidad de modificar las políticas, los programas y la gestión que tenemos para disminuir la pobreza en México y en Morelos. Debemos encontrar los elementos que permitan modificar la tendencia que llevamos y reducir la pobreza.
Veamos la propuesta de Amartya Sen, Premio Nobel de Economía en 1998. Él critica la economía del bienestar tradicional, donde se establece que el máximo bienestar individual se alcanzará dejando a las personas intercambiar bienes libremente si sirve a sus propios intereses y donde el concepto de desarrollo se fundamenta en la renta económica, básicamente porque todos tenemos acervos iniciales y capacidades diferentes. Sen establece el desarrollo como libertad: como fin y como medio. La libertad es, ante todo, el fin principal del desarrollo y su papel instrumental se refiere a la forma en que contribuyen los diferentes tipos de derechos y oportunidades a expandir la libertad del ser humano en general y, por lo tanto, a fomentar el desarrollo.
Diga y haga lo que desee que no se oponga al derecho ajeno.

24 may 2010

Incertidumbre en el pasado, presente y futuro

Son realmente importantes las Jornadas de reflexión sobre el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución que se están llevando a cabo en nuestro país y, en particular, las organizadas en el estado de Morelos por la Universidad del Sol, la Universidad Fray Luca Paccioli, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y el Comité Ciudadano Por siempre Morelos, ya que como ciudadanos debemos conocer dónde están nuestras raíces y qué tan arraigadas están, si queremos influir en el desarrollo de nuestro Estado de Morelos.
Adicionalmente, este tipo de jornadas nos permite saber que no sólo hay incertidumbre en el futuro que vendrá, sino que hay muy diferentes versiones de los hechos del pasado y de la situación actual. Dar a conocer las –a veces excluyentes–versiones de ciertos aspectos, fundamentales o no, de nuestra Independencia según el relator. Además, ¿quien tuvo el mayor impacto en el resultado de nuestra Revolución? ¿Carranza, Villa, Zapata o, incluso, Porfirio Díaz? Realmente, ¿qué significa “nuestra”?
Sobre el presente, ¿qué dice el gobierno? Bueno, ¿qué gobierno, el federal o el de qué estado? ¿Qué dicen las diferentes agrupaciones patronales o los diferentes sindicatos? Y, si quiere mayor variedad, ¿qué dice el vocero de cada partido político?
No podemos escoger una sola versión y ya, debemos continuar nuestra educación y conocer el mayor número de facetas para tomar una decisión y sostener una posición razonada.
Casi todos los días aparecen noticias o declaraciones en los periódicos que nos deberían hacer reflexionar sobre los futuros que podemos tener, a niveles tanto personal como de sociedad. Sin lugar a dudas, todos queremos el mejor futuro posible, pero hay distintas opiniones sobre cuál es el mejor, y eso es válido, es aceptable, es deseable, ya que es parte de la afortunada diversidad cultural y social en que nos encontramos, claro hasta ciertos límites. En Morelos, la inmensa mayoría de los ciudadanos queremos hacer algo que nos permita modificar la situación tendencial por la que nos estamos deslizando hacia peores estadíos.
¿Cuál es el mejor futuro posible que podamos alcanzar?, depende de nosotros y depende de que nos pongamos de acuerdo. Propongo adoptemos como reglas de convivencia la Declaración Universal de los Derechos Humanos, según la estableció la Asamblea General de las Naciones Unidas, ya el 10 de diciembre de 1948. Y empecemos por el Artículo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Felicito a las instituciones e individuos que han organizado estas Jornadas de reflexión sobre el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, ya que sin duda están enriqueciendo la cultura social y humanística en el Estado de Morelos.

17 may 2010

Modificar la terrible tendencia

El futuro no puede conocerse con certidumbre. Sin embargo, sí podemos imaginarnos diferentes situaciones sociales, económicas, políticas, ambientales e institucionales futuras, tanto en el corto, como en el mediano o en el largo plazo. Podemos clasificar estos futuros como deseables, posibles o tendenciales. Los deseables sabemos que serían extraordinarios pero sólo se quedarán en nuestra imaginación, los tendenciales son los que ocurrirán si no intervenimos, dejamos que la situación fluya por sí misma, y los posibles son los que podríamos alcanzar si sabemos qué hacer y cómo, y tomamos las acciones conducentes.
Los futuros pueden ser explorados identificando las principales alternativas factibles y los factores de los que dependen. Un análisis de este tipo despierta el interés por anticipar y aprender sobre el futuro, por comprender mejor las implicaciones de los desarrollos que están en marcha, por alertar sobre las consecuencias de acciones, planes, decisiones y políticas, y por mejorar la visión de un futuro deseable hacia el cual se deben dirigir las actividades.
Dichos estudios parten de las siguientes premisas principales: el futuro no está predestinado, lo creamos; emerge del presente y está sustentado en el pasado; no pretendemos reformar el presente, sino entender las posibilidades y consecuencias de los planes para el futuro; la planeación está influenciada por los valores de los involucrados en ella, y los términos “mejor” y “deseable” contienen apreciaciones subjetivas.
Un ejemplo trivial es planear a dónde iremos de viaje en las próximas vacaciones. Me encantaría ir al planeta Marte, deseable; a ningún lado porque no tengo un peso, tendencial; o ¿qué tal Acapulco o Veracruz?, posible. También se puede vivir sin planear: tomaré el primer autobús que salga de la terminal y a donde llegue estará bien, o mal, pero fue mi decisión. O, ¿qué son vacaciones? En general, preferiríamos conocer nuestro destino y el de nuestros hijos, pero ¿qué estamos haciendo al respecto?
Se pueden plantear tres futuros de largo plazo, unos quince años, para el Estado de Morelos, entre otros: uno, tendencial, se ha deteriorado el poder adquisitivo, la población en general tiene poco acceso a actividades culturales y recreativas, la desigualdad en la distribución del ingreso ha ido en aumento, el deterioro ambiental ha aumentado y, sin embargo, el ascenso en la economía informal ha evitado brotes de violencia incontrolables; dos, posible, al formar parte del bloque de la Ciudad de México y del Estado de México, presenta un dinámico desarrollo económico, se ha recuperado el poder adquisitivo, existe un pujante sector terciario, la población está totalmente alfabetizada y en algunas zonas se han reducido los problemas ecológicos; y tres, deseable, existen verdaderos polos de desarrollo industrial en el estado, tenemos autosuficiencia alimentaria, el sector industrial se encuentra a la vanguardia en todas sus ramas, y hay una gran profusión de actividades culturales a nivel mundial.
Si usted lo permite, en próximas entregas identificaremos posibles futuros y presentaremos acciones que podrían sacarnos de la terrible tendencia en la que nos encontramos.